Deforestación alarmante en la Amazonia colombiana

Entre el 2011 y el 2012, el país es el que mayor evolución en pérdida de cobertura vegetal muestra (117%) respecto a los demás amazónicos.

Infografía: Cortesía Hebert Valois- Sistema de monitoreo Terra-i
Infografía: Cortesía Hebert Valois- Sistema de monitoreo Terra-i

Según datos suministrados por el satélite Terra-i para Bolivia, Ecuador, Perú, Colombia, Venezuela, Guyana, Suriname y Guyana Francesa, entre 2004 y 2012 el área amazónica de estos países presentó una pérdida de cobertura vegetal de 541.931 hectáreas, algo así como tres veces la superficie de Bogotá. 

Más grave aún es el hecho de que dicha disminución de bosque tiende a aumentar. Respecto al área deforestada en Colombia en 2011 (72.531 hectáreas), en 2012 la problemática creció en un 24% (fueron destruidas 89.931 hectáreas).

Aunque Perú y Venezuela tienen las tasas más altas de deforestación en sus territorios preocupa que en el último año Colombia tenga la evolución más alta de esta problemática (117%) y se perfile, después de Perú y Venezuela, como uno de los tres países con mayores niveles de destrucción de los ecosistemas amazónicos. En contraste, los países con menores cambios en la cobertura boscosa son, en orden, Guyana, Ecuador y Guyana Francesa.

El informe de Amazonia de Terra-i, un sistema de monitoreo en tiempo real que ha permitido detectar las pérdidas de vegetación natural a partir de 2004, y que esta vez sólo excluye a Brasil, muestra que Caquetá es la quinta región más afectada por la deforestación entre los países estudiados, con 2.875 hectáreas de cobertura vegetal afectadas en el último año. A su vez, entre todos los analizados, este departamento es el que presenta un mayor incremento en los niveles de pérdida de cobertura boscosa (193%).

Las malas noticias siguen para Colombia. De acuerdo a los datos del sistema de información Terra-i, las cinco áreas indígenas con mayor impacto por la problemática están en el país: Barranco Ceiba y Laguna Araguato (cerca de San José del Guaviare), con 256 hectáreas de cobertura boscosa destruidas entre 2011 y 2012; Carpintero Palomas (entre Guainía y Vichada), con 219 hectáreas; La Fuga, en Guaviare, con 175 hectáreas deterioradas, y Bajo Río Guainía y Río Negro (en el departamento de Amazonas), con 169 hectáreas de bosque en mal estado.

De otro lado, cabe anotar que después del Alto Orinoco, en Venezuela, la Sierra de La Macarena, en Meta, es el área protegida con mayor incremento de destrucción de superficie boscosa en el último año analizado por el satélite (227%).

Es decir, en los últimos meses factores como la tala y la quema pudieron haberse agravado en este estratégico lugar, donde se conectan la Amazonia, la Orinoquia y los Andes colombianos, nacen las cuencas más importantes que abastecen de agua a estas regiones y habitan cerca de 12.000 especies vegetales, 420 tipos de aves, 213 de peces y 63 de reptiles.

Para rematar, los dos ecosistemas con mayor pérdida de bosque húmedo fueron el de Negro-Branco y el del Napo, el primero en Colombia y el segundo en Ecuador.

Así las cosas, el panorama de la deforestación en el país es el más preocupante de la región, y se hacen urgentes decisión como la ampliación del Parque Nacional Natural Serranía de Chiribiquete para conservar los ecosistemas estratégicos que quedan.

El impresionante aumento de dicha problemática coincide con un reciente informe de la Interpol sobre la tala ilegal de madera, según el cual en Colombia el 42% de la madera que se compra y se vende proviene de árboles que han sido cortados sin autorización. Peor aún, dice el organismo, mucha de la madera que circula por las regiones se mueve respaldada con permisos falsos.

(*) Esta investigación resultó del trabajo del proyecto Terra-i en conjunto con un equipo de periodistas brasileros de la iniciativa Infoamazonia (http://infoamazonia.org) y Oeco (http://www.oeco.org.br).