El último testigo de Colmenares

Jesús Alberto Martínez Durán es el testigo que más presenta inconsistencias a lo largo de las cinco declaraciones que le ha entregado a la justicia entre junio y agosto de este año.

Luis Andrés Colmenares con su madre, Oneida Escobar.  / Kienyke
Luis Andrés Colmenares con su madre, Oneida Escobar. / Kienyke

Nació en Barranquilla en marzo de 1974. Estudió hasta graduarse de bachiller, para luego complementar sus estudios con cursos intermedios de sistemas y de telefonía celular. Comerciante desde siempre. Vivió en Barranquilla, luego en Neiva y finalmente se radicó en Bogotá, en donde montó un local de celulares y, a la par, vendía trago los fines de semana en la Zona Rosa. Ese es Jesús Alberto Martínez Durán, el último de los testigos que se presentó ante la Fiscalía para relatar que él, al igual que José Wílmer Ayola y Jonathan Martínez, había visto en primera fila cómo Luis Andrés Colmenares Escobar había sido agredido hasta morir.

La semana pasada se conocieron apartes de la última declaración juramentada que él realizó, el pasado 2 de agosto, ante funcionarios del organismo investigador, pero esa no fue la única vez que Martínez habló bajo juramento sobre este controversial caso. En cinco ocasiones Martínez Durán ha jurado decir la verdad y sólo la verdad sobre lo que él, asegura, vio en la madrugada del 31 de octubre de 2010. En todas ha sostenido su deseo de colaborar a que se esclarezcan las circunstancias en que el joven Colmenares perdió la vida, manifestándole a la Fiscalía hasta su disposición a acompañar a investigadores a la escena del crimen con la condición de que su vida no se vea en peligro.

Según este barranquillero, fue Carlos Cárdenas quien tomó una botella y con ella golpeó a Colmenares en la cabeza, luego de que el universitario sostuviera una encendida discusión con Laura Moreno. “Le dejó la etiqueta pintada”, fue la frase coloquial con que le describió a la Fiscalía ese momento que él, desde una distancia de unos 20 metros, observaba en el parque El Virrey. El problema de sus versiones —conocidas todas por este diario—, sin embargo, han sido las inconsistencias entre una y otra. Para empezar, una de las aseveraciones más grave que Martínez lanzó fue que él había visto cuando, hacia las 4:30 a.m., dos hombres arrojaban el cuerpo de Colmenares Escobar en el caño del parque El Virrey.

“Lo bajan como boca abajo (...) se les queda como atorado o trancado y tiran a hacer más fuerza y se les resbala”, indicó él el pasado 2 de agosto. No obstante, en su declaración del 13 de junio, afirmó que a las 4:30 a.m. ya estaba en su casa, después de haber visto la pelea y que habían llegado Laura Moreno y unos patrulleros de la Policía, sin mencionar nada del cuerpo en el caño, igual a lo que había dicho el día anterior ante un investigador de la Sijín. La diferencia mayor del relato se evidencia con las versiones del 7 y 12 de julio pasados: “Todo eso lo sé por la información que le llegaba a Arturo sobre ese tema”, dijo en una. “Viendo un papel que Arturo me dio a guardar se referencia otra placa que tiene que ver con un segundo vehículo que utilizaron para transportar al joven Andrés Colmenares”, dijo en otra.

Martínez Durán ha sido constante en afirmar que la noche de la supuesta golpiza a Luis Andrés Colmenares había dos mujeres. A una de ellas la identificó como Laura Moreno. La descripción de esas dos mujeres, no obstante, ha variado a lo largo de sus relatos. El 12 de junio expresó que Laura tenía un “disfraz rojo con negro”. Un día más tarde dijo en la Fiscalía: “De lo que sí estoy seguro es de que la ropa que tenía puesta (Laura Moreno) le llegaba hasta arriba del busto, nada más”. Las fotos de esa noche dejan ver que la blusa de la joven sí cubría sus hombros. En agosto 2 Martínez describió a Moreno así: “Tenía disfraz que era una faldita rojo con blanco, con bolitas rojo con blanco y tenía zapatos de plataforma”. Laura calzaba baletas.

