Nacional |17 Oct 2012 - 9:54 pm

Memorias de la bomba en la plaza La Macarena

'Sobreviví a una bomba de Escobar'

Testimonio de Jaime Ríos, que vio morir a su pareja por una bomba que Pablo Escobar puso el 16 de febrero de 1991 en Medellín.

Por: Ana Cristina Restrepo J.
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Atentado con carro bomba en el barrio Niza en Bogotá. / Archivo Atentado con carro bomba en el barrio Niza en Bogotá. / Archivo

Mármol rosa. De su novia queda una caja de cenizas detrás de una pared de mármol rosa.

En veintiún años jamás ha ido a verla. Jaime Ríos Toro no sabe que el osario permanece impecable, decorado con un ramo artificial de pensamientos que María Elena, la mamá de la joven muerta, arregla con frecuencia.

Como en un macabro juego del destino, la cripta de ella, Mónica Acosta Cadavid (1970-1991), está en el mismo camposanto que su verdugo: Pablo Escobar Gaviria.

Febrero 16 de 1991. Tres parejas de amigos, universitarios, asisten a la octava corrida de la feria. Llegan con sus botas de sangría al hombro y consiguen boletas para balcón.

Termina el espectáculo, los asistentes abandonan la plaza. Muchos se quedan afuera conversando, tomándose unos tragos.

6:18 p.m. Debajo del puente de la avenida San Juan, que cruza sobre el río Medellín, a cincuenta metros de la plaza, estallan 150 kilos de dinamita reforzada con metralla, escondidos en un Mazda del F-2.

A cinco metros de ese carro, Jaime Ríos Toro...

“Nos quedamos afuera tomándonos un aguardiente, antes del remate de corrida —dice Ríos—. El amigo que nos iba a llevar dejó su carro debajo del puente, pero había un Fiat bloqueando la salida. Yo alzaba pesas y le dije al conductor: venga, yo le levanto su carro por detrás y salimos todos. Cuando me acerqué estalló la bomba”.

Jaime baja la mirada. Silencio.

“La vi”, repite, a secas. Súbitamente, sus ojos brillan con intensidad. Saca un pañuelo para secar sus lágrimas, a punto de rodar. Se calla, sin dejar de mirarme. Aclara su garganta y sigue.

“La primera vez que Mónica me vio, yo estaba como una momia, en cuidados intensivos. Ella, en una camilla. Desde la puerta intercambiamos un par de palabras. Le dije: ‘De esta salimos’”.

Pese a que Mónica Acosta nunca fue considerada como una de las víctimas más graves, padeció una agresiva infección que su cuerpo no pudo derrotar.

“Mi papá y unos amigos me dieron la noticia. ‘¡¿Pero cómo así que se murió si estaba bien?!’. Mis heridas cerradas se volvieron a abrir. Ella era lo que uno se puede pasar toda la vida buscando. Era mi media naranja”.

Detenemos la entrevista por unos minutos.

Ante la nueva lesión, que ya parecía mortal para Jaime, sus seres queridos lo desafiaron: “¿Usted cree que nosotros no estamos sufriendo?”.

“Tuve que tomar una decisión —cuenta Ríos—: mi angustia no iba a revivir a Mónica. Ese día empecé a comer, a filtrar los malos pensamientos, a recuperarme”.

Jaime esperaba con ansiedad el momento en que le aplicaban morfina. A diario le hacían insufribles curaciones.

“Alguna vez me dejaron solo en la habitación. Cogí el suero que colgaba de un palo de metal, caminé hasta el baño y me vi en el espejo: casi sin pelo, sin cejas, sin pestañas, sin boca, los párpados eran una costra”.

Contra todo pronóstico, después de un mes y medio, Jaime sobrevivió. Hoy, sin dudarlo, este ingeniero mecánico asegura que se curó gracias al amor de su familia y amigos. Estos últimos, ante la imposibilidad de entrar en su habitación por riesgo de infección, se reunían afuera de la clínica para grabarle casetes: “Me hacían morir, pero de la risa (su semblante celebra ese recuerdo). Me mandaban chistes, comentarios, bobadas. Una vez una amiga me preguntó en la grabación: ‘¿Se te quemaron las güevas?’”.

A Jaime Ríos no le hicieron cirugías estéticas porque no tenía suficiente piel sana. Con los años ha sido sometido a múltiples intervenciones para recuperar la funcionalidad de su mano derecha, con la cual puede trabajar pese a su baja motricidad fina. Dos de sus dedos no tienen huella. La sensibilidad de su cuerpo ya no es la misma.

