Estas son las grabaciones que enredarían aún más al magistrado Pretelt

La Fiscalía General analiza nuevos audios en los que el expresidente de la Corte Constitucional habla con un juez. Se busca determinar si se presentó tráfico de influencias.

Las cosas no parecen pintar bien para el expresidente de Corte Constitucional, Jorge Pretelt. Sumado al escándalo según la cual Pretelt habría pedido $500 millones para favorecer a la empresa Fidupetrol en el trámite de una tutela en la Corte; ahora, Noticias RCN reveló unos nuevos audios que comprometerían más a Pretelt Chaljub en lo que sería un presunto tráfico de influencias. (Vea: Los nuevos audios que comprometen al magistrado Pretelt)

La historia enredaría esta vez a Pretelt con un juez de Montería llamado Carlos Martínez Isaza, investigado supuestamente por tener nexos con 16 jefes de los Urabeños. En los audios se sugiere que el exmagistrado ya le había ayudado con el nombramiento como auxiliar de un fiscal delegado ante la Corte suprema de Justicia, esto presuntamente con el fin de manipular procesos de los miembros de las bandas criminales desde el interior de la Fiscalía. (Vea: La “Silla Vacía” del magistrado Pretelt)

Estos son los nuevos audios que comprometen a Pretelt:

‘Favores Maluquitos’

 

  • Carlos Martínez: Hola mi amor. ¿Cómo estás? ¿Qué has hecho?
  • ‘Ceci’: Lo tenía en la cabeza, cómo está eso por allá de caliente.
  • C.M: Sí. Calientísimo. Acabo de salir de una audiencia desde las 8:00 de la mañana condenado a un jefe de una banda y a uno delos guardaespaldas. ¿Vos cómo has estado?
  • Cecilia: Cómo resiste ese cuerpo y esa mente. Bien….
  • (…)
  • ‘Ceci’: ¿Cómo estas vos? Aparte de todo ese trabajo. Yo te admiro mucho
  • C.M: Más o menos, pero estoy muy decepcionado de las cosas. Mucho trabajo y esas cosas. Me estaban ayudando a conseguir un puesto, para ascender un poquito, pero me están extorsionado con eso. La gente estaba pidiéndome favores que ya no son muy correctos. Mejor me quedo aquí.
  • ‘Ceci’: Lo están chantajeando para que trabaje con esa gente. Uno no tiene que ensuciarse para poder salir adelante, yo creo que muchos de los que tienen dinero es la manera de salir.
  • C.M: ¿Qué más de Darío?
  • ‘Ceci’: Pues ahí en el trabajo que está que se le acaba. A Andrés le dieron un trabajo temporal de seis meses.
  • C.M: ¿Todavía está en la asociación budista?
  • ‘Ceci’: Sí ya lleva como seis años. El de arriba que es el presidente quiere robar. Imagínese una sociedad religiosa y el señor quiere cogerse el dinero para él. Es una mina. Como dan donaciones y dejan las casas y cien mil libras por un lado. Por eso Darío está muy decepcionado
  • C.M: Yo sí estoy triste con eso porque a mí me habían endulzado para conseguirme un puesto para que me pensionara pero pidiéndome favores como maluquitos. Entonces yo no los hacía y me di cuenta que eso es así.
  • ‘Ceci’: Si no fueras correcto ya serías como muchos de ellos que se ganaron la lotería.
  • C.M: ¿Y qué hubo de tu hijo?
  • ‘Ceci’: Nada que encuentra trabajo, pero María Victoria ya lleva trabajando cuatro años en el banco canadiense. ¿Y tú de notario no te resultaría?
  • ‘Ceci’: Yo estoy en la lista también de Notario y faltan seis puestos y este año nadie ha renunciado.
  • Cecilia: Yo conocí a un señor que nos hizo unos papeles. Eso se maneja con palanca. Casi que no nos hace un papel. Nos cobró un millón y pico para cambiar el nombre de la escritura de la casa con el mío. Apenas me di cuenta que vino acá a Londres me enteré que se había acabado de graduar de abogado. Y yo cómo así. Lo conozco porque es hijo de una amiga de mi hermana y apenas me enteré. Y tiene como 50 y pico de años. Hay unos que son muy vivos y con palanca se cuentean a la gente.
  • C.M: Él para ser notaria debía ser abogado.
  • ‘Ceci’: Apenas terminó se vino para acá con las esposa porque se había graduado. Yo le dije a mi hermana que cómo así que él tenía notaria. Yo no entendía eso. Y el hermano era director de un colegio. Ahí se quedan con un mundo de pensión y ahora viaja por el mundo. Y mira todo lo que vos te has matado.
  • C.M: Eso es lo que me da tristeza.
  • (…)

