'Queríamos que Castaño llegara a la Presidencia'

'Don Berna' le confesó a la justicia lo divino y lo humano del proyecto paramilitar, de quiénes los apoyaron y cómo pretendieron tomarse el poder.

‘Don Berna’ acompañado de los entonces jefes paramilitares Carlos Mario Jiménez, alias ‘Macaco’, e Iván Roberto Duque, alias ‘Ernesto Báez’. / Reuters

Desde una cárcel en Miami, el 1º y 2 de agosto pasados, el extraditado exjefe paramilitar Diego Fernando Murillo, alias Don Berna, le contó a la Corte Suprema de Justicia detalles inéditos de las autodefensas, quiénes los apoyaron políticamente, cómo pretendieron tomarse el poder, lo que significó la visita al Congreso de tres excomandantes de esa organización y hasta el apoyo que le pidió el cartel de Cali a los ‘paras’ para acompañar la candidatura de Ernesto Samper Pizano.

Su declaración fue conocida por El Espectador y en ella mencionó, por ejemplo, que el capo de capos Pablo Escobar era un hombre cercano a la guerrilla; que la sigla Auc, que significaba Autodefensas Unidas de Colombia, querían transformarla en un partido que se denominaría Alianza por la Unidad Colombiana; que le dieron apoyo al entonces candidato Álvaro Uribe Vélez en sus dos elecciones a Presidencia, y que cuando murió Fidel Castaño en 1994, su hermano Carlos asumió el mando del grupo y se rodeó de gente de izquierda, por lo que dijo textualmente: “Considero injustificado cuando nos tildan de extrema derecha, creo que las autodefensas tenían una propuesta de centro”.

Don Berna confesó que se tomaron el Congreso; que apoyaron a gobernadores y alcaldes; que el exsenador Mario Uribe Escobar era parte orgánica de la organización y lo apodaban El Ingeniero; que la Oficina de Envigado eran las mismas autodefensas, pero con una dinámica urbana; que al asesinado exdirigente deportivo Gustavo Upegui solía llamarlo “el alcalde mayor” por su manejo de la mafia en Envigado; que a la exsenadora Nancy Patricia Gutiérrez la apoyo alias El Pájaro en Cundinamarca; que el exsenador Ciro Ramírez era cercano al grupo ilegal, o que el empresario y piloto Guillo Ángel era la mano derecha de Vicente Castaño.

Fueron tantas las revelaciones que entregó el exjefe paramilitar, que El Espectador decidió organizarlas por episodios inéditos o por el nombre de los salpicados. El testigo manifestó que el mayor logro por parte de las autodefensas, “que equivale a haber ganado mil batallas”, fue la visita en julio de 2004 de Salvatore Mancuso, Ramón Isaza y Ernesto Báez al Capitolio Nacional. También dijo que el exalcalde de Barranquilla Guillermo Hoenigsberg tuvo el respaldo del Bloque Norte y que la Ley de Justicia y Paz quedó hecha una colcha de retazos cuando la Corte Constitucional les quitó el reconocimiento político. 

Toda la confesión de Don Berna en las siguientes páginas de este diario.

Otras frases afiladas de ‘Don Berna’

“Pablo era cercano a la guerrilla”

 

“Junto con Fidel (Castaño) se crean los Pepes, la misma autodefensa; se combatía a Pablo Escobar y a la guerrilla porque Pablo era muy cercano a los grupos subversivos. Hay un hecho que muy pocos conocen: antes de ser abatido el 2 de diciembre de 1993 él se reúne con un miembro de la dirección del Eln, Milton Hernández, y acuerdan que le daría refugio en el oriente antioqueño. Él trató de darle un fundamento político a su terrorismo y por eso acudió a este grupo”.

De Óscar Suárez Mira Congresista condenado

“Uno de los importantes era Óscar Suárez, una persona que fue apoyada por la organización. Él era uno de los más importantes y con mayor votación”.

De Nancy Patricia Gutiérrez Exsenadora

“En el Magdalena Medio hay que tener en cuenta que ahí hubo influencia de las autodefensas. Ellos apoyaron en la zona de Girardot, en esa zona de Cundinamarca. El Pájaro apoyaba a Nancy Patricia Gutiérrez”.

