Como consecuencia del cambio climático

Osos polares se ven forzados a cambiar de dieta

El deshielo del Ártico les está haciendo cada vez más difícil cazar focas, por lo que se han visto obligados a comer huevos de ganso, concluye el Instituto Polar de Noruega.

En el 2015, un fotográfo registró la imagen de un oso polar desnutrido. / Kerstin Langenberger Photography

Los efectos del deshielo del Ártico consecuencia del cambio climático van más allá del incremento del nivel del mar. Los osos polares, que se han convertido en un ícono de este problema, se están viendo forzados a cambiar su dieta: pasaron de cazar focas a alimentarse de huevos de ganso.

Según reportó un estudio publicado en la revista Journal of Animal Ecology y que fue liderado por el Instituto Polar de Noruega, el cambio en las líneas costeras del Ártico les está haciendo difícil a los osos polares atrapar focas, por lo que se ven obligados a conformarse con los huevos de gansos que quedan abandonados.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores monitorearon 60 focas y 67 osos polares a través de unos dispositivos de rastreo, lo cual les permitió comparar cómo eran sus movimientos antes y después del 2006, cuando se dio un deshielo repentino en el archipiélago de Svalbard, que alteró varias zonas costeras. Antes de este deshielo, cuando los osos polares podían cazar en un hielo estable, tenían ventaja sobre las focas. No obstante, después del deshielo, cuando la línea se alteró, las probabilidades empezaron a correr a favor de las focas.

Como consecuencia, explica el estudio, los osos polares deben nadar sigilosamente hacia las focas antes de lanzarse al ataque e incluso se han reportado casos de osos que flotan en pedazos de hielo para acercarse a ellas. ¿El problema? Que no todos los osos polares han desarrollado el dominio de estas técnicas, por lo que tienen un índice de fracaso muy alto.

“Aunque parece que ya hay varios varones que usan este método para cazar, es muy probable que sea más exigente energéticamente que como lo hacían antes”, afirmó Chairmain Hamilton, líder del estudio, a New Scientist.

De hecho, según han reportado los dispositivos de rastreo, gran parte de la población de osos polares del Ártico está empezando a retirarse de las costas para buscar alternativas de alimento tierra adentro. “Los osos también están pasando mucho más tiempo cerca a los nidos de aves, lo que sugiere que los huevos se han convertido en una importante fuente de alimento”, agrega el estudio.

El problema, de nuevo, es que la ingesta de pequeños huevos de pájaro no puede equipararse a comer una foca, por lo que necesitarían de un omelette gigante para compensar esta pérdida.

Pero las observaciones de Hamilton no son las únicas que sustentan la nueva dieta de los osos polares. El ecólogo Jouke Prop, de la Universidad de Groninga (Países Bajos), ha notado lo mismo. Después de dedicarse a estudiar los gansos por varios años, logró filmar unas imágenes donde los osos polares aparecen devorando los huevos de ganso.

“Les toma un promedio de 30 segundos localizar el nido y sólo un minuto comerse los huevos”, señaló a New Scientist. Hecho que no se aleja de los resultados de estudios previos, donde se concluía que las poblaciones de pájaros en la zona venían decayendo hasta en un 90 %.

Por esto, a los expertos no sólo les preocupa lo que esta nueva dieta puede provocar en los osos polares, sino en todo el ecosistema. Lo cierto es que el deshielo en el Ártico ya está empezando una cadena de cambios.