A la segunda mujer presente durante la presunta agresión a Colmenares Martínez la ubicó en la parte de atrás de la camioneta en la que también se movilizaba Carlos Cárdenas y la describió en su última declaración juramentada “de tez clara y cabello mono, que hoy en día sé que es (la hermana de Carlos Cárdenas) porque la vi en noticias”. El 13 de junio de ella había dicho: “Estaba con un cintillo blanco, como maquilladita, pero no la detallé bien (...), pues a esa hora uno no detalla tan bien a las personas”. Y el 7 de julio pasado, sobre esa misma persona, señaló: “(A Colmenares) lo montan en la camioneta, ayudado por una mujer que (...) es la persona que acomoda a Luis Andrés en la silla, la cual no identifico bien porque estaba dentro del carro”.

En sus versiones, Jesús Alberto Martínez Durán cuenta que un joven le ayudó a Carlos Cárdenas a doblegar a Colmenares. El 12 de junio dijo que ese hombre que le ayudó a Cárdenas “tenía un disfraz como de esqueleto blanco con negro”. Un día después se ratificó: “Otro muchacho que iba de negro con blanco, como esos disfraces que tienen una calavera pintada”. Tres semanas después, el 7 de julio, le puso nombre a esa persona: Daniel Giraldo, a quien relacionó como el hijo de un comerciante de Abastos. Pero en la declaración del 2 de agosto, Giraldo ya no vestía un disfraz de calavera: “Él ese día estaba disfrazado de bebé con un pañal y una gabardina colocada porque como el disfraz era solamente un pañal y prácticamente no tenía camisa”.

Martínez aseguró que mientras arrojaban a Luis Andrés al caño del parque El Virrey, éste vestía una “camisa roja”. Las fotos de esa noche muestran que el disfraz de Colmenares incluía una chaqueta roja, pero al llegar a la morgue el joven estaba completamente de negro porque así lo habían encontrado en el caño, sin chaqueta. Si al estudiante de la Universidad de los Andes lo hubieran arrastrado boca abajo, su cara mostraría el rastro de esa acción, pero las imágenes de su cadáver no mostraban aruñazos consistentes con esa versión. Además, Martínez dijo que a Colmenares lo arrojaron al caño hacia las 4:30 a.m. del 31 de octubre. Según la bitácora del Cuerpo de Bomberos de esa madrugada, a las 4:42 a.m. salieron los bomberos a buscar el cuerpo sin éxito.

Este miércoles se realizará la audiencia preparatoria del juicio de Laura Moreno y Jessy Quintero por la muerte de Luis Andrés Colmenares. La Fiscalía, llena de argumentos científicos (ver recuadro), espera demostrar en juicio que al joven Colmenares sí lo asesinaron. Y que en ese homicidio, Moreno y Quintero sí tuvieron mucho que ver. Será tarea del juez evaluar los tres testigos con que cuenta la Fiscalía para respaldar su hipótesis, siendo uno de ellos el del barranquillero Jesús Alberto Martínez Durán.

Reportes científicos, la base de la Fiscalía

Para demostrar que a Luis Andrés Colmenares Escobar lo asesinaron, y no que murió de forma accidental, la Fiscalía cuenta con dos reportes científicos. El primero es el informe forense elaborado por Máximo Duque, exdirector de Medicina Legal. Según este documento, “hay un patrón de lesión en la zona frontal derecha compatible con un golpe directo por un objeto de forma redonda u oval que tiene pequeñas protuberancias”, lo que reforzaría la hipótesis de que a Colmenares lo golpearon con una botella por encima de la ceja derecha.

El segundo reporte es el del físico de la Universidad Nacional Carlos López Tascón, quien también anotó que “la herida más significativa que muestra el cadáver del joven Luis Andrés Colmenares es la de un fuerte golpe con fractura del cráneo”. Este último, sin embargo, no fue admitido como prueba dentro del juicio, pues la Fiscalía lo solicitó fuera de los tiempos que la ley le daba para hacerlo. Aun así, la Fiscalía sí podrá remitirse a él a la hora de interrogar testigos o de cuestionar en el estrado a las acusadas, Laura Moreno y Jessy Quintero, cuyo juicio tendrá la audiencia preparatoria dentro de dos días.