Diez millones de toneladas de pescado se desperdician cada año

Una investigación liderada por la Universidad de British Columbia demostró que en los últimos diez años se ha desperdiciado el 10% de la pesca industrial por un manejo inadecuado.

Cada año el mundo bota el equivalente a 4.500 piscinas olímpicas de pescado.WWF

Imagínese un lugar en el que quepan 4.500 piscinas olímpicas. Alíneelas, una junto a la otra, pero no las llene de agua. En su lugar, vierta peces muertos -pero perfectamente comestibles- en cada uno de los huecos cuadrados, recubiertos de baldosín blanco. Esa es la cantidad de pescado que la industria pesquera desperdicia cada año, de acuerdo con un estudio publicado en Fish & Fisheries. (Lea también: Una historia antes del próximo bocado de salmón)

La investigación reveló que de todo el pescado que los barcos pesqueros sacaron del mar en los últimos diez años, el 10% fue tirado, como si fuera basura, al océano, debido a malas prácticas de pesca y un manejo inadecuado. (Lea también: Los efectos para los oceános de la pesca ilegal)

“En un momento de inseguridad alimentaria y preocupaciones por la nutrición humana, estos hallazgos son importantes. Este pescado pudo usarse mejor”, señaló Dirk Zeller, autor principal de la investigación. 

Este monumental desperdicio se da porque las malas prácticas de pesca los llevan a sacar del océano pescados demasiado pequeños para la venta, a lastimarlos con las redes -lo que los vuelve impresentables-, a utilizar solo una parte de todo el animal o, peor aún, a capturar especies que no tenían pensado capturar y que, por lo tanto, no tienen valor comercial. Todos estos cadáveres son los que se vierten en el océano del cual salieron antes.

“El descarte también ocurre por una asquerosa práctica en la que los pescadores continúan con su labor incluso después de que ya han recolectado pescado apto para la venta. Si atrapan pescados más grande, botan los más pequeños, pues no pueden conservar ambas cargas debido al peso o a que los congeladores están llenos”, explicó Zeller.

Todas estas prácticas, señaló el grupo Sea Around Us (El océano a nuestro alrededor), la alianza liderada por la Universidad de British Columbia y la Universidad del este de Australia que desarrolló la investigación, han logrado mermar la cantidad de pescado disponible en nuestros océanos. Tanto así que en Estados Unidos las pescas se han reducido en 1.2 millones de toneladas cada año desde mediados de los noventas.

Este, y no mejores prácticas, sería el motivo por el cual en la pasada década se desperdiciaron 10 millones de toneladas de pescado por año, en contraste con los datos de la década de 1980, que demostraron que por esos años, se descartaban 18 millones de toneladas de peces cada año. En los años 50, por otra parte, el descarte ascendía a los 5 millones de toneladas. 

El descarte ha descendido porque ya hemos pescado tanto algunas especies que los operadores de pesca están capturando cada vez menos ejemplares cada año, y, por lo tanto, hay menos que pueden botar” apuntó el investigador, quien además advirtió sobre los peligros de esta escasez. (Lea también: El limbo para los pescadores industriales)

Lo que está ocurriendo ahora, explicó Zelle, es que  los pescadores se están desplazando hacia las aguas del Pacífico, debido a la sobre explotación del Atlántico. En ultimas, esta práctica sólo llevará los problemas a nuevas áreas del globo, poniendo aún en más riesgo la seguridad alimentaria de la población, especialmente de aquellas comunidades que se dedican a la pesca artesanal.