A pesar de tener esquirlas incrustadas, Jaime no activa los detectores de metales de los aeropuertos. No obstante, como empleado del Banco de la República, debe ingresar al Laboratorio de Certificación de Oro: ahí sí suenan las alarmas, y por eso le advierte al vigilante: “¡Hermano, fíjese que yo marque siempre la misma cantidad de metal encima!”.

¿Usted quedó consciente?

Sí. El que está afuera (de la explosión) siente el sonido; el que está adentro, como yo, no capta el ¡bum! Uno siente los oídos aturdidos, pitando un poquito. La onda no me empujó. Todo era negro, no identificaba qué sucedía, y encima de todo ¡me veía prendido!

¿Qué hizo?

No me atrevía a tocarme. Las manos me ardían: ¿apagar llamas con llamas? Ponía mis brazos en alto, pero pensaba que era un sueño. Yo bregaba a despertar: ¡pero vi que no podía! Cuando traté de salir del humo, me caí. Sentí como cuando se quema el plástico: que mi piel se iba reduciendo. Mientras el cuerpo se me derretía, pensé: me muero corriendo o caminando, pero no aquí tirado. Estuve prendido hasta que, deduzco, se agotó el combustible que me roció el estallido. Me senté al lado de la autopista y sólo entonces pensé en Mónica. Antes de acercarme al carro yo la tenía abrazada. Si la hubiera abrazado durante la explosión mi cuerpo la habría protegido.

“Cuando me senté, recordé las imágenes de los noticieros: así eran las bombas. Me devolví para rescatar a Mónica, pero un policía me agarró de la correa: ¡no se meta que hay otra bomba! En ese momento apareció una unidad de salud. Me sentía débil, pero aliviado, hasta que me di cuenta de que, cuando me iban a montar a la ambulancia, unas mujeres gritaban mirándome: ‘¡Ay, como quedó!’. Me tiraron en el piso porque había alguien en peores condiciones, con derecho a la camilla”.

¿Cuándo recibió atención?

A él o ella (de la camilla) lo dejaron en un hospital. Luego me llevaron a la Clínica León XIII (Seguro Social). Me cogieron de donde pudieron, fue dolorosísimo, y me recibió un sacerdote con los santos óleos. ¡Me asusté mucho! (ríe a carcajadas)... pero me vio tan nervioso que se retiró.

¿Pensó que se iba a morir ahí mismo?

Nunca. Me dije: si no me morí ahí en la bomba, ya no me muero. Entré al quirófano muy rápido. En el brazo tenía una lata grandísima que me rompió el nervio cubital: si corta a un hombre flaco o una mujer, los amputa. Dice un médico que mi primera cirugía sonaba como cuando uno pone una coca debajo de una gotera en una casa: tac-tac-tac, esquirla tras esquirla, pedazos de lata y balines. Muchas siguen adentro. Durante una semana permanecí en una alcoba sin cuidados; me sentía muy solo. Me dejaron allá a que me muriera.

¿“A que me muriera”?

Yo era el que más mal había quedado. ¡Mi papá me cuidaba con la corbata y la chaqueta negra listas! El 60% de mi cuerpo sufrió quemaduras de segundo y tercer grado. Una persona que estaba cerca de mí, también víctima del accidente, empezó a respirar seguidito, ahogado. Lo dejaron morir. Al día siguiente me pasó igual, mi familia llamó al médico de turno y él, rascándose la espalda contra el marco de la puerta, respondió: “Ah, eso es ansiedad”. Y se fue. El papá de mi novia, el doctor Fernando Acosta, intercedió para que me ingresaran a cuidados intensivos. Allí sobreviví a una infección que mata en el 90% de los casos. Días después, una médica me llevó un casete con frases de programación neurolingüística. Yo las repetía hasta quedarme dormido.

¿Qué sabía de sus amigos?

Libertad Vélez fue la primera que murió: se tiró al río Medellín, desesperada por las quemaduras. Los otros dos hombres (Diego Bolívar y Mauricio Molina) quedaron heridos, pero se recuperaban. Diana Beltrán (estudiante de arquitectura) había muerto: debían amputarle las piernas y ella no lo permitió. Yo ya podía dar pasitos y fui a la habitación de Mónica, que estaba en el mismo piso. La vi dos veces, su cara estaba bien. ¡Me llenó de ánimo!

¿Cuánto se demoró en rehacer su vida?