“Son capaces de hacer cualquier cosa”

 

  • Carlos Martínez: Qué más mi vida.
  • Mujer: No me habías llamado.
  • Carlos Martínez: Sí, lo que pasa es que salí de clase como a las 12:20 y estaba almorzando.
  • Mujer: Ah ya. Y qué más mi amor. ¿Estás bien de ventilador cierto?
  • Carlos Martínez: Sí, tengo un calor, estoy juagado.
  • Mujer: En cambio aquí está haciendo un frío de esos que duelen.
  • (…)
  • Carlos Martínez: A bueno siquiera. ¿Y qué más ha pasado?
  • Mujer: No, nada mi amor.
  • Carlos Martínez: Mire pues yo le cuento las historias que no son gratuitas. Como habíamos hablado, en Medellín a mí me contaron del premio que le dieron al intermediario. Bueno, entonces que le pegaron una sacudida la más verraca al man ahí. Pero entonces el tipo no coge escarmiento, ni pena, ni nada de esas historias.
  • Mujer: ¿Y nunca le pasa nada?
  • Carlos Martínez: Sí claro, lo echan y vuelven y lo reintegran. Y todas esas cosas.
  • Mujer: Sí, ajá.
  • Carlos Martínez: Entonces no se atreve a preguntar antes por el favor. Pero en Secretaría sí preguntan. Óscar no conoce el rollo pero yo le he dicho: mire cuando pregunten por ese proceso me hacen el favor y me van anotando quiénes van solicitando. Entonces yo me supongo que ellos deben estar montando un rollo, no cierto. Súper teso.
  • Mujer: ¿Y qué rollo?
  • Carlos Martínez: Llegaron y me llamaron hoy a las ocho y media. Me dijo que Jorge venía y que estaba verraquísimo porque habían nombrado a uno que yo no sé qué. Que ellos hicieron nombrar el gobernador de Bolívar. Del hermano del fiscal, de toda esas mierdas que habla la gente. Y que entonces mandaron a un primo a conversar con él porque habían nombrado esa persona de fiscal auxiliar ante la Corte.
  • Mujer: Imagínese qué vergüenza.
  • Carlos Martínez: Que cada fiscal tiene como 15 fiscales auxiliares. Entonces, que porqué hicieron eso sabiendo que él les había pedido que me colaboraran allá. Que estaba verraquísimo.
  • Mujer: Sí, si
  • Carlos Martínez: Esta mañana llamó el que fue el peón de la finca, el que fue el director de aquí, que necesitaban una hoja de vida con carácter urgente, que me iban a hacer estudio de seguridad. Saliendo de clase de seis de la mañana de la universidad me encontré un amigo de ellos y me dijo: “el magistrado viene para acá, viene hoy, para que esté pendiente”. Porque él le había dicho a todo el mundo que primero soy yo y que entonces ya todo el mundo está haciendo fuerza para que salgan de mí. Que él viene hoy para acá. Yo creo que nos vamos a encontrar de pronto en el avión que viene de Bogotá, y él que entra y yo que salgo. Y que van a llamar al otro, al intermediario a decirme que no había alguna cosa, que lo más seguro era que de pronto trajera algo en la mano cosas, como una historia. Para dónde, cuántos, cuándo, quiénes. Todas esas cosas. Entonces como el otro es jefe aquí, el peón, pueden ordenar el estudio de seguridad y todas esas cosas y hacerme creer eso para que yo haga lo otro y después se dañe todo.
  • Mujer: Claro, ellos saben cómo hacen sus cosas, después montan toda la maquinaria ahí. Para que usted se las crea todo.
  • Carlos Martínez: Entonces ya le dije de una vez que yo estaba muy escéptico con eso. Que eso no es ni por cuatro, ni por seis meses. Que eso tenía que ser más, que porque de pronto ponían problema cuando la pensión. Aunque nosotros hemos estudiado el tema y eso con un mes, porque la ley habla del último sueldo. No dice cuántos meses ni cuántos…
