ALO, ¿humedales?

El concejal de la bancada oficialista progresista y ambientalista, Diego García, expone sus argumentos de por qué no está de acuerdo con el proyecto tal y como está aprobado actualmente.

La larga discusión de si se construye la vía o se salvan los humedales ha generado que se dilate la construcción de un proyecto de interés nacional que ha sido incluido en los planes viales de la ciudad desde 1961. Sin embargo, cabe resaltar que el dilema se inicia cuando, en el marco de la Ley ambiental nacional, el Concejo de Bogotá emite el Acuerdo 19 de 1994 por el cual se declaran como reservas ambientales naturales los humedales del Distrito Capital y, posteriormente, en 1997 se firma la Convención sobre los Humedales de Importancia Internacional, llamada la Convención de Ramsar, que es un tratado intergubernamental que sirve de marco para la acción nacional y la cooperación internacional en pro de la conservación y el uso racional de los humedales y sus recursos.

A partir de este momento el Distrito Capital paralelo a los diseños de la Avenida Longitudinal de Occidente (ALO) adelanta un trabajo importante en torno a la protección de humedales. En 2007 se firma el Decreto 624 Por el cual se adopta la visión, objetivos y principios de la Política de Humedales del Distrito Capital.

El 22 de septiembre de 2007, en el teatro Antonio Nariño de la Gobernación de Cundinamarca se realiza la audiencia pública en el programa de la Contraloría de Bogotá, Mandato Verde, en su proyecto de defensa y protección de los parques ecológicos distritales de humedal, y la creación de la Red de Acción Participativa –RAP- de Humedales de Bogotá con asistencia de más de 600 personas. El resultado de dicho encuentro fue el compromiso de la revisión del trazado por parte de las autoridades distritales en el sector norte para evitar el paso de la ALO por los humedales.

Hoy, después de cuatro años y cuatro meses, no se conocen registros de que se haya realizado la labor.

¿Por qué la insistencia de modificar el trazado de la ALO en el tramo norte? ¿Por qué no contemplar la posibilidad de construir en este tramo una vía arterial principal con transporte eléctrico tipo tren ligero que permita la conectividad de la localidad de Suba hasta Bosa? ¿Por qué no permitir una vía mixta de pasajeros y carga desde la calle 80 hasta Bosa con enlaces regionales a la Vía Perimetral de occidente en la avenida José Celestino Mutis y en la Autopista Medellín?

Pensar en una alternativa de trazado no es capricho, es cuestión de pensar en un desarrollo integral sostenible para la ciudad; la gran decisión no es si se hace o no la vía, sino si se afectan o no los humedales, por lo que la propuesta es no carros a nivel sobre los humedales. Los diseños hoy vigentes, elaborados por el IDU, son aún incipientes en la acogida de las restricciones impuestas por la autoridad ambiental.

Y son tres los humedales importantes reconocidos en la ciudad los que se afectarían.