Recluso logró que le otorgaran una almohada a través de una tutela

La consideraba indispensable para su vida digna como interno.

Un recluso de la cárcel de Palogordo en Girón, Santander, logró que el Consejo de Estado le hiciera un llamado de atención al Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, Inpec, por desconocer el derecho fundamental a la dignidad humana de las personas privadas de la libertad. 

Según se sustentaba en la tutela, el actor pretendía le fueran protegidos sus derechos fundamentales a la dignidad humana, a la vida, a no ser sometido a tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes y a la igualdad, los cuales consideraba vulnerados ya que el Inpec y la centro penitenciario ubicado en zona rural de Girón, no le habían entragado una almohada.

El alto tribunal le recordó al Inpec que durante el tiempo de reclusión los internos deben contar con los elementos mínimos que permitan su descanso nocturno”.

Además, señaló que “es obligación del Estado suministrar todos los elementos mínimos de dotación a las personas que se encuentran privadas de la libertad en este caso el derecho de los reclusos a tener una cama individual que permitan su debido descanso nocturno”.