Antes de la explosión, podía alzar 180 kilos en pesas; cuando regresé a mi casa, se me caía la cuchara de la mano. Tenía que salir a la calle con guantes y una máscara, para que la piel recuperara su forma. A los cuatro meses, ya estaba trabajando. Tuve que salir con sombrilla durante tres años. Más o menos dos años después, decidí volver a salir con amigas. Llevo varios años con mi novia actual.

¿Emprendió alguna acción legal?

No soy una persona rencorosa, ni siquiera con los que cometieron el atentado. Yo no pensaba demandar al Estado hasta que me di cuenta de que las autoridades estuvieron enteradas. El perito me vio hace unos quince años: como yo podía trabajar, no le vio gravedad. El Tribunal Contencioso Administrativo de Antioquia falló a mi favor e hizo una liquidación como si yo ganara el salario mínimo. Apelé. Desde 2007 no miran mi proceso.

¿Cómo sería su vida si esto no hubiera ocurrido?

Por lo que pude conocer de Mónica y lo que sé de mí: imagino una familia y, posiblemente, dos hijos. Seguramente me hubiera casado con ella. Yo me la imaginaba como presentadora de noticias. Creo que todo fue un accidente porque, simplemente, estuvimos en el lugar equivocado.

Feliz hija, hermana, novia y amiga. Destacada alumna de Comunicación Social. Poeta silenciosa. Mónica Acosta Cadavid, el gran amor de Jaime, vivió casi veintiún años en un mundo color de rosa.

Ya cumplió otros veintiuno, detrás de una pared de mármol. También color de rosa.

Sobre esa piedra (¡la de miles de lápidas!) Pablo edificó su templo. Y hasta el día de hoy, sus sucesores y feligreses continúan pregonando su parábola.

Por: Ana Cristina Restrepo J.
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Opiniones

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alvaro navarro ordóñez

Vie, 10/19/2012 - 01:19
PABLO ESCOBAR GAVIRIA: FUE UN HOMBRE QUE HIZO BIEN Y MAL > "EL BIEN QUE HIZO LO HIZO MAL" Y "EL MAL QUE HIZO LO HIZO BIEN" .-
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Tupacmontagna

Jue, 10/18/2012 - 22:15
El testimonio de Jaime Ríos remueve el recuerdo de todos los colombianos sobrevivientes a los atentados del peor criminal en toda la historia de este país. Los colombianos que nunca gracias a Dios hemos salido afectados por esos actos terroristas,recordamos con dolor de patria esa época brutal y asesina, sustentada por políticos corruptos . Lo triste es saber que después de todos estos años,aún están vigentes ciertos personajes políticos sin recibir castigo alguno por los delitos cometidos. No creo que haya un solo colombiano de bien que crea que Escobar sea un personaje héroe o un RobynHood. Lo que sí está claro es que el benefactor político de ese delincuente PABLO ESCOBAR ,llego a la presidencia de Colombia y tuvo como asesor a un individuo pariente del delincuente, ocho años nefastos.
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Germinación

Jue, 10/18/2012 - 19:36
Esta probado de mil maneras -testigos, amigos, la puta de Virginia Vallejo, etc. - que Escobar y Uribe (Alberto y Alvaro) tenían tratos mil. Lo asqueroso no es esto; miles de colombianos tuvieron tratos y negocios con Escobar: Lo verdaderamente asqueroso es que sabiéndolo - aerocivil, destitución de la alcaldía de Medellí, helicóptero en Tranquilandia - los colombianos eligieron al secretario de Escobar, ¡presidente dos veces!.
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Germinación

Jue, 10/18/2012 - 19:32
Esta probado de mil maneras -testigos, amigos, la puta de Virginia Vallejo, etc. - que Escobar y Uribe (Alberto y Alvaro)
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Germinación

Jue, 10/18/2012 - 19:31
Esta probado de mil maneras -testigos, amigos, la puta de Virginia Vallejo, etc. - que
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Nely Avilez

Jue, 10/18/2012 - 19:00
Viendo la serie de Pablo Escobar hoy me, pregunto donde estaba yo en esos momentos, siento un gran dolor por todas la victimas que sufrieron por causa de este hombre, al leer la historia de Jaime me sentí aun peor, después de veinte años aun tiene un gran dolor, es tan triste saber que Colombia a vivido tanto dolor, será que no seremos capaces de lograr con las negociaciones que se están adelantando en Noruega, que nosotros los colombianos podamos vivir en paz, que no haya que poner mas muertos, solo espero que el gobierno y las farc se capaces de ser tolerantes ante todos aquellos que tienen intereses que la guerra no acabe, porque parece de no creer que la industria de la guerra es un gran negocio, que genera riqueza para algunos países, yo apuesto a que gane la paz.
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gustafredo