De Rodrigo García Excandidato a la Gobernación de Córdoba

“Recuerdo unas palabras de un señor Rodrigo García, que fue candidato a la Gobernación de Córdoba y hacía parte de la estructura política de las autodefensas, y él le hablaba al oído a Carlos (Castaño) y le decía que en elecciones hasta los votos del diablo son buenos”.

De Carlos Mario Aguilar, alias ‘Rogelio’Exjefe de la Oficina de Envigado

“Rogelio era más político, era más de relaciones, más de hablar con la Policía, con políticos. Esa era la función de él. Él termina siendo el presidente de la Corporación Democracia, que es la que recibe a los desmovilizados, pero en la parte política para hacer la orientación. Pero el encargado de la Oficina era Danielito”.

De los parapolíticos Algunos siguen investigados

“Estaba Mario Uribe, muy cercano a la organización; Miguel de la Espriella en Córdoba, y Carlos Ordosgoitia y Julio Manzur. Estos dos últimos eran el contacto entre Andrés Pastrana y el comandante Carlos Castaño. Estaba Zulema Jattin, en Córdoba. Ellos eran los más relevantes”. 

De Gustavo Upegui Expresidente del Envigado Fútbol Club.

 

“Una de las personas que hacía trabajo político era el doctor Gustavo Upegui, el dirigente deportivo que mataron. Yo a él le decía el ‘Alcalde mayor’ por su manejo en Envigado. Quiero decirle de manera humilde, no jactanciosa: en un momento teníamos el control total de Medellín”.

“Vicente Castaño mandó a matar a Carlos”

“Desafortunadamente a principios de 1994 muere Fidel (Castaño) en enfrentamientos con las Farc en San Pedro de Urabá. Quisiera profundizar un poco en esta historia porque ha surgido una gran cantidad de conjeturas (...) Por ahí salió una novela en la que dicen que el que lo mató (a Fidel) fue Carlos, algo totalmente falso. Él muere en un enfrentamiento. Quisiera hablar de la muerte de Carlos, que lo mandó a matar Vicente por una gran cantidad de diferencias, por traiciones que ellos tenían, porque Carlos era el político, el arquitecto de la política de las autodefensas. Él redactó los estatutos, le dio un discurso, y eso iba en contravía del pensamiento de Vicente. Cuando Vicente ordena la muerte de Carlos, Vicente lo que hace es iniciar una campaña de desprestigio para justificar esa muerte. Y dentro de esos elementos estaba decir que Carlos había matado a Fidel, algo totalmente falso”.

"Queríamos era acceder al poder”

“Hubo unos debates interesantes en la organización, porque en un momento pensamos en hacernos contar a través de candidatos propios, pero lo vimos inconveniente y por eso acudimos a personas que simpatizaban con nosotros. Aquí hay que aplicar el principio del pensador chino Deng Xiaoping, que decía que no importa que el gato sea blanco o negro, lo importante es que cace ratones. Lo que se pretendía era que esas personas no sólo llevaran al Congreso nuestras propuestas, sino también que nos permitieran algunas leyes que nos beneficiaran y también generar las condiciones para que nosotros pudiéramos acceder al poder, porque ese era nuestro objetivo. En un momento, no sé si era muy pretencioso, pensamos que el comandante (Carlos) Castaño pudiera ser senador o en su defecto aspirar a la Presidencia de la República (…). Teníamos un proyecto que era convertir a las Auc, cuya sigla era Autodefensas Unidas de Colombia, en un partido que se denominaría Alianza por la Unidad Colombiana. Por eso considero desacertado eso que se ha llamado la parapolítica, ya que nosotros teníamos unas ambiciones y propuestas de tipo político y eso nos diferencia de la delincuencia común”.

‘Guillo’ Ángel era la mano derecha de Vicente Castaño

“A ‘Guillo’ Ángel lo conocí porque él fue trabajador de los Ochoa y él era piloto. Él ya tenía diferencias con Pablo (Escobar) cuando empiezan los Pepes. Él hace parte de la estructura de los Pepes y ahí ya lo recluta Carlos (Castaño) para la organización. Era una persona que movilizaba a Vicente y a Carlos, y le prestaba servicios a la organización. Él tenía una empresa, pero no me acuerdo el nombre. Esa empresa estaba al servicio de las autodefensas. Cuando el presidente ordena la reclusión de todos los comandantes en La Ceja, Vicente (Castaño) se escapa y quien lo traslada de una finca por los lados de Barbosa en donde se refugió fue ‘Guillo’. Él lo traslada y también quedó de comprarle un helicóptero a Vicente, quien le entrega incluso US$1 millón para esa compra. ‘Guillo’ Ángel era parte orgánica de las autodefensas. Yo sé que era muy cercano al Gobierno, tenía unos contratos con el Ejército. No sé qué estará haciendo, él es una persona que ha sido muy cuestionada, pero hasta ahora ha salido incólume de todo tipo de investigaciones”.

