Denuncian que niños indígenas en la Sierra Nevada mueren de hambre

La más reciente víctima fue un bebé de 11 meses al que sus padres tardaron en llevar al hospital.

El padre del bebé, Javier Bacuna, dijo que llevó a su hijo al Hospital de Barranquilla (Atlántico) tras darse cuenta de que el menor podía correr la misma suerte de otros 13 niños que habían muerto en la Sierra Nevada por inanición. "Tenía diarrea y vómito. Allá arriba (en la Sierra) se han muerto 13 niños, por eso me vine acá para que lo curaran (al hijo), pero no (mejoró) nada", relató Bacuna, miembro de la etnia indígena Kogui.

Jhony Jiménez, líder de la comunidad Arhuaca, aseguró que el panorama en los asentamientos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta es crítico. Según él, escasean los alimentos y hay muchos menores de edad enfermos. "Se están muriendo bastantes niños a raíz de la mala nutrición que hay es esas comunidades", comentó Jiménez, en diálogo con Noticias Caracol.

Carlos Vigna, subdirector del Hospital de Barranquilla, adonde han llegado varias familias kogui buscando ayuda para sus hijos desnutridos, coincidió en afirmar que el cuadro que se presenta en la región es preocupante. El médico resaltó que los pequeños registran "lesiones en la piel" y otros síntomas relacionados con la "falta de nutrición". Reveló, además, que en las últimas horas también falleció un adulto de 35 años por presunta inanición.

El hombre, explicó Vigna, "consultó con un cuadro diarreico crónico, de varios días de evolución, acompañada de sintomatología pulmonar, de un proceso respiratorio insuficiente". El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) ya está al frente del problema. Emilia Fontalvo, directora regional de la entidad, aseguró que se están tomando medidas para evitar nuevos decesos.

"El equipo interdisciplinario del ICBF está haciendo lo pertinente para lograr saber las condiciones de las familias" que habitan en la Sierra Nevada de Santa Marta, subrayó la funcionaria. Entre tanto, las familias de algunas de los niños muertos y del adulto fallecido buscan recursos para poder darles una sepultura digna.

Lo más paradójico es que mientras en Santa Marta unos niños se mueren de hambre, en Yarumal (Antioquia) están botando uno de los alimentos con más nutrientes: la leche. Según los campesinos del municipio, es tanta la producción que no hay quién la compre.

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