Magistrado Pretelt ya dio sus respuestas

El magistrado Jorge Pretelt rindió indagatoria en la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes.

En una diligencia sin contratiempos, que había sido aplazada en dos oportunidades, el magistrado Jorge Pretelt rindió indagatoria ante el congresista Juan Pablo Bedoya, presidente de la Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes.

Es la primera vez que Pretelt responde a los cuestionamientos que desde hace más de un mes se han emitido en su contra por supuestamente haber cobrado $500 millones para favorecer una tutela presentada por el abogado Víctor Pacheco, quien defendía los intereses de Fidupetrol. Y es que, desde que estalló el escándalo, el magistrado solo se había defendido a través de los micrófonos y comunicados de prensa.

Desde que su colega Mauricio González presentó la denuncia en su contra, Pretelt aseguró que se trataba de una persecución política liderada por el fiscal Eduardo Montealegre, quien supuestamente se quería tomar la Corte Constitucional para darle vía libre a su propuesta de justicia transicional. Agregó que Montealegre lo consideraba una piedra en el camino al estar en contra de que los guerrilleros de las Farc no pagaran cárcel.

La última movida de Pretelt fue solicitar a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que obligara al Estado colombiano a respetar el debido proceso en su caso, ya que, según él, ha sido víctima de una “campaña sistemática de desprestigio”. Asimismo, precisó que tiene una “enemistad grave” con Montealegre y que teme que el fiscal abuse del poder. En una carta de 35 páginas presentada a la CIDH, Pretelt no solo arremetió contra Montealegre, sino que también lo hizo contra el presidente Juan Manuel Santos, el Senado y sus ocho compañeros del alto tribunal, especialmente contra los magistrados Luis Ernesto Vargas Silva y Gabriel Eduardo Mendoza Martelo. Las explicaciones que dio Pretelt en la Comisión de Acusación aún son un misterio. Sin embargo, hace pocos días prometió que contaría unas cuantas “verdades” sobre sus colegas y que él no renunciaría, pero que si le tocaba irse, el resto de la Corte lo haría con él. Finalmente, en el proceso la Rama Judicial fue acreditada como víctima.