Piedemonte de Caquetá podría repetir la historia de Mocoa

Un informe del Instituto Geográfico Agustín Codazzi revela que las condiciones de ese departamento lo ponen en riesgo: más de 979 mil hectáreas del piedemonte de Caquetá están afectadas por el exceso de ganado y cultivos.

En la zona del piedemonte de Caquetá hay más de 979 mil hectáreas afectadas por el exceso de ganado y cultivos. Medea material

La tragedia que vivió el departamento del Putumayo a principios de este mes podría repetirse en Caquetá. Pues las condiciones del territorio son muy parecidas a las de Mocoa: altas precipitaciones, prolongados periodos de lluvia, presencia de cuerpos de agua, una desbordada deforestación, suelos afectados y una deficiente planeación.

Así lo confirmó Juan Antonio Nieto, director general del Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC). “El piedemonte del departamento de Caquetá presenta prolongados periodos de lluvia, terrenos deforestados, suelos afectados por la sobrecarga agrícola y presencia de cuerpos de agua, que lo convierte en un potencial escenario similar al de Mocoa”, aseguró.

Según el informe, cerca de 17 mil hectáreas de Mocoa, el 13,4 % del departamento, presenta suelos deteriorados por la sobrecarga agropecuaria. Una de las razones por las que se dio el desbordamiento de los ríos Mocoa, Mulato y Sancoyaco.

“Mocoa ha perdido coberturas vegetales para darle paso al ganado y a los cultivos, lo que genera que, ante un largo periodo de lluvia, se desencadenen en avenidas torrenciales. En las zonas aledañas a los ríos, al retirar la vegetación que las rodea, se agravan los desbordamientos”, dijo Nieto.

Por eso, para el IGAC es necesario tomar medidas preventivas en Caquetá para evitar que la tragedia se repita. Pues en la zona del piedemonte de ese departamento, hay más de 979 mil hectáreas afectadas por el exceso de ganado y cultivos. Lo que representa un problema para los habitantes de la región, que se extienden por 14 municipios. Albania, Belén de los Andaquíes, Curillo, El Doncello, El Paujil, Florencia, Milán, Montañita, Morelia, Puerto Rico, San José del Fragua, San Vicente del Caguán, Solita y Valparaiso, están entre la lista.

Entre los más afectados está Morelia, con el 82,5 % de su área sobreutilizada por la actividad agropecuaria. Al que le siguen Albania (77,5%), Valparaíso (71%), Milán (65,6%), el Paujíl (57,2%), Montañita (56,3%), Solita (50,2%), Curillo (48,8%), El Doncello (41,4%), Puerto Rico (35,5%), Belén de los Andaquíes (29,3%), Florencia (26,7%), San José del Fragua (23,9%) y San Vicente del Caguán (11,2%).

Para Nieto, en las zonas con pendientes inclinadas como Mocoa y varios lugares del piedemonte, “la vulnerabilidad es mucho mayor”. Frente a la advertencia de sufrir una catástrofe parecida, el IGAC sugirió algunas alternativas. La reubicación de los habitantes en zonas de riesgo, el incremento de sistemas forestales, agrosilvícolas y silvopastoriles en las zonas montañosas, y la prohibición de la labranza en sentido de la pendiente, son algunas de ellas.

“Podemos evitar que otro territorio sufra lo que está viviendo Mocoa. Trabajaremos de la mano para que se generen estrategias que permitan realizar un uso adecuado del suelo y mitigar la deforestación. Hacemos un llamado para que los departamentos de Putumayo y Caquetá utilicen los estudios de suelos del IGAC, con los que ya cuentan, y con base en ellos puedan ordenar sus territorios acordes con la vocación, al agua y a los recursos naturales. Deben dejar de hacer caso omiso a las advertencias”, concluyó el funcionario.