“Es la forma de actuar de los gamonales”: Freddy Lloreda Palacios

El delegado de la Gobernación del Chocó para el deslinde de Belén de Bajirá, explica la reciente decisión favorable a su departamento, a la cual todavía se opone con rudas maneras el gobernador paisa Luis Pérez, quien habría llegado a presionar, incluso, al presidente Santos. Se refiere al diferendo limítrofe que ha enfrentado a sus coterráneos con Antioquia y afirma que ésta tiene “vocación expansionista y separatista”.

¿Es cierto que el pleito entre Chocó y Antioquia por Belén de Bajirá concluyó a favor de ustedes?

Es cierto. Esta decisión se adoptó recientemente, en diciembre del año pasado, en sesión conjunta de las Comisiones de Ordenamiento Territorial del Congreso que concluyó a favor del Chocó. En consecuencia, se dio la orden al Instituto Geográfico Agustín Codazzi de publicar el mapa oficial con Belén de Bajirá en nuestro departamento.

¿Por qué nadie se enteró?

Nadie, no. Muchos se enteraron, pues la audiencia fue pública. Lo que pasa es que los medios les prestan más atención a los poderosos y los entrevistan a ellos, no a nosotros.

Si ya la decisión es un hecho cumplido, ¿por qué Antioquia reclama todavía para sí a Belén de Bajirá como se ha visto con el gobernador Luis Pérez?

Antioquia se basa en que asumió la administración de esos territorios desde 1975. Esto ocurrió debido a los problemas de orden público en la zona y a que los dos últimos inspectores que Chocó tuvo allí fueron asesinados y los que fueron nombrados, después, no quisieron aceptar. La Asamblea de Antioquia, en una maniobra política, creó la Inspección de Bajirá ese mismo año para tratar de legalizar su posesión sobre la región.

El gobernador Pérez ha estado muy activo en sus alegatos de posesión. ¿Por qué no acepta lo que se entendería como irreversible?

Él no ha interpretado de manera correcta los alcances de la decisión del Congreso en diciembre pasado y ahora pretende que los parlamentarios que adoptaron esa decisión se retracten de la misma.

¿Qué está haciendo para concretar ese intento?

Apelar al fallo del Consejo de Estado que tumbó una ordenanza de la Asamblea del Chocó en que se creaba el municipio de Belén de Bajirá, alegando que con esa decisión el alto tribunal dejaba claro que esa población pertenecía a Antioquia. Tal conclusión es falsa, porque el mismo fallo reconoce que el único órgano competente para dirimir el diferendo es el Congreso de la República. Y, además, dice que la Policía que presta sus servicios en Belén de Bajirá depende de Antioquia. Supone que eso le da derecho a reivindicar soberanía territorial. Esto tampoco es cierto, porque todos los municipios del Darién chocoano: Riosucio, Unguía, Acandí y Carmen de Darién, son atendidos por razones de índole logística, por la Policía de Urabá, que, también por motivos logísticos, tiene sede en Apartadó. Como se cae de su peso, eso no es argumento para ningún derecho de soberanía.

Pérez suele lanzar expresiones agresivas contra quienes considera sus opuestos, pero las que le endilgó al director del Instituto Agustín Codazzi fueron más allá de lo usual: lo llamó “un patán” por intentar cumplir la orden del Congreso de iniciar el ajuste del mapa. ¿Cómo enfrentarán ustedes esta nueva situación?

Ya se iniciaron acciones legales contra el gobernador de Antioquia instaurando quejas disciplinarias y fiscales ante los órganos de control respectivos por los presuntos actos de extralimitación de funciones y de detrimento patrimonial por decretar inversiones en territorios fuera de su jurisdicción.

Más que jurídicas, es obvio que Pérez está utilizando acciones políticas para impedir que la decisión del Congreso se oficialice. Se dice que ha presionado, incluso, al presidente Santos y que por eso el jefe de Estado le pidió al director del Agustín Codazzi “no publicar todavía el mapa”. ¿Qué sabe usted?

No creemos que el presidente de la República haya emitido esa orden, pero sí habría una maniobra reprochable de un alto funcionario de la Casa de Nariño, de origen antioqueño, que incidió en este impasse.

