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Nacional 20 Dic 2012 - 1:02 am

La innovación y el respeto por los clientes son los puntos claves

¿Cómo gerenciar una playa?

El proyecto piloto en el sector de Marbella busca capacitar a los vendedores informales. La formación ha servido para ofrecer productos y servicios de mejor calidad.

Por: Elespectador.com
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“Mango, mango, banano, banano, mandarina, papaya, naranja, qué fruta quiere”. Todas estas palabras que repetía a diario Mariela Torres, desde que iniciaba su trabajo en la playa, eran precisamente las que ahuyentaban a su clientela, sin que fuera consciente de esto.

La historia estaba a punto de repetirse. Primero su madre y ahora ella. Torres, que heredó el oficio de su mamá, sabía que durante 20 años esta fue la única fuente de subsistencia, con la que se criaron ella y cuatro hermanos más. Pero estaba segura de que algo andaba mal en su negocio.

Y todo hubiera continuado igual de no ser por los rumores que llegaron a la playa de Marbella sobre una posible convocatoria a una capacitación dirigida a los vendedores informales.

El miedo y la especulación se apoderaron de la playa. Hay quienes afirmaron que el Gobierno quería quitarles su sustento, su trabajo, y por eso estaban realizando actualizaciones. Otros prefirieron ignorar el tema y continuar con su vida normal, pero hubo un grupo que tomó la decisión de presentarse y aceptar la invitación. Entre ellos estaba Mariela Torres. Llegó a la hora indicada para averiguar de qué se trataba la charla.

“Aunque siempre he tenido el sentido de superación, nunca antes se había agudizado tanto como cuando conocí el programa Gerencia de Playa de Cartagena”, cuenta. El proyecto de capacitación comprendía cinco módulos, tenía una duración de cinco meses y una intensidad de 200 horas. Durante el desarrollo del currículo los vendedores informales de la playa recibieron una formación integral que jamás se imaginaron que podían aplicar en su negocio para generar mayores ingresos.

Atención al cliente, sensibilidad y espíritu empresarial, ponerse en los zapatos del comprador, llevar cuentas claras, entender la playa como recurso de desarrollo y dejar la casa en orden fueron algunos de los ítems que desarrollaron en el curso.

“La necesidad de generar un área sostenible que fuera ejemplo de cómo operar exitosamente las playas fue lo que dio origen a este proyecto piloto que en el futuro espera replicarse en otros sitios del país”, asegura Manuel Tejada, gerente general del Grupo Biz, empresa contratada por el Fondo de Promoción Turística para llevar a cabo el proyecto Gerencia de Playas de Cartagena.

La meta del programa es que los vendedores informales de diversos productos y servicios, como artesanías, comida, trenzas o masajes, se unan para conformar una empresa legalmente constituida ante la Cámara de Comercio.

Así surgió la Corporación Oasis de Marbella. Y justamente Mariela Torres es la presidenta de la junta directiva de dicha Corporación. En la actualidad la conforman 60 comerciantes que han aprendido la importancia de ofrecer un buen servicio, a no asediar al cliente como antes lo hacían y a cambiar la presentación de los productos para que sean más atractivos.

En esto coincide Torres, pues entre las mayores enseñanzas que le dejó su paso por la capacitación fue la importancia y el respeto por el cliente, hablar correctamente, tener modales apropiados e innovar en el producto para hacerlo más competitivo.

“Ahora las frutas tienen una mejor presentación; incluso sé cuál es la esencia de mi negocio y me preocupo por saber cuáles son los beneficios de consumir determinada fruta y se los transmito al comprador. Hasta les recomiendo consumir en las mañanas banano y papaya, porque en las noches estas frutas son muy pesadas para el organismo”.

En las jornadas de capacitación, además de aprender las ventajas de la asociatividad y la economía solidaria, hubo espacio para un curso corto de derecho, en el que se les enseñó a reconocer sus deberes y derechos y a reclamarlos cuando los sientan vulnerados.

Dunila Julio Velero lleva 15 años vendiendo comida en la playa y es otro ejemplo de superación. Afirma que como ser humano no podía rechazar la oportunidad que la vida le daba de aprender cosas que fueran útiles.

“Con la corporación ya no seremos más vendedores ambulantes; me siento una triunfadora. Además, ahora sé manejar mis propios recursos, sé cuánto y en qué debo gastar. Yo misma soy una empresa”.

Los sueños hasta ahora se están gestando. Torres espera estudiar gastronomía en un tiempo no muy lejano y, por qué no, explorar otros servicios en la playa. Por su parte, Julio anhela multiplicar sus ingresos para ofrecer nuevos productos. Pero, eso sí, con la mejor calidad y presentación, porque como lo afirman ambas: todo entra por los ojos.

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Opinión por:

ferchogomez7

Jue, 12/20/2012 - 10:55
Luego la Preparacion,La autoestima,el Autorespeto y las ganas de Superacion,SI funcionan, asi q' xq' los/las ciudadanos de este pais NO seguimos este ejemplo y nos atrevemos a Leer,Pensar,Estudiar nuestra Historia y/o COnstitucion,para entender el xq?,causas,concecuencias y SOLUCIONES a la problematica Nal.,sabremos q'es?,como se Construye y Participa de una verdadera DEMOCRACIA y lo Fundamental,dejariamos nuestra IGNORANCIA POLITICA,unica culpable de todos nuestros males.
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