Lo que dijo Peñalosa sobre la Van der Hammen: ¿verdad o mentira?

Analizamos seis afirmaciones que hizo el alcalde de Bogotá en su intervención ante el Congreso.

Hace unas semanas en la Comisión Quinta del Senado, se llevó a cabo el debate de control político a la administración de Enrique Peñalosa, después de que la Corte Constitucional lo obligara asistir.

En el recinto del Salón Boyacá, se escuchó la propuesta que presentó el alcalde y en este artículo haremos un chequeo de los cambios que propone la Alcaldía de Bogotá a la "Reserva Forestal Regional Productora Thomas Van der Hammen- RFRPTVDH", que ha tenido un amplio debate desde distintos sectores, una vez el Alcalde propuso su modificación.

Afirmación 1, Alcalde Peñalosa: "…en este momento la reserva está en el papel y no hay ningún instrumento que permita pensar que se vaya hacer realidad…"

Análisis: La RFRPTVDH, fue declarada desde el año 2011 por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca – CAR y a través del Acuerdo 21 de 2014 formuló y adoptó su Plan de Manejo Ambiental, y desde entonces son varias las acciones que se han desarrollado para garantizar su conservación, acciones que no existen solo en el papel:

La definición como nodo de biodiversidad por parte del Jardín Botánico de Bogotá en el año 2014-2015, acción que apunta a fortalecer y mantener la calidad, cantidad y regularidad de los flujos físicos y bióticos, con el fin de garantizar la conectividad ecosistémica entre la Reserva Forestal Protectora Bosque Oriental de Bogotá y el Valle Aluvial del río Bogotá; en este trabajo se logró consolidar la siembra de 27 ha de bosque en terrenos públicos de la reserva, con la siembra de aproximadamente 18.000 individuos.

Educación ambiental para el fortalecimiento de la producción y divulgación de conocimiento en ecosistemas de humedales, a partir de la investigación y la sistematización de experiencias en los diversos escenarios e instancias de gestión ambiental del territorio, con la formulación de los PRAES de los colegios CIEDI, Mariscal Sucre, Nueva York, San Juan de Ávila e Inglés Campestre.

Acciones de comunicación y divulgación de los valores ambientales de la reserva Forestal Regional Productora del Norte de Bogotá “Thomas van der Hammen” y de la Reserva Forestal Protectora Bosque Oriental de Bogotá con inversiones alrededor de los $189.254.000; que tienen como objetivo fomentar la apropiación y disfrute de los valores ambientales existentes en la zona, y lograr cambios voluntarios positivos de actitud hacia la conservación de la reserva. En el marco de esta inversión la CAR instaló las vallas y tótems informativos en la reserva, que fueron desinstalados por la administración distrital desde el mes de febrero de 2017, y que a la fecha no han sido restablecidos.

Capacitación de procesos de reconversión productiva agropecuaria con el ICA “Buenas prácticas productivas” con la cual se busca incentivar prácticas ambientalmente sostenibles dentro de los usos agropecuarios existentes al interior del polígono, y fomentar la sustitución paulatina por coberturas forestales, en armonía con los propietarios y poseedores de los predios.

Recuperación de las zonas deterioradas y degradadas para contrarrestar las dinámicas socio-económicas que causan estos efectos, adelantadas por la CAR de Cundinamarca.

En el 2015 la CAR invirtió $228.218.270 para la formulación de un Plan de Uso Público en armonía con el Plan de Manejo que principalmente pretende restaurar el paisaje como elemento ambiental de disfrute visual, espiritual y afectivo con la reserva.

La CAR, además invirtió en el 2014 $877.121.530 con el propósito de mantener la cantidad y calidad del recurso hídrico subterráneo, mediante el control de las actividades que los afectan, como parte de las acciones para la recuperación del sistema de canales de drenaje de la Reserva.

La afirmación del Alcalde relacionada con que la reserva está sólo en el papel, dista de la realidad, ya que se han realizado importantes inversiones para su consolidación.

 

Afirmación 2, Alcalde Enrique Peñalosa: "…queremos que sea un reserva protectora, no productora, donde los árboles sean sagrados y no una reserva productora, donde hay cultivos de lechugas, o de papas o edificios, si es como hoy que está planteado que quede la mayoría de la reserva…"

Análisis: La reserva en su Plan de Manejo Ambiental contempló una zonificación ambiental, teniendo en cuenta el estado actual de los recursos naturales, la estructura ecológica principal, las relaciones urbano – regionales (oferta y demanda de bienes y servicios ambientales) y las presiones antrópicas (conflictos y reglamentación del uso del suelo), con los lineamientos establecidos en el Acuerdo CAR 11 de 2011, que dio origen a la Reserva.

