Hijo de exgobernador de Córdoba denunció presiones del presidente de Fedegán

Serían retaliaciones por las declaraciones hechas por su padre sobre la mediación de Jose Félix Lafourie con los paramilitares para la elección de Mario Iguarán como Fiscal General.

Ante un juez de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Bogotá, Sebastián de Jesús Osorio, hijo del exgobernador de Córdoba, Benito Osorio, manifestó que desde hace algunos meses empezó a ser víctimas del presidente de Fedegán, José Félix Lafourie.

En su denuncia, Osorio detalló que estos hechos se presentaron luego de que su padre anunciara que Lafourie fungió como “puente” entre los paramilitares y unos representantes del Gobierno para la elección de Mario Iguarán como Fiscal General de la Nación. (Ver Paramilitares fueron presionados para apoyar elección de Fiscal Iguarán)

El hombre aseguró que después de dichas declaraciones, el presidente de Lafourie lo citó en repetidas oportunidades para comentarle visiblemente alterado sobre la situación y los testimonios que había rendido su padre en un proceso de Justicia y Paz.

“Me manifestó y advirtió sobre sus molestias por las declaraciones que había dado mi señor padre en desarrollo de las investigaciones que se adelantan en su contra, presión que fue reiterada con advertencia de que íbamos a lamentar lo que está sucediendo y me pidió que consiguiera de cualquier forma una copia de lo declarado por mi padre”, indicó.

Con el pasar de los días el acoso laboral aumentó considerablemente, indicando que luego de su regreso de vacaciones fue notificado del cambio de sus funciones en el área que desempeñaba dentro de la Federación, “todo ello para reducir mi actividad profesional dentro de la empresa como auxiliar operativo o pasante”.

Igualmente detalló que en diciembre del año pasado sufrió una serie de persecuciones en su contra por parte de una camioneta de placas de Cali, hechos que fueron comunes hasta enero del presente año.

Los negocios de Salvatore Mancuso

En la misma diligencia judicial, el médico veterinario Celso Alfredo Salazar, indicó que conoció de primer persona el financiamiento entregado por el excomandante paramilitar Salvatore Mancuso al empresario italiano Giorgio Sale para uno de sus restaurantes en Colombia.

Según el testigo, los hechos se registraron en el 2004, cuando el entonces jefe del Bloque Catatumbo de la AUC le presentó al empresario con el que tenía varios negocios en diferentes regiones del país.

“Ese día Mancuso me informó que había invertido plata para el restaurante que tenían y me pidió que revisara de nuevo, en octubre de 2004, si las cifras que le pasaba Sale correspondían a lo invertido", aseguró.

Ante las preguntas de los sujetos procesales el testigo informó que Mancuso Gómez le entregó 5.675 millones de pesos al empresario italiano para que los invirtiera en el restaurante para la compra de elementos y utensilios importados.