El manual para conocer los felinos de Colombia

Compila las principales investigaciones que se han realizado en el país sobre la presencia y conservación de jaguares, pumas y ocelotes.

Jaguar hembra junto a su cría, captadas en una plantación de palma de aceite en Colombia (2012). / Panthera Colombia
Jaguar hembra junto a su cría, captadas en una plantación de palma de aceite en Colombia (2012). / Panthera Colombia

¿Cuál fue la poderosa relación de nuestros ancestros con los tigres americanos? ¿Dónde se encuentran las poblaciones de pumas, jaguares y ocelotes que habitan el país? ¿Han funcionado las medidas de conservación adelantadas por Colombia? Estas y otras preguntas son resueltas por el primer volumen del libro Grandes felinos de Colombia, que acaban de lanzar las fundaciones Panthera y Herencia Ambiental Caribe, con el apoyo de la organización Conservación Internacional, y el grupo de monitoreo de felinos más importante del mundo: el Grupo de Especialistas en Felinos, de la Comisión de Supervivencia de Especies.

El texto, editado por el biólogo caleño Esteban Payán, doctor de la University College London, y Carlos Castaño Uribe, exdirector de Parques Nacionales y exviceministro de Ambiente, representa la más completa publicación hecha hasta el momento sobre el estado de los felinos en el país.

“En 2005 la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza realizó un encuentro en Brasil para hablar sobre el estado de los felinos en el mundo. Cuando llegó el turno de América, quedó en evidencia que había poca información sobre Centroamérica, Brasil y Argentina. En cuanto a Colombia (un país geográficamente estratégico para la conservación de los felinos) no existía ningún panorama. Sólo hasta 2010, cuando el III Congreso Nacional de Zoología reunió en Medellín a los principales expertos locales en el tema, acordamos con Carlos Castaño que de allí saldría esta publicación”, le explicó a El Espectador el biólogo Esteban Payán, quien invitó a experimentados científicos internacionales, como el zoólogo estadounidense Alan Rabinowitz, a participar en el libro.

¿Cuáles cree que sean las principales reflexiones que motivará esta publicación?

El libro atestigua la importante función de conservación que tienen los Parques Nacionales de Colombia. Las reservas están funcionando y son los principales hábitats de estos felinos. Como principal obstáculo para avanzar en la conservación identificamos la falta de voluntad política y de dinero. Ya sabemos dónde están ubicados los jaguares, no hay excusas para no actuar, por eso decidimos compilar artículos cortos, para que los políticos y dirigentes lean, entiendan y tomen decisiones.

¿Los colombianos son conscientes de que en sus selvas habitan jaguares, pumas y ocelotes?

Aunque para la mayoría la idea de los felinos sólo remite a los leones y tigres que ven televisión, hay colombianos que conviven con la idea del jaguar: muchos campesinos comparten su territorio con los felinos y la figura del jaguar fue una de las más simbólicas e importantes para los pueblos más antiguos de Colombia y los indígenas, y para científicos, como yo, representa una pasión ciega. Pero hay algo que esta publicación me ha dejado ver, y es que a pesar de que la violencia siga siendo la dueña de las noticias en Colombia, hay un grupo de personas —cada vez más numeroso— interesadas en conocer qué ocurre en sus selvas.