  • Mujer: No lo hace, pero tampoco así, por qué tiene que ser eso así, que sea mucho más.
  • Carlos Martínez: Y entonces uno se puede incapacitar y todas esas cosas. No sé entonces me voy, no sé si de pronto converse con él. De todas maneras yo tengo una experiencia muy desagradable con una amiga mía de mi alma, que la nombraron como inspectora por allá de un corregimiento del suroeste y yo la acompañé por allá y todas esas cosas y entonces le revocaron el nombramiento. ¿Usted si sabe quién es?
  • Mujer: No, no sé.
  • Carlos Martínez: Vos. No la nombraron para Titiribí pues.
  • Mujer: No, a mí no me nombraron, me dijeron que me iban a nombrar pero nunca me nombraron.
  • Carlos Martínez. Yo estaba convencido de que habían hecho el nombramiento y que te lo habían revocado, porque eso puede suceder, entonces yo tengo que hilar todo eso muy despacito.
  • Mujer: Claro.
  • Carlos Martínez: De pronto por el contrario listo me nombran hoy, me posesiono mañana y me voy, y no salió nada. Me sacan allá, no sé. Yo no quiero volver a hacerme como ilusiones.
  • Mujer: No, es que es mejor que no para que no se desinfle, si se da muy bueno. Yo estaba pegada de todos los santos, pues le cuento. Pero si se da muy rico y si no bueno listo qué se va a hacer. Pero tampoco les coma cuento. Ya demostraron que son falsos, entonces.
  • Carlos Martínez: Y que son capaces de hacer cualquier cosa.
  • Mujer: Y que todo debe asumirse es con plata y con cosas mal hechas.
  • Carlos Martínez: Entonces estoy muy contento porque cuando salía para clase me encontré con una fiscal de Bogotá, defensora de derechos humanos: “qué hubo doctor, me encanta verte. Por ahí le voy a mandar una cantidad de falsos positivos que estoy tramitando aquí” y le dije: bueno que más ha habido y me dijo: “en Bogotá tiene muy buena fama de buen juez”.
  • Mujer: Sí pero entonces qué, la fama no paga. Y vos no le dijiste: sí con la fama me quedo porque no me da nada.
  • Carlos Martínez: Pero yo para qué le voy a decir a otro que está en igualdad de condiciones y empiezan a decir que yo soy un resentido. No cierto.
  • Mujer: Pues sí.
  • Carlos Martínez: ¿Y qué más ha habido? Yo con una pereza de irme para Cartagena.
  • Mujer: Claro, es que se la montaron ahí muy pendejamente.
  • Carlos Martínez: ya porque puedo aprender un poquito.
  • Mujer: Claro y conoce gente y cambia de ambiente. De pronto eso puede ser lo positivo.
  • Carlos Martínez: y con un cansancio hermana pues que no, no aguanta.
  • Mujer: Es que usted también va tener que bajarle a ese ritmo porque usted no va a poder así.
  • Carlos Martínez: Por eso es que yo me imaginaba. Ya que se si a mí me dejaban aquí ya y yo iba para ese otro puesto aquí, era mucho más descansado porque lo único que vos tenés que trabajar es oír un tipo hablando mierda todo el día o que si de pronto me iba suspendía inmediatamente lo de las clases, pero entonces vos sabés que a mí no me interesa quedar mal con nada.
  • Mujer: Y si se comprometió mejor no quedar mal. Pero trate que todo momento que tenga lo descanse bien descansado.
  • Carlos Martínez: Bueno mi cochilinda.
  • Mujer: Que la virgen lo acompañe pues, chao, lo amo. Dale una llamadita a Carlos Andrés que él estaba esta mañana peleando con ese celular porque se le olvidó cargarlo y entonces apenas lo puso ahí un momentico.
  • Carlos Martínez: A bueno pues.
  • Mujer: Chao mi amor.