¿Quién es ese funcionario? Al único que recuerdo con “origen antioqueño” en el palacio presidencial es al secretario general saliente, Luis Guillermo Vélez…

Blanco es, gallina lo pone.

¿Cómo se han adelantado las presiones del gobernador?

Él mismo las ha hecho públicas: le ha implorado al presidente que no permita que publiquen el mapa, como lo hizo, por ejemplo, en el consejo de Gobierno organizado por él en Caucasia, hace unos días. Y tal vez (esas presiones) también tienen que ver con los recurrentes reproches que él mismo le ha hecho al proceso de ubicación de las Farc en las zonas veredales de concentración y con supuestas maniobras de la bancada antioqueña para entorpecer la aprobación de proyectos de ley para la implementación de los acuerdos de paz.

¿Por qué actuarían así? ¿Qué tienen que ver el acuerdo de paz y su implementación con esta polémica de límites entre Chocó y Antioquia?

Es la forma de actuar de los gamonales que consideran que la razón de la fuerza se debe imponer sobre la fuerza de la razón y creen que la presión en un escenario puede dejar réditos en otros escenarios.

Si fuera cierto y no “cañazo” del gobernador que el presidente pidió no publicar el mapa, ¿cuál acción legal cabría interponer?

Eventualmente, una acción de cumplimiento aunque, como le dije, tenemos la convicción de que el señor presidente no ha impartido esa orden.

Si en verdad hubiera presiones de la Gobernación de Antioquia a la Casa de Nariño, supone uno que la Presidencia sería más vulnerable por la actual coyuntura política y judicial del país. ¿Las decisiones del Congreso sucumbirán a esta particular condición o se impondrán y finalmente se publicará el mapa del Chocó con Belén de Bajirá en su territorio?

Estamos convencidos de que la justicia y la razón prevalecerán a favor de la causa del Chocó y que más temprano que tarde será publicado el mapa oficial, el cual esperamos que se materialice por el conducto regular y no mediante una orden judicial.

En cuanto a la riqueza de Belén de Bajirá, dos poderosas multinacionales tienen intereses económicos y licencias mineras allí: AngloGold Ashanti y Continental Gold, que se concentran en la extracción de oro. ¿Han interferido esas empresas en este litigio y a favor o en contra de cuál departamento?

Sin duda, la interferencia de esas empresas se ha dado a favor de Antioquia, pues las mismas tienen sede en Medellín y sus títulos mineros fueron concedidos bajo el dominio del gobierno de un expresidente antioqueño.

¿Se refiere a Álvaro Uribe?

Como dije antes, blanco es, gallina lo pone.

Se sabe que fuera de la vocación minera de la región hay grandes fincas ganaderas y de palma de aceite. En su opinión, ¿el interés de Antioquia por Belén de Bajirá se debe al poder económico de los terratenientes paisas asentados allí o existen otros motivos?

Además del interés de los terratenientes y de las multinacionales mineras, la dirigencia antioqueña se ha trazado un plan estratégico para salir al Pacífico por el Chocó, lo que implica el cercenamiento de todo el norte del departamento y el predominio territorial en la región fronteriza del Darién, para lo cual el zarpazo de Belén de Bajirá es solo la cuota inicial.

Y, ¿cuáles son, en términos de territorio, las cuotas siguientes?

Las cuotas siguientes son Riosucio, Unguía, Acandí y Juradó, en Chocó. Antioquia no renuncia a su vocación expansionista y ésta se refleja en sus pretensiones actuales sobre Belén de Bajirá, Macondo, Nuevo Oriente y Blanquicet, en nuestro departamento, sino también sobre Puerto Rey, Carrizal, Campo Alegre y río Pegadó, en Córdoba.

¿Quiere decir que el próximo pleito de límites de Antioquia será con Córdoba y este ímpetu que usted le atribuye tendría que ver, según sus análisis, con el espíritu separatista que de vez en cuando aflora en algunos paisas?

El litigio territorial de Antioquia con Córdoba ya empezó y está vigente. Los privilegios de que ha gozado Antioquia por parte de la nación y desde el punto de vista institucional, político y económico, tienen que ver con la presión política que ha ejercido con la amenaza de independizarse de Colombia, llevándose consigo los territorios de Córdoba y Chocó. ¿Recuerda la campaña “Antioquia Federal” de hace algunos años?