Esta zonificación ambiental trajo consigo unos usos del territorio: uso principal, uso predominante, uso complementario, uso condicionado, uso no requerido para el funcionamiento del uso principal, y el uso prohibido que, básicamente, es la actividad incompatible con el uso principal de la zona y los propósitos de preservación ecológica, ambiental o de planificación.

A raíz de este diagnóstico se presentaron unas categorías de manejo: 1. zonas de preservación, 2. zonas de restauración, 3. zonas de uso sostenible y 4. zonas de protección al paisaje.

En estas categorías de manejo establecidas en el PMA, se definieron los usos que se podrían dar, y no es cierto como dice el Alcalde, que en la mayoría de la reserva queden edificios o cultivos.

Por ejemplo en la zona de preservación y restauración no se podrán construir edificios como asegura el Alcalde. En las zonas de protección al paisaje y uso sostenible, se incluyen los espacios para adelantar actividades productivas y extractivas, compatibles con los objetivos de conservación. Las acciones encaminadas al uso sostenible de estas áreas, se orientan a utilizar los componentes de la biodiversidad de un modo y a un ritmo, que no ocasione su disminución o degradación a largo plazo y allí hay subzonas, donde se permiten actividades controladas como agrícolas, ganaderas, forestales y habitacionales no nucleadas[1] con restricciones en la densidad de ocupación, bajo un esquema compatible con los objetivos de conservación de la reserva.

En estas zonas se encuentran diversas áreas, entre las que están el Parque “Colegio Hermanos Corazonistas”, parque de escala vecinal, con destinación a zona verde, localizado en el predio del Colegio Hermanos Corazonistas, se incluyen las franjas de protección de servicios públicos, sistemas viales, sistemas férreos, zonas de líneas de alta tensión, usos preexistentes a la declaratoria de la reserva que se encontraban ocupados con usos agropecuarios, dotacionales, residenciales, industriales, comerciales y de servicios que equivalen al 38,05% de la reserva. O sea todos esos usos que los detractores de la reserva indican que por ello no puede existir, fueron contemplados en la zonificación establecida por el PMA de la RFPTVDH, por lo tanto es absolutamente impreciso indicar que no son compatibles estas zonas, cuando el Plan de Manejo de la reserva siempre las ha considerado y les ha dado un tipo de manejo especial.

 

Afirmación 3, Alcalde EP: "…hoy la reserva que está planteada en el acuerdo de la CAR, tiene 22 hectáreas de las 1400 hectáreas que tiene algún valor ambiental hoy, el Bosque de las Mercedes unas 7 hectáreas y lo que se llama el Bosque las Lechuzas que son realmente algunos eucaliptos, el resto no tiene un valor ambiental de acuerdo a la CAR, había que crearlo…"

Análisis: Cuando el Alcalde indica que la reserva no tiene un valor ambiental y que debe crearse, parte de la premisa de que nada de lo que hay en ese lugar es importante. El potencial de la reserva ya está creado, lo que ha faltado es voluntad política para su restauración, y potencializar esta importante área que tiene el Distrito Capital.

La reserva además está planteada como parte de la Estructura Ecológica Principal (Eje de Ordenamiento Ambiental) de la ciudad, no está pensada como un objeto fraccionado dentro de la misma, es parte de los tres componentes del POT y es de vital importancia para el mantenimiento del equilibrio ecosistémico del territorio, ya que hace parte del conjunto que une los pequeños humedales, quebradas y cerros y que incluye los humedales La Conejera, Torca-Guaymaral, los cerros vecinos y las quebradas hasta llegar al río Bogotá.

El Plan de Manejo Ambiental elaborado por la Autoridad Ambiental (CAR), prevé las zonas de preservación y zonas de restauración, si bien estas zonas corresponden 134.14 ha de reserva, no significa que ese sea su único valor ambiental como indica el alcalde, la reserva es un espacio natural altamente intervenido, en donde hacen presencia ecosistemas naturales únicos y de gran importancia. A través de la conservación de las coberturas vegetales existentes (bosques y matorrales) se busca perpetuar las especies de flora y fauna propias del ecosistema relictual existente en la reserva.