“Ya lo tuyo salió”

  • Desconocido: Aló Carlos. Mira es que él anda buscando una (camioneta) blindada pero no quiere ocupar a la gobernadora Que con quién hay que hablar para la tuya, que él tiene aquí la del Ministerio de Justicia, pero que esa vaina es muy bajita.
  • Carlos Martínez: ¿Y en dónde es o qué?
  • Desconocido: Allí en la finca de él por Arboletes. Pero es que esa que tiene es muy bajita y de pronto llueve. Pero él dice que con quién hay que hablar, con quién. O si no, como tú no vas a estar aquí por el día de mañana apenas.
  • Carlos Martínez: Pero yo se la puedo dejar, pero apenas vaya para el aeropuerto y me lleven y todas esas cosas porque yo ando con escoltas.
  • Desconocido: Bueno pero…
  • Jorge Pretelt: Aló Carlos. Cómo estás, que has hecho.
  • Carlos Martínez: No bien, bien.
  • Jorge Pretetl: Carlos era a ver si tenías lo de la camioneta tuya de la Policía.
  • Carlos Martínez: Sí, pero la camioneta no es de la Policía, la camioneta está a nombre del Consejo Superior de la Judicatura, pero yo te la presto.
  • Jorge Pretelt: A bueno, magnífico. Es que la necesito para mañana porque la mía es blindada y muy bajita. Y yo debo ir a … La vamos a buscar esta noche. Mira ya eso tuyo salió hoy, ¿oíste?
  • Carlos Martínez: A bueno y ¿qué es?
  • Jorge Pretelt: Es el fiscal auxiliar de los fiscales ante la Corte Suprema.
  • Carlos Martínez: ¿De los fiscales delegados ante la Corte?
  • Jorge Pretelt: Correcto sí. Con ubicación al despacho del fiscal. Una cosa importantísima.
  • Carlos Martínez: A bueno.
  • Jorge Pretelt: Yo después te cuento acá, pero ya bien oíste, eso ya está.
  • Carlos Martínez: ¿Ya estás aquí en Montería?
  • Jorge Pretelt: Sí, yo ya estoy en Montería y tú, ¿dónde estás?
  • Carlos Martínez: Por eso yo ya salgo para el aeropuerto ahorita porque salgo para Bogotá y de ahí para…
  • Jorge Pretelt: ¿Y puedes pasar aquí por la Castellana un minuto?
  • Carlos Martínez: Listo, yo arrimo a tu casa.
  • Jorge Pretelt: No, estamos en el restaurante árabe, frente a la parrilla de gordo.
  • Carlos Martínez: Listo pues, chao.

“Usted por sus méritos no consigue nada”

