Chocó, bajo fuego cruzado de ELN y Gaitanistas

Hay alerta en 20 de los 30 municipios. Las Autodefensas Gaitanistas están en una lucha territorial contra el ELN, secuestros y asesinatos son el resultado de la pelea por el corredor del Bajo Baudó que da al pacífico.

Luis Murillo, defensor del Pueblo de Chocó, advierte los riesgos.

A sangre y fuego se está viviendo el conflicto en el departamento de Chocó donde no han llegado las bondades de los acuerdos de paz firmados entre el gobierno y las Farc. Por el contrario, esta región del país se ha convertido en escenario de disputas territoriales entre bandas dedicadas al narcotráfico, en especial las denominadas Autodefensas Gaitanistas de Colombia. (Lea: El terror que viven los pobladores del Alto Baudó en Chocó)

El asunto no es de poca monta, las alertas de riesgo señalan que de 30 municipios que tiene el departamento, 20 están en una compleja situación por cuenta la lucha territorial de las bandas criminales. Además, hay una lucha territorial entre estas bandas y la guerrilla del ELN.

El defensor del Pueblo de Chocó, Luis Murillo, en diálogo con El Espectador resumió la compleja situación. “Acá hay una guerra a la que poca atención le han puesto. La zona del Bajo Baudó es la que conecta con la salida hacia ale mar pacífico. Quien controla la región tiene el poder”.

Lo que explica Murillo es, en síntesis, que el grupo armado que se imponga en el Bajo Baudó podrá manejar las rutas del narcotráfico que tiene salida por el pacífico, también pueden dar tránsito, más al sur, hacia Nariño y Putumayo (zona de aumento constante de cultivos de uso ilícito). A esto se suma la ruta de insumos para la producción de drogas y hasta tráfico de armas para sostener el conflicto.

El llamado de alerta, presentado por el defensor Murillo, deja como referencia la ola de secuestros que se están viviendo en Chocó: El 8 de abril, se dio el secuestro de tres personas de la comunidad de Bellaluz (indígenas) se llevaron dos menores de 15 años y un adulto.

“El 9 de abril, en la zona del Bajo Baudó y Nuquí, en la cabecera del río Jovi, había una familia realizaba labores de cacería. Tuvieron secuestrados durante 48 horas a un hombre y a un menor de 15 años”, dijo el Defensor. El 11 de abril, secuestran otra persona de una comunidad denominada Puertoembra del que se desconoce su paradero.

Estos secuestros se han dado todos en la zona del Bajo Baudó, pero no es la única región en la que el conflicto se ha agudizado. La comunidad de Pichima, en el litoral de San Juan, también fueron víctimas de secuestro dos transportadores fluviales. De ellos aún se desconoce su paradero.

Si esto no fuera poco, en la región está presencia constante del ELN que mantiene la presión armada en la zona y aunque hace poco se celebraba que esta organización decidiera acogerse al Derecho Internacional Humanitario, el asunto no es tan claro, pues pocas horas después de hacerlo, a través de su cuenta en twitter manifestaron que continuarán exigiendo tributación.


ELN_RANPAL on Twitter


ELN_RANPAL on Twitter

Lo que no dejan claro es si continuarán con la extorción, las vacunas y el secuestro extorsivo. Eso no está claro. Pues en varias ocasiones el ELN ha manifestado que no renunciará a sus mecanismos de financiación, sin embargo, dejan claro que es necesaria la humanización del conflicto.

Por ahora, lo único claro es que Choco, nuevamente Chocó, en especial la zona del Bajo Baudó, se ha convertido en un hervidero donde más de 4.000 personas han resultado desplazadas a causa de los enfrentamientos entre miembros del Clan del Golfo, Autodefensas Gaitanistas y la guerrilla del ELN.