Tumaco extorsionada

El 80% de los comerciantes es extorsionado en el municipio con más hectáreas cultivadas de coca, según Naciones Unidas. Farc y bacrim, principales responsables de violaciones.

En Tumaco, el 80% de los comerciantes es víctima de extorsión de las Farc o las bandas criminales. / David Campuzano
En Tumaco, el 80% de los comerciantes es víctima de extorsión de las Farc o las bandas criminales. / David Campuzano

Tumaco, la llamada Perla del Pacífico”, vive desde hace tres años una grave situación humanitaria. En los registros de diversas organizaciones de derechos humanos figura como una de las regiones más afectadas por la actividad criminal. Los desplazamientos masivos intraurbanos, los homicidios, el narcotráfico, el contrabando y la extorsión se han convertido en epidemias sociales que tienen capturada a su población, y los impactos ya se sienten en el sector empresarial, que viene cerrando su sucursales en el municipio nariñense.

Precisamente, la sucursal de Chocolate Luker, que por décadas había funcionado en la región, detuvo su producción a principios de julio de este año debido a la extorsión. Una situación similar ocurre con Cordeagropaz, asociación que apoya proyectos de asistencia técnica y empresarial de pequeños productores de cacao y palma aceitera, y que vincula a 2.650 familias tumaqueñas. Uno de sus dirigentes, que por motivos de seguridad pidió la reserva de su nombre, le contó a El Espectador la situación por la que están pasando él, la agremiación y la ciudad en general.

“Estamos muy preocupados porque el fenómeno del conflicto se ha agravado en la región. En los últimos dos años se ha intensificado y la extorsión se ha generalizado, especialmente por parte de las Farc. Esto ha llevado a que varias empresas hayan decidido cerrar, como es el caso de Luker, que compraba el cacao que la región produce. También cerraron Puerto Hondo y la Sociedad Portuaria. Nosotros estamos trabajando a media marcha porque hemos recibido amenazas y hasta nos han asesinado trabajadores”, explicó la fuente.

Según contó este funcionario de Cordeagropaz, la situación que ha venido viviendo es crítica, hasta el punto de verse obligado a abandonar su ciudad y dejar sus actividades laborales. “Desde hace unos meses empezamos a recibir presión de alias El Doctor, jefe de la extorsión en Tumaco. Nos pedía que negociáramos el pago de la extorsión por un programa de asistencia técnica. Por su puesto nos negamos. Entonces empecé a recibir amenazas contra mi familia. Después ese bandido citó a líderes de los consejos comunitarios y me mandó a decir que o nos reuníamos o los funcionarios de Cordeagropaz no podían seguir trabajando”, contó este tumaqueño, que desde ese momento tuvo que salir de la zona.

Sin duda, la situación de Cordeagropaz ilustra de alguna manera lo que está sucediendo en Tumaco, un municipio que concentra el mayor número de hectáreas sembradas con coca de todo el país (5.062), más de 120 asesinatos en los primeros siete meses del año y el 80% de comerciantes extorsionados. Las bandas criminales y las Farc son las principales responsables de estas escandalosas cifras. Víctor Gallo, alcalde de Tumaco, expresó en entrevista con el diario caleño El País: “La coca es la desgracia de Tumaco porque es la gasolina que alimenta la violencia. Por el narcotráfico han aparecido esos grupos armados ilegales, en este caso las Farc, y bandas criminales como los Rastrojos”.

La situación llevó a que la Defensoría del Pueblo decretara la alerta temprana en noviembre del año pasado y presentara un diciente informe en el que pone de presente que en este municipio operan las Farc, las Águilas Negras y los Rastrojos. El documento, producido por el Sistema de Alertas Tempranas en noviembre de 2012, consigna el constante aumento de los homicidios, 113 entre enero y agosto de 2011 y 139 en el mismo período de 2012. También establece que entre 2011 y 2012 más de 800 locales comerciales cerraron sus puertas producto de la extorsión. Finalmente, la Defensoría señala que más de 130.000 habitantes de Tumaco se encuentran en grave riesgo, siendo su población poco más de un millón.

Este panorama da cuenta de que Tumaco padece una grave crisis humanitaria. Las cifras son alarmantes, los homicidios crecen sin parar, la extorsión es una práctica sistemática, el narcotráfico inunda su vida rural y urbana. Todo esto acompañado de alarmantes índices de pobreza: el 60% de los tumaqueños están desempleados. Y todo ocurre mientras el país insiste en que debe poner sus ojos en el Pacífico, un territorio que, la verdad, no vive propiamente en paz.