Manizales, la ciudad con mejor ambiente universitario

Según el informe de la Red de Ciudades Cómo Vamos, presentado en la U. Javeriana, Bucaramanga y Medellín también están en el top de capitales con mejores condiciones para los estudiantes.

Luego de reunir los datos de nueve ciudades, hacer encuestas a estudiantes y revisar registros de universidades, la Red de Ciudades Cómo Vamos logró contestar la pregunta: ¿qué ciudades del país tienen los entornos más favorables para estudiantes universitarios?

De 2012 a 2015, el equipo de investigadores se encargó de buscar las capitales que tienen los ambientes más agradables para los estudiantes de posgrado. Bogotá, Bucaramanga, Cali, Cartagena, Cúcuta, Ibagué, Manizales, Medellín y Pereira hicieron parte del estudio.

Aunque la mayoría de capitales mostraron un avance significativo en el bienestar universitario, hay algunas que progresaron a pasos de tortuga. En general, durante los tres años de investigación, el crecimiento en favorabilidad de las ciudades universitarias subió entre 5 y 10 %. Pero unas capitales superaron este porcentaje. Cali, por ejemplo, se llevó las flores, pues mejoró 23 %, seguida por Pereira, que subió 19,2 %.

Las excepciones también hacen parte de los resultados. Es el caso de Ibagué, Cúcuta y Cartagena, que se estancaron en el índice de ciudades amables para los universitarios. Esta última, por ejemplo, se ubica al final de la cola, con un avance del 1 %.

Para armar esta lista fueron necesarias cinco variables: ambiente universitario, calidad de la educación superior, empleabilidad de los egresados, calidad y costo de vida. Una vez establecidas, se definió lo que se entiende por cada una de ellas y qué caracteriza un entorno agradable y positivo para los estudiantes.

El ambiente universitario, por ejemplo, contempla factores como tolerancia, inclusión y satisfacción de los ciudadanos con la oferta cultural y recreativa de la ciudad. La calidad de educación superior abarca, entre otras cosas, a los profesores que tienen doctorado y a los estudiantes con mejores resultados en las pruebas Saber Pro.

La empleabilidad, por su parte, mide la cantidad de egresados que se enganchan en un trabajo luego de graduarse y la tasa de desempleo entre jóvenes de 14 a 28 años. La calidad de vida es el porcentaje de ciudadanos que se sienten satisfechos con los medios de transporte que ofrece la ciudad y su percepción de seguridad en la capital. Y, por último, el costo de vida incluye los gastos de los estudiantes. Vivienda, transporte y comida hacen parte de ellos.

Las ciudades líderes, Manizales, Bucaramanga y Medellín, son las que reúnen la mayoría de estas condiciones. Comenzando por Manizales, que tiene una gran ventaja en el ambiente universitario, la oferta recreativa y la calidad de vida. Igual sucede con las otras dos, donde la oferta cultural arrasa y la empleabilidad de los egresados es positiva.

Aunque no todo es color de rosa para estas capitales, pues desde 2012 el costo de vida para los estudiantes que viven allí ha ido en ascenso. Como Bogotá y Cartagena, que se mantienen entre las ciudades más caras para los universitarios.

A pesar de que cada una tiene una fortaleza diferente, todas mostraron un progreso. No sólo lo dice el estudio de la red sino el ranquin mundial QS Best Student Cities. Esta encuesta, realizada por la firma británica Quacquarelli Symonds (QS), publicó en febrero de este año una lista de las 100 mejores ciudades universitarias del mundo. En ella, la capital colombiana ascendió del puesto 84 al 73.

Según Alejandro García Ríos, coordinador de la Red de Ciudades Cómo Vamos, fundamentalmente tres componentes han permitido que las ciudades universitarias sean cada vez más fuertes: “El aumento de las coberturas de estudiantes en educación superior, el esfuerzo de las instituciones por acreditarse y el progreso en las condiciones de empleo para los recién egresados”, aseguró.

Esta investigación plantea un reto mayor. La gran hazaña no es haber presentado los resultados sino mantenerlos, dijo Paula Henao, jefa de internacionalización de Colciencias. “Si Colombia presenta estos resultados como una estrategia de internacionalización para la educación superior, vamos a tener aspectos interesantes que ofrecer a estudiantes internacionales, como la educación y la investigación”, afirmó.

Más ahora, que “hay un ambiente de seguridad en el país”, dijo Manuel Cruz, representante del Ministerio de Educación. Pero la gran dificultad que encara Colombia es involucrar al sector público en los proyectos de las ciudades universitarias. Para Cruz, “hace falta más relacionamiento de las agendas universitarias con los gobiernos locales para influir en la toma de decisiones de sus gobernantes”.