Como indican los estudios realizados en la reserva, los valores ambientales no sólo están representados en el bosque de Las Mercedes, ni en el de las Lechuzas, sino también en la importancia de garantizar la conectividad ecológica y la disponibilidad de servicios ambientales en todo el territorio, con la biodiversidad presente en este importante ecosistema, que está representado en los bosques de ronda y matorrales que soportan suelos con saturación de humedad, las aguas superficiales y subterráneas que discurren por ella; el sistema de humedales existentes que se convierte en un ecosistema natural de gran importancia ecológica por las innumerables funciones ambientales que cumplen, especialmente por ser albergues de la diversidad biológica, reguladores del microclima local y de los caudales hídricos, entre otros.

En el subsuelo de la reserva existen importantes recursos hídricos subterráneos, alimentados principalmente con aguas de escorrentía y precipitación desde las áreas montañosas que circundan la Sabana, las cuales son explotadas a partir de pozos profundos implementados por las diferentes actividades socioeconómicas que se desarrollan en la zona.

Otro valor importante ambiental, son los suelos de la reserva, ya que tienen un alto potencial productivo en términos agrícolas, pecuarios y forestales, ya que el 78,51% son catalogados en estas categorías; en consecuencia, la calidad de estos suelos se constituye en base fundamental para el potencial establecimiento de proyectos productivos agroforestales, silvopastoriles y de seguridad alimentaria con enfoque ecológico, como está establecido dentro del PMA.

El 100% del área de la reserva es catalogada por el Instituto Colombiano de Antropología e Historia - ICAHN como un área de potencial riqueza arqueológica de acuerdo con los hallazgos realizados, las investigaciones adelantadas indican que en esta área se presenta un patrón de asentamientos y camellones de cultivo identificados del periodo Herrera-Muisca.

 

Afirmación 4, Alcalde EP: "…Es importante señalar que la reserva, esta reserva que hoy existe con esta forma que tiene hoy, la creó el panel, llamado el panel de expertos, que no eran tan expertos, porque la mayoría que eran 14 personas, que no eran biólogos ni eran científicos, ahí habían (sic) abogados y urbanistas, se reunieron unas 15 veces, y esta forma cuando se definió esta forma, no había ningún estudio que definiera que esta era la delimitación que debería tener..."

Análisis: El panel de expertos, no fueron 14 personas como menciona el alcalde, fue un grupo de eruditos en todas las áreas que contaba con una secretaría técnica, comité académico, expertos internacionales y nacionales invitados. Fue ideado por el Ministro de Ambiente de ese entonces, Juan Mayr. Se basaron en la acumulación de estudios que existían en el momento de la Sabana de Bogotá, a su vez, se nutrieron del aporte de los expertos en cada una de las áreas involucradas y se realizaron estudios de manera simultánea que permitieron llegar al diseño de reserva planteado.

Así que no solamente generó estudios partiendo de cero, se apoyó en los estudios que venía con anterioridad. Con esto uno no se explica como el Alcalde Peñalosa no considera útil apoyarse en todo lo que exista a su alcance, si verdaderamente quiere construir la mejor reserva del país como un triunfo para los ambientalistas, debería escuchar al panel por segunda vez, o es que la reserva en realidad va contra los propósitos de la ciudad y favorecen a un grupo económico en particular.

Pretender deslegitimar las conclusiones de este grupo es menospreciar la ciencia y la academia del país. Entrar en detalles de la experticia y trayectoria de cada uno de los miembros del panel, es irrespetar lo que en muchas sociedades se denomina grupo de sabios.

 

Afirmación 5, Alcalde EP: "…hoy nadie tiene ninguna obligación de comprar esa reserva, nadie, ni el gobierno nacional, ni la Alcaldía de Bogotá, ni la CAR..." "…Esos terrenos valen cientos de miles de millones de pesos, no está establecido en ninguna parte, ni en las fichas siquiera de donde van a salir esos cientos de miles de pesos ..."

Análisis: Los Planes de Manejo Ambiental son instrumentos de manejo y control que se encuentran amparados en la ley y son de obligatorio cumplimiento, en el caso de la reserva, este Plan de Manejo Ambiental, tiene fuerza legal adicional, ya que fue concertado en la CAR y adoptado a través del Acuerdo 21 de 2014, este establece en su ficha denominada "Compra de predios para la conservación" que su objetivo principal es "adquirir áreas que por su carácter contribuyan a consolidar la reserva y a lograr los fines de la declaratoria" para esta ficha el plan establece como parte de las actividades la de definir las áreas de importancia estratégica cuya adquisición se considera prioritaria para la conservación de la reserva y adelantar los procesos de enajenación voluntaria o expropiación, necesarios para la adquisición de los predios. Para esta ficha el plan destina un presupuesto de $154.911.704.697 y además indica que los responsables de esta compra serán la Alcaldía de Bogotá, Gobernación de Cundinamarca y la Corporación Autónoma de Cundinamarca.