Jue, 10/18/2012 - 15:56
ESTA ES LA HISTORIA DE JAIME ,MONICAY MUCHOS COLOMBIANOS QUE LES TOCO VIVIR ESTE TERROR. Y UN GRAN AMIGO DE ESTE CRIMINAL LLAMADO PABLO ESCOBAR, FUE PRESIDENTE DE COLOMBIA POR 8 LARGOS Y NEFASTOS AÑOS Y EL PRIMO DE ESTE CRIMINAL FUE ASESOR PRESIDENCIAL QUE IRONIA????????????????????????????????????
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Wilgon

Jue, 10/18/2012 - 13:18
Paz en la tumba de todas las víctimas del terrorismo en Colombia. Nuestro país ha pasado por tanto dolor y sufrimiento. Millones de víctimas aún esperan justicia. Pablo Escobar fue uno de los peores "seres humanos" que ha parido nuestra tierra. Valido y apoyo el comentario del forista "La Paz y la Justicia", acerca de Uribe; el sr. expresidente fue amigo de Escobar y lo favoreció, desde un inicio, cuando Uribe fuera Director de la Aeronáutica Civil (1980. 1982) en el gobierno de Julio César Turbay, bajo este cargo Uribe autorizó a Escobar construir pistas de aterrizaje, las cuales eran usadas para el ilícito del narcotráfico, y fue justamente por esos hechos denunciados por políticos y medios de comunicación que Turbay tuvo que quitar a Uribe. Hay que conocer la historia antes de hablar.
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JEUZDUCK

Jue, 10/18/2012 - 12:57
Esto me parece algo bulgar, parece solo una propaganda para ganar publisidad de la pelicula Pablo Escovar. Hasta cuando los colombianos permitiremos estas morbosidades.
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perrofaldero

Jue, 10/18/2012 - 12:06
Fui compañero de la universidad de Mónica. Era tierna, hermosa y muy especial. Hasta inocente. Efectivamente vivía en el palacio encantado de su sonrisa. También estuve en la Macarena aquella vez, sólo que unos diez metros más lejos. La vi minutos antes: yo recorrí el camino cercano al puente y me alejé y ella estaba lejos y se acercó al puente. Estaba con otros compañeros. Nos saludamos. Pablo Escobar se llevó a un ser tierno, como, dicen, es su hija. Si la víctima hubiera sido su hija, habría comprendido la dimensión de su error. Pero fue Mónica y nunca más la volvimos a ver.
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El regreso de la verdad duele

Jue, 10/18/2012 - 11:44
VEA PUES NO PARA TODO EL MUNDO ESCOBAR ES UN HEROE
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LiderU

Jue, 10/18/2012 - 11:38
La gente, deberia cambiar el canal, cuando RCn y Caracol, presneten sus telemafias, ya debemos pasar esta pagina de nuestras vidas, saliamos sin saber si volviamos a ver a nuestras familias.
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La Paz y la Justicia

Jue, 10/18/2012 - 11:24
Bien,......pero,......... desafortunadamente a la mayor bomba, que le Pueblo Colombiano no pudo escapar, ........... de este delicuente terrorista mafioso lider del cartel de medellin y por ende de los otros carteles mafioso y su brazoi aarmado las AUC,.....fue la de la constitucion mafiosa de 1991, orientada al promocion y el blindaje a la corrupcion incluyendo la evacion a la accion de justicia, o con penas que son una burla para el Pueblo ....y por ende la infiltracion y toma del poder del Estado para el liderzgo sobre los otros grupos terroristas mafiosos,.....gestion que realizo perfectamentamente su pupilo predilecto el delicuente uribe,........ y la cual inicio exitosamente en la Areonautica Civil,...lo demas es historia,.........vean ........pues.
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Wilgon

Jue, 10/18/2012 - 13:26
Usted sí sabe, valido su comentario, Uribe fue amigo de Escobar y lo favoreció desde un inicio, cuando Alparaco fue Director de la Aeronáutica Civil, (1980 - 1982), en el gobierno del expresidente Turbay Ayala, valiéndose de ese cargo Uribe dio licencias de construcción a Escobar para que éste hiciera pistas de aterrizaje usadas para su sucio "negocio" del narcotráfico, entonces cuando salió a la luz pública el escándalo, Turbay debió retirar a Uribe del Cargo. Por eso hay que saber la historia del país, antes de opinar o criticar a un forista.
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La Paz y la Justicia

