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Medio Ambiente 4 Sep 2013 - 10:00 pm

Reflexiones del creador del programa de televisión "Al filo de lo imposible"

Testigo de la decadencia ambiental del Tíbet

El español Sebastián Álvaro ha realizado 350 documentales y 216 expediciones a los lugares más inhóspitos. En 32 años ha visto cómo se han ido destruyendo los “últimos paisajes salvajes del planeta”.

Por: Carolina Gutiérrez Torres
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Sebastián Álvaro en el Monte Scott, situado en el lado occidental de la península Antártica, durante una de las expediciones realizadas por el equipo de ‘Al filo de lo imposible’ . / Fotos: cortesía

El viernes 23 de agosto murió el deportista extremo español Álvaro Bultó. Iba a realizar un salto con un traje con alas desde los Alpes suizos (un tipo de paracaidismo) y las aletas no se abrieron. “Fue un salto mortal”, informaron los medios de ese país. Ese día estaba en Bogotá otro español, compañero de Bultó, también deportista. Se llama Sebastián Álvaro y calcula que en 32 años de expediciones a los picos más altos, a los lugares más inhóspitos del planeta, ha estado siete veces “al borde de la muerte” y ha perdido a 26 amigos cercanos. (vea el video de Sebastián Álvaro)

Cuando se le habla de la suerte de Bultó se lamenta, pero reconoce que la muerte es el “precio que hay que pagar por llevar una vida tan plena y satisfactoria... Es un precio alto, el precio de los afectos y amigos que dejas en el camino. Me gusta pensar que de alguna forma yo soy un superviviente, que probablemente no soy más listo o más fuerte que todos ellos, sino que tuve más suerte. Me gusta pensar, además, que soy el heredero de todo lo que ellos quisieron hacer y no pudieron”, dice Álvaro, quien visitaba por primera vez Colombia como invitado especial a la XVI Semana de la Montaña.

Sebastián Álvaro es periodista. Documentalista. Creador del programa Al filo de lo imposible, reconocido por la Academia de las Ciencias y las Artes de Televisión como uno de los diez mejores programas televisivos de toda la historia en España. En 32 años ha realizado 350 documentales y 216 expediciones, 60 de ellas a montañas de más de 8.000 metros (“cuando en el mundo existían sólo 15 personas que habían escalado las 15 cumbres de más de 8.000 metros, cinco de ellas eran de Al filo de lo imposible”). Ha escalado el Everest sin botellas de oxígeno. Ha caminado el Polo Norte y el Polo Sur. Ha cruzado también caminando el desierto de Takla Makan, el más extenso de China.

“Hemos atravesado el Gran Mar de Arena (un desierto dentro del desierto del Sahara). Hemos atravesado la zona oriental de la Antártida: 4.300 kilómetros sin medios mecánicos ni ayudas exteriores. Hemos hecho las hazañas más importantes de espeleobuceo, de vuelo libre... hemos cruzado la cordillera de los Andes en globo, hemos volado en parapente desde las montañas más altas del planeta, hemos explorado las cuevas más importantes del mundo”.

Sebastián Álvaro nació en Madrid. A los 9 años empezó a escalar, primero en los montes cercanos a la ciudad y luego en los Pirineos. Estudió periodismo y su primer trabajo fue en la Televisión Española como técnico de cámara y de sonido. A los 26 años hizo su primer viaje al Himalaya. Esa expedición (“la mayor aventura, con mayor riesgo y mayor incertidumbre que he vivido en la vida, porque eramos jóvenes y apenas teníamos experiencia”) se convirtió en su primer documental, titulado Dimensión 8.000. Esa vez tuvo su primer acercamiento a la muerte: cayó más de 30 metros en una grieta. Meses después, dos de sus compañeros de expedición, los mismos que “lucharon por sacarme con vida de esa grieta”, murieron en una avalancha de nieve en los Alpes. Álvaro es un sobreviviente. Y con los años se convirtió en un conservacionista.

¿Qué lo llevó a promulgar, a difundir en sus documentales y en otras obras personales el conservacionismo?

Me volví conservacionista primero por conocimiento. He tenido la inmensa fortuna de ver los últimos paisajes salvajes del planeta: las montañas más altas, los desiertos, los bosques, los polos... lugares que nos hablan de nosotros mismos, de la grandeza del planeta en que vivimos. Segundo, por una cuestión de responsabilidad, porque aquello que conoces y terminas amando quisieras que también estuviera al alcance de la gente que quieres; porque me gustaría que mis hijos y mis nietos pudieran disfrutar de lo mismo que yo he disfrutado.

Usted repite que el conservacionismo es una “cuestión de supervivencia”...

Cuando decimos que el planeta está en peligro, lo que queremos decir es que nuestra especie está en peligro. El planeta va a seguir girando probablemente otros 4 mil millones de años, estemos o no estemos nosotros. Así que no contaminar el aire que respiramos y no ensuciar el agua que bebemos parece inteligente, ¿no? La mayoría de la gente que vive en núcleos urbanos ha perdido la noción de la relación con la naturaleza, noción que hasta hace cien años tenían nuestros abuelos y los nativos que desarrollaron culturas sabias, de respeto por el medio ambiente, porque sabían que si acababan con lo que los rodeaba y les daba de comer, morirían.

¿En cuál de esos paisajes salvajes a los que ha vuelto ha encontrado mayor destrucción?

Probablemente en el interior de China, atravesando el Tíbet. China actualmente está cometiendo los mayores atentados contra el medio ambiente y tiene la mayor capacidad de destrucción que nunca jamás el hombre había tenido. Los chinos están cambiando el curso de los ríos, están socavando montañas para construir autopistas, para abrir centrales térmicas con el carbón más contaminante del mundo y no tienen ningún freno. La civilización no es tener máquinas capaces de destruir bosques en un segundo, es saber contenernos, saber hasta dónde podemos llegar.

¿Cómo es ese paisaje hoy?

Esa zona que yo conocí virgen, y que hasta hace 20 años sólo recorrían nómadas en caballo, muy poca gente, hoy es un foco industrial que compite con la industria europea en la manufactura de teléfonos inteligente. Ese complejo lo han incorporado los chinos sin el más mínimo respeto por el ambiente. El grado de contaminación y el coste social que está pagando China por ese desarrollo acelerado, es brutal. 

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alpacino

Jue, 09/05/2013 - 00:29
el hombre...es la peor especie animal........tiende a la autodestrucción......en aras del desarrollo.....que horror!
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julioalberto

Jue, 09/05/2013 - 11:17
el hombre y siendo mas especificos "los paises dizque industrializados" como china, estados unidos entre otros, los cuales son los que mas aportan a la destruccion de nuestro planeta y lo estan convirtiendo en una damier.
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