"La sentencia a favor de Sergio Urrego es una estocada de muerte al pluralismo": Ordóñez

El exprocurador Alejandro Ordoñez calificó la decisión de la Corte de una violación a la libertad que tienen los padres para educar moralmente a sus hijos bajo sus propias convicciones.

En el marco del  XI Encuentro sobre la Jurisdicción institucional, el ex procurador Alejandro Ordóñez se despachó contra la sentencia T-478 de 2015, que obligó al colegio Gimnasio Castillo Campestre a pedir perdón por el suicidio del estudiante homosexual Sergio Urrego y que llamó a todas las instituciones educativas a revisar y ajustar sus manuales de convivencia al respeto de la diversidad. (Lea: Sergio Urrego venció al Procurador general)

Como ya lo ha hecho en otras ocasiones, Ordóñez explicó que para él, el fallo del alto tribunal viola el derecho constitucional que tienen los padres de familia a transmitir sus cosmogonías y decidir sobre la educación moral de sus hijos, y que a cambio de ello, impone una única mirada sobre el asunto de género, al que una vez más se refirió como la "ideología de género".

Esta es la imposición de una ideología a través de la excusa de la igualdad. El Estado no puede obstruir la libre comunicación de cosmovisiones de padres a hijos, cosa que esta sentencia hizo”, señaló Ordóñez. También dijo que la sentencia obliga a los particulares –es decir, a los colegios privados y a los padres de familia- a asumir una presunta neutralidad moral que solo es responsabilidad del Estado. “Los particulares pueden tener una moral y unos valores para transmitir a sus hijos”, señaló.

Dijo que el colegio contra el que se promovió la acción de tutela, el Gimnasio Castillo Campestre, se regía bajo unos idearios confesionales y católicos, y que entre ellos se encontraban no promover los actos homosexuales, ni “estimar su igualdad en cuanto a actos heterosexuales”. “Por eso, al exigírsele al colegio accionado cambiar su cosmovisión, se le prohibió prácticamente tener idearios respecto de estos asuntos y prohibió fundar instituciones educativas lo que va contra el artículo 68 de la Constitución”, dijo Ordóñez. (Lea: "La muerte de Sergio Urrego salvará muchas vidas")

Añadió que con las órdenes contenidas en el documento, la Corte pretendió “homogenizar” la educación en Colombia, impidiendo la existencia de instituciones educativas  que guíen sus enseñanzas bajo principios confesionales y católicos. “Impone a todos, incluso desde las edades más tempranas, la visión moral de los magistrados de la Sala que fallaron la sentencia y de la Ong –Colombia Diversa- que presentó la tutela”, dijo.

Antes de él, la magistrada del alto tribunal, Gloria Stella Ortiz, señaló que era la misión de la Corte Constitucional defender los derechos de las minorías, y que precisamente en ese sentido apuesta la sentencia. "La Corte cumple con la misión de equilibrar la balanza para garantizar los derechos de las minorías", dijo la jueza.

El ex procurador aprovechó también para criticar, aunque de manera rápida, los Acuerdos de Paz del gobierno con las Farc. Sobre ellos, Alejandro Ordóñez dijo que es plausible deducir “una intención de desdibujar el papel de la familia en la formación y en donde se promueve de una manera explícita una revolución educativa como la ordenada a través de la Sentencia”.

Lo que dijeron los demás invitados

Por su parte, la moderadora del panel, la docente Mónica Roa, quien más marcó distancias con el ex procurador y promotor del voto por el No en el plebiscito. "Yo agradezco la presencia del señor Ordóñez en este panel, pero temo que leímos dos sentencias distintas, porque no entiendo los argumentos que está lanzando”, dijo.

El mediador para este debate fue el invitado internacional: el docente Joan Solanes Mullor, de la Universidad Pompeu Fabra en Barcelona. Efectivamente, el docente reconoció que en la sentencia en cuestión sí entran en debate los derechos a la educación y el derecho a la diversidad o a defender su orientación sexual. “Este es un debate que requiere ponderación y en el que cada caso es distinto”, dijo.

Aun así, Solanes Mullor señaló que a su parecer, el fallo de la Corte fue acertado. “Valoro la gran valentía de la Corte de detectar el problema estructural en este sentido y poner remedio al respecto. (…) Las recomendaciones de la Corte son muy prudentes, yo no veo que se impongan contenidos concretos, sino que simplemente se pide respetar la diferencia y la tolerancia”, sentenció el español.