Un conjuez definiría la adopción gay

Hoy se votará la ponencia del magistrado Jorge Iván Palacio y se da por descontado un empate.

La última palabra sobre una de las discusiones más importantes de los últimos años en Colombia la tendrá un conjuez de la Corte Constitucional. Hoy ese alto tribunal votará por primera vez la ponencia del magistrado Jorge Iván Palacio —revelada por El Espectador este domingo— que avala la adopción para parejas del mismo sexo, y se da como un hecho que habrá un empate. Los magistrados Palacio, María Victoria Calle, Luis Ernesto Vargas y Gloria Stella Ortiz están en la orilla de permitirles a las familias homosexuales adoptar niños.

Por su parte, los magistrados Jorge Pretelt, Martha Sáchica, Gabriel Eduardo Mendoza y Luis Guillermo Guerrero se opondrán a esa posibilidad. Como el magistrado Mauricio González se declaró impedido, la balanza irremediablemente la terminará de inclinar uno de los 18 conjueces de la Corte Constitucional. Aunque el reglamento estipula que si hay un empate será un conjuez quien lo defina, algunos analistas consultados por este diario sostienen que dependiendo de la orilla filosófica de este conjuez la comunidad LGTBI podrá alcanzar una nueva conquista en materia de reconocimiento de derechos o el asunto terminará en otro portazo histórico.

“Los nueve magistrados de la Corte fueron elegidos de ternas elaboradas por el Consejo de Estado, la Corte Suprema de Justicia y el Gobierno, y elegidos por el Senado. Esto significa que tienen una legitimidad que les fue otorgada y en razón a ella es que ostentan su majestad. Me parece muy lamentable que un tema tan trascendental para este país, como la adopción para parejas del mismo sexo, termine en manos de un conjuez que no tiene esa legitimidad y que fue elegido básicamente a dedo por la Corte. Estamos en manos de la suerte. Si le corresponde a un conjuez liberal, ya sabemos qué va a pasar, y si le llega a un conjuez conservador, pues igual”, le dijo a este diario una fuente consultada.

El Espectador hizo el ejercicio de revisar la trayectoria profesional y el sendero jurídico de los 18 conjueces de la Corte Constitucional. Para ello consultó a varios abogados expertos en la materia. A alguno de éstos le corresponderá dar la última palabra. Se da por descontado que Carlos Gaviria Díaz, Juan Carlos Henao, José Rodrigo Flórez, Edgardo Villamil Portilla, Jairo Parra Quijano y Bernardina Pérez Restrepo apoyarían la posibilidad de que las familias homoparentales puedan adoptar si cumplen los requisitos que ordena la ley. En contraste, hay 11 más que se inclinarían por no aprobar la ponencia (hay una gran incógnita: la exregistradora Clara María González).

Aunque no todos son de tendencia conservadora, algunos, según fuentes consultadas, no están de acuerdo en que un debate tan delicado como este lo terminen saldando nueve magistrados de una Corte y no el Congreso de la República (ver recuadro “Quién es quién en la Corte”). Por ejemplo, le advirtió otra fuente a El Espectador: “¿qué pasaría si como conjuez fuera elegido Mauricio Uribe Blanco, quien además de ser el decano de la Escuela de Filosofía de la Universidad Sergio Arboleda, es sacerdote? ¿Puede ser posible que ello ocurra? Según las reglas de juego de hoy, eso es perfectamente posible. Resulta lamentable, sin entrar a discutir quién tiene la razón, que un cura oficie como un juez en un expediente como este”.

Este diario consultó al director de Colombia Diversa, Mauricio Albarracín, quien conceptuó: “Lo que debe garantizar la Corte Constitucional es la coherencia del precedente. Para nosotros es muy claro que la Corte ya aceptó que podemos constituir una familia y, por lo tanto, en materia de protección de derechos no puede proferir una sentencia discriminatoria. El conjuez que llegue, si es que llega, deberá tener claro que hay unos precedentes y que no puede fallar obviándolos. Uno preferiría que fuera la Corte en pleno la que decidiera, sin acudir a conjueces, pero así están las cosas. Espero que esto no termine desequilibrado por la suerte y que los argumentos constitucionales prevalezcan”.

Todo parece indicar que un debate como este, que tiene polarizado a Colombia, será definido por un conjuez elegido al azar que deberá aceptar o rechazar esta conclusión plasmada en la ponencia del magistrado Jorge Iván Palacio: “La creencia en la afectación interés superior del menor obedece al resultado de estereotipos discriminatorios o prejuicios sociales, antes que a verdaderos problemas médicos o psicológicos”.

 

 

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