Grupos posparamilitares están asesinando campesinos entre El Bagre y Zaragoza

La Asociación de Hermandades Agroecológicas y Mineras de Guamocó denunció que un grupo de 50 paramilitares ronda la zona con una lista de 70 miembros de la comunidad a quienes pretenden asesinar.

/ Yhobán Hernández - Agencia de Prensa IPC

El aumento de la violencia desde finales de 2015 tiene atemorizados a los habitantes de El Bagre, donde las Farc y el Eln están enfrentados con las Autodefensas Gaitanistas o Clan Úsuga. El conflicto se extiende al municipio de Zaragoza, en límites con el corregimiento Puerto López de El Bagre, donde fueron asesinados dos campesinos. La información de las autoridades refleja la difícil situación que atraviesa la región.

Aunque los hechos en este sector del Bajo Cauca antioqueño ocurrieron el 17 de mayo, las autoridades tienen poca claridad sobre lo sucedido. De acuerdo con el comandante de la Policía de Antioquia, coronel Wilson Pardo Salazar, la información que tiene su institución es que se encontró el tronco y la mano de una persona.

El coronel Pardo afirmó no tener datos de más labriegos asesinados porque según explicó, la zona no ha sido asegurada por el Ejército y “como la situación de orden público todavía no se ha consolidado, no estamos allá como Policía Nacional”.

Tanto en Puerto López como en Puerto Claver, ambos corregimientos de El Bagre, el conflicto es complejo, explicó el coronel Óscar Murillo, comandante de la Brigada XI del Ejército.

Al sur de Puerto López, relató el coronel Murillo, el 5 de febrero en el sector de La Malena, zona rural de Zaragoza, fueron capturadas 11 miembros de las Farc entre ellos alias “Alonso”, presunto jefe de finanzas de la compañía Gerardo Guevara del Bloque Magdalena Medio. El 8 de marzo a 4 kilómetros del corregimiento, dos soldados fueron asesinados y otros dos resultaron heridos cuando el Eln atacó una unidad militar. Y el 11 de abril un grupo de hombres con prendas de uso militar ingresó al corregimiento y asesinó a dos personas que al parecer pertenecían al Clan Úsuga, entre ellas alias “El Mono”. Ese día tres miembros de la población civil resultaron heridos.

De manera que el conflicto dificulta la entrada de Policía a Puerto López. Sin embargo, dijo el coronel Murillo, “en Puerto Claver ocurrió algo igual. Allí en la zona rural hubo enfrentamientos entre las Farc y Libertadores de Zaragoza del Clan Úsuga. Se desplazaron unas 500 personas. Metí tropa, logramos ubicar dos fosas comunes, y después de un tiempo, tenemos policía en Puerto Claver. La intención es que también haya condiciones de seguridad para tener policía en Puerto López”.

Pero el coronel Murillo tampoco logra detallar la situación de las personas que habrían sido asesinadas el 17 de mayo. Sobre el caso, dijo “se han tenido informaciones pero no hay nada confirmado”.

¿Qué ocurrió entre Puerto López y Zaragoza?

Una denuncia de la Asociación de Hermandades Agroecológicas y Mineras de Guamocó (Aheramigua) dice que el 17 de mayo a las 9:00 a.m. un grupo de paramilitares llegó a la vereda Campo Alegre, zona rural de Zaragoza frente al corregimiento Puerto López. Allí asesinaron al campesino Gregorio Carrazco Sabaleta, a quien descuartizaron y posteriormente arrojaron al río. Habitantes del lugar buscaron los restos del hombre y dos días después encontraron algunas partes del cuerpo que fueron llevadas a la cabecera municipal.

Ese mismo día, en el sitio “la Rebatiña” fue torturado y asesinado el campesino Rafael Mesa de 42 años. “Los responsables de este hecho son paramilitares que siguen azotando la zona”, anota la denuncia, al explicar que el cuerpo del labriego fue llevado a Zaragoza. Según Aheramigua, estos asesinatos aumentan la zozobra y generan desplazamientos.

Desde los enfrentamientos del 11 de abril, afirmó Mauricio Sánchez, presidente de la organización, algunas personas se están desplazando hacia la cabecera municipal y otros hacia la zona alta del corregimiento, por lo que muchas víctimas no estarían siendo reportadas ante las instituciones locales.

Para verificar la situación de derechos humanos de la comunidad, el sábado 27 de mayo los miembros de Aheramigua se congregaron en Puerto López. Allí encontraron que el caserío del corregimiento ha quedado solo y corroboraron que los grupos posparamilitares están incursionando hacia Zaragoza. Sin embargo, dice Mauricio Sánchez, “la gente tiene mucho miedo de hablar y eso es entendible”.