“Respetábamos la democracia”

“En Medellín, en muchos barrios, si nosotros no autorizábamos, muchos políticos no podían entrar. Eso es así de claro. Como en Aranjuez, en Manrique, en la Comuna 13. A mí me llamaban y me decían ‘va tal político ‘ y yo decía ‘sí, déjenlo entrar’, y al que no se le boicoteaba de alguna manera. Incluso hubo un caso: el doctor (Horacio) Serpa iba para Aranjuez, dijeron que lo habían amenazado, que no podía entrar, y me buscó el señor que se murió en el Congreso, a ese que le dio un infarto, el doctor Castro, hermano de Germán Castro Caicedo. Él me manda una persona que me dice: “El doctor está preocupado porque dice que va a venir a Medellín y que ustedes no lo dejan entrar”. Yo le dije que era falso: ‘dígale al doctor Serpa que él puede hacer su campaña’. Eso para darle sólo una anécdota (…). Con los que había cercanía se orientaba a los muchachos a apoyarlos, y a otros se les permitía hacer campaña, pero con autorización. Aunque hemos sido respetuosos del libre ejercicio de la democracia, teníamos unos intereses en ese aspecto”.

La Oficina de Envigado

“De la Oficina de Envigado se ha conjeturado mucho por muchos medios. Se ha querido desdibujar un proyecto político. Las autodefensas, como cualquier organización, también necesitaban hacer algunas alianzas, ganarse el corazón, la simpatía de muchos sectores. Medellín tiene unas complejidades muy grandes y en los barrios había combos, bandas que en algún momento estuvieron al servicio de la guerrilla. En la dinámica del conflicto ellos también hacen parte de éste, entonces entramos a cooptar esos grupos, a que hicieran parte de nuestra organización. En esos barrios hay mucha pérdida del tejido social, mucho vicio. Necesitábamos un ente que regulara la situación. Por eso se crea la Oficina, porque no podíamos entrar con la rigidez de la autodefensa a intervenir a esos muchachos, se necesitaba un ente más laxo, más flexible, pero que ellos estuvieran de acuerdo y coincidieran con nuestro proyecto político y social. La Oficina es la misma autodefensa con una dinámica urbana”.

El cartel de Cali pidió apoyo para Samper

“Para 1994 se dieron las elecciones del presidente Samper. En el conflicto con Pablo Escobar tuvimos ayuda de la gente de Cali, concretamente del cartel de Cali, que era manejado por los hermanos Gilberto y Miguel Rodríguez. Carlos (Castaño) me asigna como el contacto de ellos, y yo voy a Cali. Me dicen que le diga a Carlos (Castaño) que es importante apoyar al doctor Samper a la Presidencia. Le transmito ese mensaje a Carlos y él como gratitud, en  donde teníamos influencia como Córdoba o Medellín, da esa directriz de apoyar al doctor Samper. Además había unos políticos cercanos a nosotros desde esa época, como el doctor Miguel de la Espriella, parte fundamental de la organización”. El Expresidente Samper ha dicho que todos estos apoyos ilegales fueron a sus espaldas.

Expresidente Pastrana desmiente a ‘Don Berna’

“Llega la época del presidente Pastrana y al igual que todos los colombianos vemos con expectativa, interés y esperanza el proceso con las Farc. En ese momento se logra hacer un contacto con el presidente Pastrana. Carlos logra nombrar a una persona, Humberto Agredo, que hoy está en Estados Unidos, para que se entreviste con una persona que asigna el presidente Pastrana, que es el canciller (Guillermo) Fernández de Soto. Hay que tener en cuenta que hay una fuerte presencia en el sur de Bolívar y el Eln pide que se le incluya en ese proceso de paz y Carlos, con la ayuda del Bloque Central Bolívar, crea un movimiento que se llama No al Despeje. Hay un hecho inédito y es que el mismo Pastrana le manda a decir a Carlos que no despeje el sur de Bolívar. O sea, por un lado manejaba un discurso de que sí quería incluir al Eln, pero por el otro lado le mandaba a decir a Carlos Castaño que no se despejara el sur de Bolívar. Me imagino que esa era una petición de las Farc. El mayor enemigo de las Farc era el Eln”.

