Ahora son más voces las que exigen al Gobierno la protección del agua

Se espera que más de 100 mil personas en cuatro ciudades de Colombia hagan una protesta llamando a la suspensión inmediata de todas las actividades de exploración y explotación minera en los páramos.

Un reclamo nacional por la protección de las aguas de Colombia se hará en cuatro ciudades por parte de 21 entidades ecológicas este viernes 15 de marzo.

Serán cerca de 100 mil personas, que en ciudades como Bogotá, Medellín, Bucaramanga e Ibagué demostrarán su preocupación ante las consecuencias arrojadas por la práctica de la minería y la construcción de proyectos energéticos, que amenazan con acabar con las cuencas que surten el agua que consumimos los colombianos.

En ese sentido, organizaciones sociales, campesinas, indígenas, afrocolombianas, de sectores académicos, culturales y políticos, saldrán a la calle este viernes para pedirle a Gobierno Nacional que ordene la suspensión inmediata de todas las actividades de exploración y explotación minera en los páramos y que revoque todos los títulos mineros y licencias ambientales que se sobrepongan con zonas protegidas y páramos.

El director de la Fundación Piensa Verde, Daniel Quintero Calle, advirtió sobre “la importancia de escuchar las voces que defienden el patrimonio hídrico de toda la población colombiana y que se protejan efectivamente los páramos, las cuencas abastecedoras de agua, las zonas de recarga de acuíferos, las altas montañas y los territorios estratégicos para el ciclo del agua”.

Las aguas de todo el país están en peligro. Si no hacemos algo para impedirlo, las actividades extractivas, principalmente la minería y las represas arrasarán nuestros páramos”, añadió el Presidente de la fundación Piensa Verde.

Durante la movilización en Bogotá, los manifestantes radicarán una carta, dirigida a los ministros de Medio Ambiente y Minas y Energía, así como a la presidenta de la Agencia Nacional de Minería a través de la cual le piden que no dilaten ni disfracen más la protección del patrimonio hídrico de todos, por privilegiar los intereses de unos pocos.