Hay 140 especies amenazadas

Colombia dejó extinguir un ave única en el mundo

Con cerca de 1.900 especies, nuestro país tiene la mayor diversidad de aves en el planeta. De esa cifra, aproximadamente el 7 % está en peligro de extinción. El zambullidor cira, por ejemplo, sólo existía en Colombia, pero ya desapareció.

El extinto zambullidor cira, visto por última vez en 1977. Ilustrador: Robin Schiele.

Hay aves que las futuras generaciones de colombianos no conocerán jamás. Bastará con verlas en fotografías o capturadas en retratos que alguna vez alguien pintó. Así pasó con el zambullidor cira, una especie endémica que habitaba en Cundinamarca y Boyacá, pero que desapareció en 1977.

Eso mismo podría ocurrirles a las otras 140 especies que están amenazadas en Colombia, donde habitan 1.900 especies de aves. Una cifra que convirtió a nuestro país en el lugar con mayor diversidad de aves en el mundo. Aunque las especies en peligro representan sólo un 7 % del total, es necesario preservarlas. Así lo confirmó Ángela María Amaya-Villarreal, bióloga y coinvestigadora del Libro rojo de aves de Colombia*, que recientemente publicó su segundo volumen para mostrar el estado de las aves en nuestro país.

Ángela María, en entrevista con El Espectador, explicó cuáles son las causas de amenaza para las aves y qué deberíamos hacer para protegerlas. Según cifras del Libro rojo, de las 140 especies en peligro, 55 sólo existen en Colombia.

Entre todas las especies, ¿cuáles son las más graves?

Hay varias que están en la categoría de peligro crítico, probablemente extinto. En esta categoría está, en este segundo volumen del libro, un colibrí que se llama Heliangelus de Bogotá. Es un caso muy particular porque es una especie que se describió; es decir, la ciencia supo que existía a partir de un espécimen de museo, a comienzos de 1900. Hoy es posible que exista una población en algún enclave seco de la cordillera Oriental.

Hay otras especies endémicas que están en peligro crítico, como el cucarachero del Chicamocha, el cucarachero de pantano y el paujil colombiano. Por ejemplo, el cucarachero del Chicamocha es un ave pequeña que vive en el bosque seco tropical de las cuencas de los ríos Chicamocha, Suárez y Sogamoso, en Boyacá y Santander. Es una especie amenazada por pérdida de hábitat, depredación de animales domésticos (gatos y perros) y por expansión urbana en San Gil. De hecho, el bosque seco es uno de los ecosistemas más amenazados de Colombia y del mundo.

El paujil colombiano, por su parte, tiene una distribución más amplia. Originariamente estaba en las cuencas medias y bajas de los ríos Cauca y Magdalena, y en el sur del Huila, hasta las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta. En particular, en los alrededores del río Magdalena, la frontera agrícola, los cultivos ilícitos y la minería de oro se han intensificado. Estas actividades se consideran amenazas para esta especie, además de la cacería deportiva y la subsistencia.

¿Qué se puede hacer para preservarlas?

El Libro rojo, por ejemplo, visibiliza. Además, es una herramienta política contundente porque todas las especies, tanto de fauna como de flora que están en un libro rojo, pasan al Ministerio de Medio Ambiente. Ahí existe un comité nacional de categorización que compila todas estas listas y libros rojos y las incluye en una resolución de especies amenazadas de Colombia. Entonces, por la ley están protegidas como especies en riesgo de extinción y eso tiene repercusiones en las actividades que representan una amenaza, como el tráfico ilegal de especies. Por otro lado, las corporaciones autónomas regionales tienen la responsabilidad de velar por la preservación de esas especies a largo plazo; entonces, ellas pueden actuar de manera activa. Por ejemplo, declarando áreas protegidas de carácter regional.

También hay diversas estrategias de conservación. Teniendo en cuenta que la principal causa de amenaza es la pérdida de hábitat, una primera estrategia es proteger el hábitat, velando para que su degradación cese o se disminuya. Así como velar por expandir las áreas protegidas, tanto en área como en cantidad.

¿De quién es la responsabilidad de que haya especies en peligro?

Siendo estrictos, diría que de todos, y para responder tendría que saltar a una pregunta que está relacionada: ¿cuáles son las principales causas de amenaza de las especies? La principal causa es la pérdida de hábitat por deforestación y la razón de esto es la expansión de la frontera agrícola y ganadera, actividad de la que todos, en cierta forma, somos responsables. Las otras amenazas principales son actividades ilegales, como la explotación forestal no regulada, los cultivos ilegales, la minería ilegal y la cacería.

Creo que tanto las corporaciones autónomas regionales como las demás autoridades ambientales del Estado colombiano deben actuar para que estas actividades no sigan afectando a las especies. Sin embargo, aparte de la deforestación por agricultura y ganadería, hay otras actividades permitidas por el Estado, como la minería a gran escala, que también tienen un fuerte impacto negativo en el hábitat de muchas especies.

¿Cuál es el panorama general de las especies?, ¿ha mejorado o empeorado?

En 2002 había 112 especies amenazadas. De esa cifra, cerca de la mitad hoy en día está en la misma categoría; o sea, no ha empeorado, pero tampoco ha mejorado. Alrededor del 15 % empeoró y el 32 % mejoró. Entonces han sido más las que han mejorado o las que se han mantenido, que las que han empeorado. Pero, a la vez, es importante decir que muchas especies que antes no estaban amenazadas han entrado al listado rojo. Por ejemplo, especies nuevas para la ciencia.

Entonces, al hacer el balance general, uno diría que el panorama parece positivo, pero, en un nivel más detallado, no necesariamente lo es, porque hay muchas especies nuevas que han entrado al listado de amenazadas. De las 140 actualmente amenazadas, el 20 % corresponde a nuevas especies; es decir, están por primera vez en una categoría de amenaza.

*Proyecto liderado por investigadores de la U. Javeriana, encabezado por Luis Miguel Renjifo, vicerrector de Investigación.