El Espectador contactó al expresidente Pastrana, quien recordó que sí se hicieron unos acercamientos con las autodefensas con el fin de bajar la intensidad del conflicto. Señaló que en esos contactos participaron el Nobel Gabriel García Márquez y el expresidente español Felipe González. “Ahí no hay nada que esconder”. El exmandatario resaltó que ‘Berna’ está equivocado en lo que dice sobre los contactos con el Eln. “Nosotros iniciamos ese proceso con el Eln mucho antes, en Cuba. Incluso fue el único proceso en donde Fidel Castro participó. El excomisionado Camilo Gómez puntualizó que con Carlos Castaño sólo hubo un contacto directo a través de Humberto de la Calle cuando los paramilitares secuestraron a siete parlamentarios y De la Calle fue al sur del Bolívar para liberarlos.

El apoyo de los ‘paras’ para la Gobernación de Antioquia

“En Antioquia contó con el apoyo nuestro Óscar Arboleda, que fue representante a la Cámara. Recuerdo que estuvo un poco enfermo y una de sus hijas también estaba afectada por una enfermedad. También tenemos otro caso: el de Guillermo Gaviria (Zapata). Para las elecciones de la Gobernación en Antioquia (de 2003) se hizo un acuerdo con Rubén Darío Quintero para apoyarlo a la Gobernación.

Guillermo Gaviria me buscó (me dijo), que por qué no apoyaba al candidato opositor que era de apellido Gaviria, actualmente alcalde de Medellín, pero en ese tiempo candidato a la Gobernación. Cuando faltaba un mes para las elecciones la gente del Bloque Central Bolívar, me imagino que por sugerencia de ‘Ernesto Báez’, decidió no apoyar a Rubén Darío y terminó apoyando a este doctor Gaviria. Especialmente en la zona del bajo Cauca, como Nechí y El Bagre. Allá votaron hasta los muertos.

Con el doctor Guillermo Gaviria me reuní varias veces en Ralito para tocar estos temas. Él era una persona prácticamente orgánica del Bloque Central Bolívar”. 

El Espectador intentó comunicarse con el alcalde Aníbal Gaviria, pero al cierre de esta edición no había sido posible contactarlo. Sin embargo, el mandatario regional siempre ha rechazado cualquier acusación que lo vincule a él y a su familia con grupos ilegales. De hecho, el viernes pasado la Fiscalía archivó el proceso que seguía en contra de su padre, el empresario Guillermo Gaviria, de 89 años. Sobre el excongresista Gaviria Zapata, la justicia lo encontró inocente de sus supuestos nexos con grupos de autodefensa.

“Zulema era de la organización”

“Zulema (Jattin) era  una persona que hacía parte de la estructura política de la organización. Tuvo todo el apoyo. Incluso allá hubo un comandante que iba a ser el segundo de la lista de ella, que era el comandante ‘Andrés’. Hicimos una reunión allá en Ralito. No sé qué sucedió más adelante, pero esa aspiración no se pudo concretar. Pero Andrés Angarita iba a ser el segundo de ella en la lista. Parece que se hizo una consulta y como él era desmovilizado se dijo que estaba inhabilitado para acompañar a Zulema en estas aspiraciones de tipo político”.

El apoyo a Hugo Aguilar

“El Bloque Central Bolívar tenía un movimiento que era Convergencia Cívica (sic), incluso uno de los fundadores era el gobernador Hugo Aguilar y había un problema. Cuando este movimiento empezó tenía en sus filas a un señor de nombre Pauselino, que fue alcalde de Cúcuta, y que, de acuerdo con nuestra información, era muy cercano al Eln. Aguilar fue a hablar con los comandantes Castaño y Mancuso, yo estuve en esa reunión, y le dijimos que había ese problema con este señor. La autodefensa lo dio de baja. Y ahí es donde se le da el apoyo al señor Aguilar y lo pongo en contacto con la gente del Bloque Central Bolívar. ¿Por qué conozco al coronel Aguilar? Porque con él estuve en el Bloque de Búsqueda cuando la lucha contra Pablo Escobar Gaviria”.