  • Mujer: ¿No te viste con Pretelt ni nada?
  • Carlos Martínez: No, con Pretelt sí me vi. Pretelt me mandó a llamar con Guido, cuando iba pa’l aeropuerto, estaban ahí desde temprano, y entonces a pedirme un favor: Que le prestara el carro blindado que van pa’ San pedro de Urabá. Entonces me estuvo contando lo mismo, que eso es un hecho, que voy de fiscal auxiliar de un fiscal delegado ante la Corte. Pero que eso es temporal, que porque él me tiene que conseguir otro puesto mejor. Y entonces no sé ni cuál es el puesto, ni nada. De todas maneras ahí en presencia mía hacen todas esas payasadas: "Cómo va lo de Carlos Hernán", todas esas cosas, "no, que espérese a ver". Yo creo que se me notaba, no sé…
  • Mujer: Claro, claro, es que ya es justo, ya yo creo que uno no puede mostrar ni interés ni alegría por semejante vaciladera y semejante pendejada, pues. ¿Y sí le prestaste el carro?
  • Carlos Martínez: Claro, y qué hago pues. Mandé pedir un vale de combustible, y listo, lléveselo. Magistrado mata juez, ¿no cierto? Y si a ese carro le pasa alguna cosa eso está asegurado. Yo digo: "Me pidieron un favor", y cómo no le voy a hacer un favor a un magistrado de la Corte, ¿no cierto? Y con Guido, sigo teniendo como esa cosa, porque ya conversé con el amigo juez, y me dijo: “Es que Guido es muy torcido pa’ todo”.
  • Mujer: Eso debe ser verdad. Tantos rumores no pueden ser mentira. Y uno tener que involucrarse en toda esa cochinada para poder conseguir alguna cosa…
  • Carlos Martínez: Por eso, y ahí mismo me preguntó Pretelt: “Óigame, y a quién nombramos allá en el juzgado”. También todas esas cosas me dan como muy mala espina. Porque es que es entonces para que uno ponga el candidato y lo puedan manipular, porque qué hijueputas…
  • Mujer: Claro, es que son manipuladores esos malparidos
  • Carlos Martínez: Óigame, todo lo quieren manipular y todo lo manipulan, todo el poder, le cuento. Eso no es ahí ni mérito ni nada
  • Mujer: Ahí no hay méritos, hay intereses, plata, lo que sea, pero hay intereses
  • Carlos Martínez: …de plata, de poder, de favores…
  • Mujer: Pero usted por sus méritos no consigue nada
  • Carlos Martínez: Ah no, cada vez estoy más convencido
  • (…)
  • Carlos Martínez: Y entonces me estuvo diciendo Pretelt que muy bueno, que de pronto, pues, si eso resultaba, que era lo más seguro, que fuera aquí en Bogotá. También ¿pa’ qué?: Eso se sabe…
  • Mujer: ¿Para qué?
  • Carlos Martínez: Pa’ manipular todas las cosas. “Muy bueno que nos reunamos con Javier Zapata”, todas esas cosas, porque ellos manejan todas esas relaciones, entonces si uno los conecta mejor…
  • Mujer: ¿Y quién es Javier Zapata?
  • Carlos Martínez: Un magistrado amigo mío de la Corte, de la Sala Penal. “No, yo los voy a invitar a mi casa, y a vos también te invito”, todas esas cosas, todo eso es lo que se mueve allá.
  • (…)
  • Carlos Martínez: Entonces Guido llega y me dice: “Oíste ¿y si eso llega hoy o llega mañana vos te vas a ir?” Le dije: "Sí, yo me voy ahí mismo". "¿Ah, es que vos tenés los papeles?" Yo le dije: "Claro, desde la otra vez tengo todos los papeles listos". Se queda uno sin saber nada. De todas formas conversé con él como 5 minutos, pero ya no lo vi tan efusivo conmigo, ni todas esas cosas.
  • Mujer: De pronto puede ser parecer suyo, porque vos también estás como prevenido, harto, puede ser eso. Porque usted ya lo mira también de una manera muy diferente.
  • Carlos Martínez: Y también hay que ver cómo será el sueldo, todas esas cosas…
  • Mujer: Claro, porque tampoco irse para Bogotá al mismo sueldo, qué bobada
  • (…)
  • Carlos Martínez: Pero sabés qué estoy pensando... Que como los magistrados me encomendaron a mí esa labor...
  • Mujer: ¿Cuál labor?
  • Carlos Martínez: De ir allá y decir que el juzgado está congestionado. Simplemente me piden el uso de la palabra (sic): “Antes de todo eso, yo quiero hacer un planteamiento aquí en público, respecto a la congestión del despacho". Y listo
  • Mujer: ¿Y eso es una reunión de jueces o de qué?
  • Carlos Martínez: Eso con el Consejo Superior de la Judicatura, la Sala Administrativa, un conversatorio sobre el sistema acusatorio penal. ¿Y no te conté que me encontré hoy con una fiscal de aquí de Bogotá?
  • Mujer: ¿Y te echó muchas flores?
  • Carlos Martínez: Me dijo no, que aquí en Bogotá me querían mucho los fiscales, que era muy buen juez.Como tengo tantos procesos de aquí de Bogotá…
  • Mujer: Es muy bueno, tener buena fama, así sea para eso
  • (…)
  • Carlos Martínez: Bueno, volvemos a hablar entonces. Siga haciendo fuerza a ver si de pronto eso se convierte en realidad y me llega el nombramiento
  • Mujer: Bueno, mi amor, la virgen lo acompañe. Te amo, chao.