‘‘Bacrim son el ‘reto principal’ de seguridad en Colombia’’: ONU

Entre 2003 y 2006, unos 32.000 integrantes de milicias paramilitares se desmovilizaron con penas reducidas, en acuerdo con el gobierno del entonces presidente Álvaro Uribe.

Archivo El Espectador

Las bandas criminales, surgidas tras la desmovilización de grupos paramilitares hace casi una década, representan actualmente el "reto principal" a la seguridad ciudadana en Colombia, azotada desde hace más de medio siglo por un conflicto armado, aseguró este lunes la Organización de Naciones Unidas (ONU).

"Los grupos posdesmovilización son el reto principal en seguridad pública hoy en día en Colombia y ellos siguen siendo violadores de derechos humanos", dijo el representante en Bogotá del Alto Comisionado de la ONU para los derechos humanos, Todd Howland, al presentar el informe anual del organismo y en referencia a las bandas criminales dedicadas principalmente al narcotráfico.

"Ellos están atacando y amenazando a protectores y defensores de derechos humanos, líderes comunitarios, agentes del Estado y reclamantes en el proceso de restitución de tierras, cuando se oponen a sus intereses políticos, económicos o criminales", explicó.

En su informe de 2014, esta oficina de la ONU destacó la acción policial frente a las bandas criminales, pero pidió una "estrategia más integral" para combatirlas, que incluya mejoras económicas y sociales en las zonas donde actúan estos grupos y que les facilitan la captación de jóvenes para sus redes.

Entre 2003 y 2006, unos 32.000 integrantes de milicias paramilitares se desmovilizaron en acuerdo con el gobierno del entonces presidente Álvaro Uribe (2002-2010), recibiendo penas reducidas a cambio de confesiones y reparación a sus víctimas.

En el documento presentado este lunes, la ONU celebró los "avances sin precedentes" que se han dado en los diálogos de paz que sostienen desde noviembre de 2012 el gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en Cuba, pero insistió en que a pesar de ello persisten las violaciones de derechos humanos.

Así, destacó que "los desplazamientos continúan, con cifras anuales en torno a los 250.000 desde 2010", afectando principalmente a comunidades marginadas como indígenas y afrodescendientes, y denunció también "frecuentes amenazas de muerte contra activistas" que muchas veces quedan impunes.

Entre enero y octubre de 2014, la ONU aseguró que se registraron "45 asesinatos de defensores de derechos humanos", 18 intentos de homicidio y casi 300 amenazas contra estos representantes.

A las guerrillas como las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) el organismo les recriminó la utilización de niños en su accionar.

Colombia padece desde hace más de medio siglo un conflicto armado del que han participado guerrillas de izquierda, paramilitares de derecha, agentes del Estado y bandas criminales, y que ha dejado oficialmente al menos 220.000 muertos y más de cinco millones de desplazados.