Chocó, en alerta por lluvias

Personal de la Cruz Roja, Gestión del Riesgo y la Gobernación del departamento se desplazó ayer a Nóvita, el municipio más damnificado. La zona será declarada hoy en calamidad. Fueron enviados $700 millones en ayuda.

Nóvita (Chocó) fue uno de los municipios más afectados. Una comisión de la Cruz Roja, la Gobernación del departamento y la Oficina de Gestión del Riesgo hizo presencia ayer en esa zona.  / Colprensa
Nóvita (Chocó) fue uno de los municipios más afectados. Una comisión de la Cruz Roja, la Gobernación del departamento y la Oficina de Gestión del Riesgo hizo presencia ayer en esa zona. / Colprensa

Aunque hace apenas tres semanas los medios reportaban incendios forestales en Cundinamarca y Boyacá, en los últimos días se presentaron fuertes lluvias en Antioquia, Cundinamarca y el Pacífico. En Bogotá y otras capitales las calles se inundaron y el tránsito se ralentizó.

Las lluvias, sin embargo, no sólo produjeron trancones. Entre el jueves y el viernes pasados, según cifras de la Cruz Roja, más de 9.000 familias en Medio Baudó, Medio San Juan, Nóvita (donde el agua subió casi dos metros) y San José del Palmar, todos municipios de Chocó, resultaron afectadas cuando las aguas de los ríos Italia, San Juan, Baudó y Tamaná rebosaron su cauce.

La Gobernación de Chocó, la Cruz Roja y la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo sobrevolaron ayer las zonas inundadas y verificaron la llegada del primer lote de ayudas humanitarias, que cubrirá a 2.000 de las más de 9.000 familias afectadas. Entre las ayudas se encuentran 2.000 kits de aseo, 2.000 mercados y 4.000 toldillos. Ni la Gobernación ni la Cruz Roja reportaron heridos o muertos a causa de la emergencia. Al cierre de esta edición, César Urueña, director general de Socorro Nacional de la Cruz Roja, se encontraba en Nóvita, uno de los municipios más perjudicados, y aseguró a El Espectador que hoy el Gobierno y la Gobernación del departamento declararán la zona en calamidad para entregar subsidios a cerca de 280 familias y conformar bancos de materiales para las viviendas que están averiadas .

La Oficina de Gestión del Riesgo dijo que esta semana se “determinará la real afectación y el cubrimiento de los requerimientos en la zona”, gracias a un grupo conformado por la Policía, la Defensa Civil y la Cruz Roja.

En otras zonas ya se presentan las primeras consecuencias de la ola invernal. En Dosquebradas (Risaralda), un deslizamiento de tierra en la vereda El Chaquiro dejó una vivienda averiada y a una persona de la tercera edad herida, que fue atendida en un centro clínico del lugar.

Por otra parte, el Ideam declaró la alerta roja por la crecida del río Tarazá, uno de los afluentes principales del municipio del mismo nombre en Antioquia, en donde las viviendas de 80 familias en cuatro barrios quedaron anegadas por las constantes lluvias. El director del Departamento Administrativo del Sistema de Prevención, Atención y Recuperación de Desastres (Dapard), César Hernández, anunció que se construirá un muro de contención en la zona urbana, según informó Caracol Radio.

En Marquetalia (Caldas), 75 personas fueron evacuadas del sector Las Colinas, mientras que en los sectores Quebrada del Tigre y Villanueva los deslizamientos afectaron seis viviendas, cuyos habitantes fueron trasladados a alojamientos temporales. En Montelíbano (Córdoba), hay alarma por una crecida súbita del río San Jorge, aunque las autoridades no han reportado víctimas ni daños.

El Ideam señaló que, además del reinicio de las lluvias en las regiones Andina y Pacífica, también el río Amazonas y parte de la Orinoquia se encuentran en alerta amarilla. Norte de Santander prendió alarmas en 40 municipios, anunció ayer Norela Arenas, directora de la Unidad de Gestión de Riesgo en esa región, y lo mismo hicieron las autoridades de Santander a causa del posible aumento del nivel del río Carare a la altura de Cimitarra.