Transgéneros en el Sena podrán usar el uniforme que quieran

La Corte Constitucional le ordenó a la institución educativa que permita que un estudiante trans utilice ropa de hombre y no de mujer, como él mismo solicitó.

Cuando Aldaír Rodríguez* se inscribió para estudiar en el Sena en Barranquilla, lo hizo como mujer. El nombre que aparece en el sistema del centro educativo es el de Andrea*. Pero él, en realidad, es un hombre transgénero que le pidió al centro educativo que lo dejara usar el uniforme que corresponde a su identidad de género, es decir, el de los hombres. El Sena le respondió que mientras no cambiara su nombre oficialmente, no podían darle el permiso de usar ese uniforme.

A la Corte Constitucional llegó el caso de Rodríguez y el alto tribunal le acaba de ordenar al Sena que respete la identidad sexual de sus alumnos y que le permita al estudiante trans usar el uniforme que él quiera usar. La sentencia, además, dice que el Sena vulneró el derecho al libre desarrollo de la personalidad del estudiante pues, por una parte, no le dejaron usar el uniforme de hombre, no le dieron el trato acorde a su identidad, y además, le pidieron que modificara su documento de identidad de manera oficial.

Para el alto tribunal, los trámites que iba a tener que hacer Rodríguez para cambiar su nombre son prueba del desinterés de la institución por respetar los derechos de la estudiante. La Corte advirtió que estaban ante “la necesidad de emitir una medida general dirigida a superar el déficit de protección de las manifestaciones de la identidad de género en el escenario de la educación superior ofrecida por el Sena – Regional Atlántico”.

Además de proteger los derechos de Rodríguez y de ordenarle al Sena a que le deje usar el uniforme que él quiere, la Corte Constitucional le hizo un fuerte llamado de atención a las directivas del centro educativo de Barranquilla para que en el futuro no interfiera de ninguna manera con el desarrollo y la expresión legítima de la identidad de género del estudiante, “en especial en aspectos relativos a la forma de vestir, y la utilización de accesorios estéticos”.

Asimismo, le ordenó a la institución que, en un plazo de seis meses, diseñe un plan que promueva el respeto y la promoción del derecho a libre desarrollo de la personalidad, particularmente sobre las expresiones de la identidad de género y la orientación sexual.

*Nombres cambiados para respetar la entidad del estudiante.