Brasil aún deforesta el equivalente a un territorio como Israel cada cuatro años

La OCDE elaboró un informe en el que señala que pese a los esfuerzos gubernamentales, el país conserva la mayor pérdida de cobertura forestal del mundo.

Brasil ha hecho grandes progresos en materia ambiental. Redujo la tala ilegal, tiene una política ambiental severa y un sistema de primer nivel para controlarla, pero aún deforesta un área similar al territorio de Israel cada cuatro años.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) elaboró un informe para analizar el desempeño de las políticas de protección del medio ambiente de Brasil, en el que señaló que pese a las visibles mejoras logradas, el país aún tiene la mayor pérdida de cobertura forestal del mundo: 4.800 kilómetros cuadrados, según datos del 2014.

Y una de las principales grietas de su vasto programa ambiental es, para la OCDE, el largo trecho que media entre la legislación aprobada y su implementación en un país de tamaño continental que tiene 204 millones de habitantes pugnando por salir adelante.

"El crecimiento económico y la expansión urbana, agrícola y de infraestructura también aumentaron el consumo de energía, el uso de recursos naturales y las presiones ambientales", señala el reporte presentado este miércoles en Brasilia.

"No obstante la severa legislación ambiental, aún existen muchas lagunas en su implementación y aplicación. En el escenario actual de una economía en retracción, una mejor integración de los objetivos ambientales y las políticas económicas y sectoriales ayudaría a Brasil a avanzar hacia un desarrollo más verde y más sustentable", añade el texto.

Con todo, el presente del país que alberga la mayor biodiversidad del planeta dista mucho de la dramática situación de 2004, cuando la selva perdió 27.000 kilómetros cuadrados de árboles. Además, es la nación BRICS con mayor oferta de energía renovable y desde hace un tiempo ya redujo sus emisiones a niveles inferiores a la meta planteada para 2020.

Pero los desafíos siguen siendo muchos, a poco de que comience la conferencia climática que en diciembre reunirá en Francia a 195 delegaciones con el objetivo de mantener el aumento constante de la temperatura del planeta a un máximo de 2ºC desde el inicio de la Revolución Industrial.

Brasil, que posee el 12% del agua dulce del planeta, es clave para que haya un acuerdo exitoso en París. Pero en medio de una dura recesión económica que irradia a todas las actividades deberá luchar para superar obstáculos estructurales como la proliferación de organismos de control del medio ambiente, la falta de capacitación del personal y la expansión urbana y agrícola, dijo la OCDE. 

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