La Orinoquía ya tiene un plan para el cambio climático

La temperatura podría aumentar más rápidamente en esta región y se espera que en 20 años esta se eleve en promedio 1.5 grados centígrados.

Esta semana se presentó oficialmente el Plan Regional Integral de Cambio Climático para la Orinoquía que fue adelantado por la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Área de Manejo Especial La Macarena (Cormacarena), la Corporación Autónoma Regional de la Orinoquia (Corporinoquia) y el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), con el apoyo de Ecopetrol.

Se trata de la hoja de ruta que los gobiernos locales, los ciudadanos y otras entidades deberán seguir para lograr adaptarse a una nueva realidad ambiental. Las proyecciones climáticas indican que la temperatura aumentará más rápidamente en la Orinoquía que en otras zonas del país y se espera que en 20 años esta se eleve en promedio 1.5 grados centígrados.

Uno de los departamentos más vulnerables podría ser Vichada aunque se esperan en toda la región períodos lluviosos más intensos, con eventos extremos más frecuentes y temporadas secas más largas.

Estas advertencias contrastan con la aspiración de la Orinoquía de convertirse en el polo de desarrollo agrícola en las próximas dos décadas. 

Según las recomendaciones de los investigadores que elaboraron el plan de adaptación, se debe trabajar desde ya en variedades de arroz, maíz y soya adaptadas a las nuevas condiciones climáticas de la región.

Mientras que la ganadería será uno de los grandes perdedores con el cambio climático en gran parte del territorio, la oportunidad estará en la siembra de cultivos forestales comerciales, caucho y palma, siempre y cuando se haga con un enfoque de sostenibilidad ambiental, económica y social.

“La implementación del plan tiene como objetivo consolidar a la Orinoquia como una región resiliente frente al cambio climático gracias a medidas que fueron diseñadas de forma colectiva y con énfasis en el fortalecimiento de las capacidades institucionales y locales”, dijo  Jeimar Tapasco, experto en economía ambiental, investigador del CIAT y coordinador del proyecto Orinoquía, juntos frente al cambio climático.

El plan, que contempla también un componente de promoción de la educación en cambio climático, abarca los sectores de agricultura, ganadería, agroindustria, recurso hídrico, biodiversidad, servicios ecosistémicos, salud, infraestructura, hidrocarburos y minería.

De acuerdo con el investigador del CIAT, “para cada sector se identificaron las zonas más vulnerables y los sitios con mayor nivel de riesgo frente al cambio climático”.

“Toda la región del piedemonte tendrá que reforzar su infraestructura y poner en marcha procesos de planificación urbana para evitar los embates de la naturaleza que serán más frecuentes y más intensos” apuntó Tapasco.