Según el cronograma establecido por la ficha del Plan de Manejo, esta actividad debe realizarse en un plazo de 5 años, contados a partir de la adopción del PMA que fue en el año 2014, por lo tanto el alcalde desinforma al decir que nadie tiene ninguna obligación frente a la compra de predios de la reserva.

Adicionalmente el Acuerdo 21 de 2014, que estableció la reserva indica en su Artículo 22. Determinante ambiental que...De conformidad con lo establecido en el artículo 10 de la Ley 388 de 1997, el presente acto administrativo constituye una determinante ambiental; y por lo tanto, una norma de superior jerarquía, que no puede ser desconocida, contrariada o modificada en la elaboración y/o revisión de los planes de ordenamiento territorial de Bogotá y los municipios vecinos a la Reserva Forestal Regional Productora del Norte de Bogotá, D. C. “Thomas Van der Hammen”.

Bajo esta perspectiva, tales entes no pueden regular el uso del suelo en el área declarada como reserva forestal, y deberán armonizar los procesos de ordenamiento territorial que se adelanten en el exterior de la reserva forestal con la protección de esta.

De igual manera, en los Programas de Ejecución de los planes de ordenamiento de tales entes territoriales, y en los demás instrumentos de planificación y gestión de los mismos, se deberán incorporar los proyectos y recursos para dar cumplimiento a los programas adoptados mediante el presente instrumento, de competencia de las autoridades municipales o el Distrito Capital.

 

Afirmación 6, Alcalde EP: "…El único pedazo de Bogotá en donde no hay una sóla quebrada es en la Reserva Van der Hammen..."

Análisis: El PMA en su capítulo 4, "Componente Descriptivo" en el resultado del estudio del sistema hídrico presente en la zona, indica que este sistema está conformado por una serie de drenajes (colectores) que fluyen de manera perpendicular al río Bogotá.

En la Tabla 4. 3. Inventario de humedales de la reserva que contiene el PMA, se establece un número de 87 humedales en 27,87 ha al interior de la reserva, incluso en el estudio "Diagnóstico e Hipótesis de Manejo Para La Declaratoria De La Reserva Forestal Del Norte" realizado por Gustavo Perry y mencionado varias veces por el alcalde Peñalosa, como uno de los mejores estudios realizados, indica que en el área de la reserva, todos los canales que se encuentran dentro de los elementos del sistema hídrico “Cumplen una finalidad ambiental y paisajística orientada a la conexión ecológica. Sirven como corredores verdes urbanos dentro de la Estructura Ecológica Principal“

Si no existen recursos hídricos al interior de la reserva como indica el Alcalde Peñalosa, sería pertinente preguntarle a la CAR, porque tiene contratos para mantener la cantidad y calidad del recurso hídrico en la reserva.

Con este chequeo realizado a las principales afirmaciones del alcalde Enrique Peñalosa, queda demostrado que la polémica continuará en la medida en que no se parta de los hechos reales de la declaratoria de la reserva, y sea invisibilizado el trabajo que realizaron los científicos del país con sus estudios adelantados en la Sabana de Bogotá.

Tal como lo indicaron los expertos, la reserva ayuda a resolver tres grandes problemas ambientales del Distrito Capital: expansión urbana, déficit de áreas verdes por habitante y la ausencia de conectividad física y funcional entre los Cerros Orientales y el río Bogotá. Y si no se parte de la solución integral de estos problemas, continuará la puja por el modelo de ciudad que se quiere para Bogotá.

El Alcalde Peñalosa todo el tiempo está diciéndonos que no está obligado a cumplir con las obligaciones del Plan de Manejo Ambiental de la reserva, que no lo pueden obligar a comprar esos predios. La verdadera gobernabilidad no se basa en hacer las tareas que le obliga el cargo, sino en mostrar voluntad y empatía por una ciudad que necesita espacios vitales; en esta época en donde la variable ambiental es la más importante para la construcción de una ciudad sostenible. Esta polémica no terminará por ahora, será más álgida el próximo mes, cuando la Alcaldía Mayor radique su propuesta de urbanización en los terrenos en los que Thomas Van der Hammen nos hizo ver el gran potencial de bosque por hacer y Peñalosa unos muros por construir.

[1] Población nucleada (viviendas nucleadas): Se encuentran concentradas en caseríos o conjuntos de máximo 500 habitantes y por lo menos 20 viviendas, separadas por paredes, muros, cercas o huertas.3  

Nota del Editor: Después de publicado este análisis, el gerente de Ciudad Norte, Juan Camilo González Villaveces, envió una comunicación con algunas precisiones.