Jue, 10/18/2012 - 11:52
Delicuente,.....no trate de desvirtuar la historia,...... esta no es una opinion para ser tomada en chiste o tratar de desvirtuarla,..... y el que lo intenta, ........ necesariamente tiene que ser complice de estos delicuentes terroristas mafiosos................. .respete.
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LiderU

Jue, 10/18/2012 - 11:39
Madure el tema es serio, todo el Uribe, madure.
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Chicoral

Jue, 10/18/2012 - 10:59
Yo sobreviví a la bomba del DAS; mi solidaridad con usted, mi respeto por su pérdida y mi saludo cordial.
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GHAVILAN

Jue, 10/18/2012 - 10:15
Ese MALANDRO fue la 8a Plaga de Ejipto.. Y saber que caracol le hacea APOLOGIA AL DELITO con la historia de eas GONO. Definitivamente no hay derecho...
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Racumin Uribe Velez

Jue, 10/18/2012 - 09:37
Me pregunto que opina el sucesor de pablo emilio -el macabro enano paraco- hoy en dia despues de esa herencia de sangre que el se ha encargado de continuar a traves del patrocinio del narcotrafico, el paramilitarismo y las bacrim.
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jose chamiza

Jue, 10/18/2012 - 09:10
El ultimo párrafo es genial. Ojalá lo entiendan quienes siguen la narconovela de moda y están edificando en su mente un heroe, de las cenizas de quien solo fué un patético asesino.
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GRAN LOBO

Jue, 10/18/2012 - 08:50
Ese señor, señor?, sigue vivo en Medellín. Su espíritu está en las barriadas que siguen con la ilusión de resurgir a través de las bandas de sicarios y antisociales que siguen haciéndole daño a la ciudad. Hasta cuándo durará el coletazo de su enseñanza perversa que los ingenuos se siguen tragando? La gente todavía cree que las cosas se consiguen a través del terror. No hay mal que dure cien años...cuántos años llevamos sin que Medellín, nuestra ciudad, quede depurada? La tumba debe ser quitada de ese lugar e igual que el sacerdote, Camilo Torres, en un lugar desconocido y olvidado para los idiotas que buscan líderes con pies de barro y alma de humo.
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joraviza08

Jue, 10/18/2012 - 08:43
LOS COLOMBIANOS TODOS LOS DIAS SOBREVIVIMOS A LOS ATENTADOS QUE NOS HACE LA CLASE POLITICA CORRUPTA DE NUESTRA PATRIA.
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PREGUNTERO

Jue, 10/18/2012 - 08:06
¿Cuantos años necesita esperar este caballero para que le reajusten la indemnización? ¿Dinero para Congresistas y Magistrados si hay suficiente?
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Melany75

Jue, 10/18/2012 - 12:17
Por ahi es...
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hrothgar

Jue, 10/18/2012 - 07:43
Para los que les gusta ver las novelas el capo y escobar y no tuvieron que vivir con ese miedo.
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JUANCA TORRES GOMEZ

Jue, 10/18/2012 - 07:40
Que rico que todos los que idolatran al asesino ese, leyeran esta clase de noticias y se dieran cuenta de la peste de ser humano que fue ese Señor, por cada pobre que el ayudo arruino la vida de cientos de miles de colombianos de bien.
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Edgar Velez

Jue, 10/18/2012 - 07:27
La verdad que este malandro de Pablo Escobar fue un verdadero sanguinario. Y la familia habla de el como si hubiese sido un hereo.
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artemio

Jue, 10/18/2012 - 07:26
La tumba de pablo escobar deberia ser volada del cementerio donde esta enterrado, para evitar el bochornoso fiasco de tener turistas visitando esa gusanera; y a esa vieja gran hijueputa, mama de ese asesino, al igual que a su su hermano y primo, deberian darle verguenza presentarse a una camara de television a dar entrevistas y hablar bien de ese asesino de mierda que fue escobar.
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josa

Jue, 10/18/2012 - 07:10
Malparido pablo escobar hijo de puta, ojala tuviese 20 mil muertes iguales.....
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no traguentero

Jue, 10/18/2012 - 06:35
EL PODER DE LA MAFIA infiltro todos los estratos de la sociedad, la ambicion de dinero daño la mentalidad de la gente; por eso, hoy en Colombia muchos creen que para ganar dinero es VALIDO todo

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