Los ‘retazos’ de Justicia y Paz

“La mayoría de personas cercanas a nosotros que estaban en el Congreso apoyaron la Ley de Justicia y Paz. Desafortunadamente el elemento vital de la ley, que era el reconocimiento político, luego fue cercenado cuando pasó a control de la Corte Constitucional. Eso era lo que a nosotros nos interesaba, lo otro eran los aditamentos, pero lo más importante era que tuviéramos un reconocimiento político en la Ley de Justicia y Paz. Desafortunadamente, por estas cosas, la Ley de Justicia y Paz se fue convirtiendo en una colcha de retazos como la mayoría de las leyes que pasan en Colombia que se les quita y se les pone”.

El caso de Jorge E. Vélez

“(Juan Carlos Sierra) se reunió con el que es ahora el superintendente de Notariado y Registro, el señor (Jorge Enrique) Vélez, porque ese Vélez se iba a lanzar al Senado. A este Vélez se le colaboró y me informó (Sierra) que se había reunido con éste. Yo tenía una cierta reserva con este señor, porque cuando fue secretario de Gobierno en Medellín se la pasaba persiguiendo a los muchachos, lo llamaban el ‘Sheriff’, pero bueno, en política hay que ser flexible y yo sé que Juan Carlos (Sierra) le ayudó”. Consultado por El Espectador, el hoy superintendente señaló: “A mí ya me archivaron todo eso. Mire la contradicción: mi investigación fue por supuestas ayudas para mi campaña a la Alcaldía de Medellín, no por mi candidatura al Congreso. Pero eso lo archivaron porque el mismo ‘El Tuso’ Sierra dijo que nunca se reunió conmigo y el supuesto enlace entre ellos y yo era alguien que yo ni conocía. Las fechas ni siquiera coinciden, porque cuando yo me presenté para el Congreso, ellos ya estaban desmovilizados y entre 2002 y 2006 ni siquiera estuve en el sector público. Además, reitero, en sus declaraciones ‘El Tuso’ Sierra siempre ha dicho que nunca me conoció. Eso ratifica que lo que he hecho es darles duro a los criminales. Yo que he dado una lucha bien dura en contra de ellos y ahora en manos de estos criminales. No es justo”.

“Le ayudamos a Álvaro Uribe”

“Hay una cosa que es innegable y que fue nuestro apoyo y colaboración total a las elecciones presidenciales del doctor Álvaro Uribe Vélez. Esto es innegable. Había muchas personas que nos mandaban razones, que teníamos contacto con ellos, entre ellos el doctor Mario Uribe, que era prácticamente parte orgánica de nuestra organización y era conocido como ‘El Ingeniero’. (El supuesto apoyo se dio) para el período 2002-2006 y luego para 2006-2010. Incluso en la mesa de negociación, ya en la época de la reelección, el comisionado (Luis Carlos Restrepo) lo dijo muy claro: ‘La continuidad de este proceso depende de la reelección del presidente Uribe, por eso hay que apoyarlo’. Y esa sugerencia o esa insinuación o esa orden, como se quiera entender, la acatamos en su totalidad”.

Por esta declaración, según informó Noticias Uno, la Corte le pidió a la Comisión de Acusación que investigue al expresidente. No obstante, él siempre se ha defendido  señalando que hay una venganza criminal en su contra y recordando que él extraditó a ‘Don Berna’ y a otros 14 exjefes paramilitares.

La visita de los ‘paras’ al Congreso

“Diría que el mayor logro por parte de las autodefensas es haber obtenido por iniciativa de dos personas cercanas a nosotros, como Roció Arias y Eleonora Pineda, llevar al Congreso a los comandantes Salvatore Mancuso, Ramón Isaza y Ernesto Báez. Lograr que fueran al Congreso y expusieran nuestras propuestas me parece que fue algo inmenso (…). Rocío Arias y Eleonora eran muy importantes porque ambientaron esa visita. Hicieron contacto con otros congresistas para que se lograra este hecho que era de una relevancia importantísima para nosotros. Después de esto dijimos que lograr que Mancuso, que tenía orden de extradición y uno de los íconos nuestros fuera hasta allá, era un triunfo inmenso. Los medios le dieron bastante despliegue a esto. Salieron aplaudidos y pues eso nos estimuló a seguir avanzando en tratar de tener más adeptos, copar el Congreso, porque el objetivo era llegar a la toma del poder”.