Sobre esta agudización del conflicto en El Bagre, el informe de riesgo de inminencia N° 007-16 de la Defensoría del Pueblo para el corregimiento Puerto Claver, con fecha del 8 de marzo, reveló que desde 2011 las FARC y las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) se distribuyeron el territorio y las economías ilegales. Pero el pacto se rompió a finales de 2015 y ambas organizaciones reactivaron la disputa por el control territorial.

En Puerto Claver, indicó la Defensoría, la reactivación de los enfrentamientos intensificó la vulneración de los derechos humanos y del Derecho Internacional Humanitario, registrándose la retención ilegal de 5 personas por parte de las AGC, el 7 de enero; el desplazamiento masivo de 570 personas provenientes de ocho veredas, el 8 de enero; el asesinato de Ángel Zuleta, sobrino del entonces candidato a la Alcaldía y actual alcalde, Ángel Mesa; y el desmembramiento y desaparición de tres personas.

En el caso de Puerto López, versiones recogidas por la Agencia de Prensa IPC, indican que tras los enfrentamientos del 11 de abril, los grupos posparamilitares se replegaron hacia la zona urbana de El Bagre, pero al parecer continúan incursionando al corregimiento a través del río Tiguí, que marca el límite con la zona rural de Zaragoza. De esta manera estarían arremetiendo contra miembros de la población civil a quienes señalan de tener nexos con los grupos subversivos. Lo anterior explicaría por qué las personas se están desplazando hacia la zona interna del corregimiento más que hacia el casco urbano.

Construir la paz en El Bagre, todo un desafío

El Bajo Cauca antioqueño tiene seis municipios: El Bagre, Cáceres, Caucasia, Nechí, Tarazá y Zaragoza. La región históricamente ha sufrido el conflicto armado; es epicentro de minería informal, ilegal y a gran escala; presenta cultivos de uso ilícito; y tiene altos niveles de pobreza (un índice de Necesidades Básicas Insatisfechas de 58.9, que duplica la media de Antioquia de 22.9).

En el Bagre, y en general en el Bajo Cauca, hay gran expectativa sobre los alcances que tendrán los acuerdos de La Habana, porque lo que ocurre en el territorio genera incertidumbre sobre la posibilidad de construir la paz en esta población, que alberga más de 49.000 habitantes de los cuales el 29% (14.607) ha sido víctima del conflicto según datos del Registro Único de Víctimas al 01 de mayo de 2016.

Los asesinatos y desmembramientos en Puerto López ocurrieron la misma semana en que se conoció el homicidio del líder indígena, Manuel Chima Pérez, en la vereda La Sardina. Sobre el caso, la Policía dijo que el joven de 21 años no pertenecía al resguardo indígena de la zona, afirmación que fue desmentida por la Organización Indígena de Antioquia (OIA), que ratificó al nativo como guardia del resguardo Los Almendros.

Estos hechos coincidieron también con la visita del Ministerio del Interior, esa misma semana, al municipio de El Bagre para lanzar el programa Paz en Acción, que se propone ejecutar más de 390 “acciones de paz” en los 39 municipios del país más afectados por la violencia.

Allí, el viernes 20 de mayo el Ministro Juan Fernando Cristo expresó que no se trata solo de llevar infraestructura a zonas con ausencia del Estado, sino también de “trabajar con organizaciones sociales, con miembros de las juntas de acción comunal, con afros, con indígenas, en pequeños proyectos que significan grandes transformaciones en sus condiciones de vida”. Y agregó que en El Bagre se construirán centros de paz y reconciliación, centros de integración ciudadana, y se fortalecerá a la Policía con mejoras en la movilidad y con una subestación en Puerto Claver.

Según el gobernador de Antioquia, Luis Pérez Gutiérrez, Cáceres y El Bagre han sido escogidos para hacer parte del posconflicto debido a su afectación y a los actores armados que allí confluyen. Por eso se espera que “las inversiones que traiga el posconflicto sean muy importantes para pavimentar vías a los campesinos; para suplantar los cultivos ilícitos y cambiarlos por agricultura comercial, legal y digna; y en general para que haya paz y más equidad entre los ciudadanos”.

Por su parte el Alcalde, Ángel Mesa Castro, hizo una alerta al expresar que la situación en los corregimientos de su municipio es una bomba de tiempo y explicó que “Puerto Claver es un corregimiento de 17.000 habitantes —ya se puede hablar de un municipio—, y hoy está sufriendo desplazamiento. Igualmente Puerto López está en camino de eso”.

Pese a que el evento con el Ministerio del Interior fue abierto y los miembros de la comunidad bien podían dialogar con las autoridades, nadie mencionó lo que viene pasando en Puerto Claver o en Puerto López, ni mucho menos los acontecimientos recientes que van configurando una crisis humanitaria.
Todo parece indicar que en este municipio, como en las demás poblaciones del Bajo Cauca, el miedo es tan fuerte que muchas de las violaciones a los derechos humanos quedan en silencio, ante la falta de garantías para proteger a la población civil y a sus liderazgos.