Chocó es el único departamento colombiano con acceso directo a los dos océanos, además de tener frontera terrestre exclusiva con otro país: Panamá. ¿Esta característica especial favorece a su departamento o lo hace víctima?

Esta privilegiada ubicación geográfica del Chocó ofrece unas evidentes ventajas comparativas que no se potencian por el modelo de desarrollo económico que impera en Colombia, en donde los territorios fronterizos están en el más completo abandono por parte del Estado central y, por lo tanto, a merced de las distintas modalidades de criminalidad que usted ha mencionado.

A ustedes, ¿sólo les importan los factores culturales y étnicos o también tienen motivaciones políticas y económicas?

No negamos, de ninguna manera, y, por el contrario, reivindicamos nuestro derecho de participación y autonomía al invocar la facultad que tenemos de darnos nuestras propias formas de gobierno y de elegir a nuestras autoridades.

Belén de Bajirá es conocida, más que por sus riquezas, por las masacres, desplazamientos masivos, acciones del paramilitarismo y del narcotráfico. ¿Tenerla bajo su área geográfica y administrativa no es más un problema que una solución?

Lo que puedo decirle es que los chocoanos no estamos dispuestos a aceptar que Antioquia nos siga quitando más territorio después de que, en el siglo pasado, nos arrebató Turbo, el Golfo de Urabá, la banda oriental del río Atrato -desde Boca de Arquía- y los territorios de Ocaidó, en su interés de salir al Atlántico.

¿Cómo demuestra el Chocó la legitimidad de la pertenencia de Belén de Bajirá a su departamento y la ilegitimidad de Antioquia?

Por los límites descritos en la Ley 13 de 1947, mediante la cual se creó el departamento del Chocó y de conformidad con la delimitación trazada por el Agustín Codazzi en su informe técnico del 11 de febrero del año pasado, el cual quedó vigente con la decisión adoptada por las comisiones conjuntas del Congreso el 14 de diciembre pasado. La ilegitimidad de Antioquia está demostrada, categóricamente, cuando el gobernador Luis Pérez le implora al presidente que intervenga para que no se publique el mapa oficial del Chocó, es decir, le pide que incurra en violación de la ley.

Haga, por favor, un resumen del recorrido más reciente de este litigio para llegar a determinar que esa región es del Chocó y no de Antioquia…

El Instituto Geográfico Agustín Codazzi adelantó una diligencia de deslinde entre los dos departamentos en el sector de Belén de Bajirá, en 2016, en la cual se estableció que los límites descritos en 1947 son claros, identificables en terrenos, corresponden a la realidad geográfica y que toda el área en controversia, es decir, Belén de Bajirá, Nuevo Oriente, Blanquicet y Macondo pertenecen a la jurisdicción de Riosucio, Chocó, y no a Mutatá y Turbo, en Antioquia. El Informe Técnico quedó vigente una vez las comisiones de Senado y Cámara decidieron devolver el expediente al Agustín Codazzi al no configurarse ningún límite dudoso, lo que significa que se debe proceder a publicar oficialmente el mapa del Chocó y sus linderos.

¿No tiene mayor capacidad organizativa, gubernamental y económica Antioquia que Chocó para asumir la pobreza de Belén de Bajirá y los costos de su desarrollo?

Si los límites de los departamentos se modificaran en atención a su capacidad económica, política o de otra índole, imagínese el desbarajuste en que quedaría la geografía de Colombia y su división política.

Los funcionarios departamentales deberían pensar, además de la territorialidad, en el bienestar de la gente, en este caso de la región en disputa…

A la histórica falta de equidad social que ha caracterizado el desarrollo del país y a las brechas de desigualdad social y económica entre regiones, de las cuales ha salido damnificado el Chocó y toda la región Pacífica colombiana, se suma ahora la revictimización que departamentos privilegiados quieren perpetrarnos con el despojo de nuestro territorio a través de maniobras jurídicas y administrativas, a todas luces reprochables. Hay un problema -reconocido por la nación- de desequilibrio en los territorios, el cual se pone en evidencia en la Ley de Ordenamiento, en la que se reconoce que Colombia padece un grave desnivel económico. La responsabilidad de esta situación no se le puede achacar, ahora, al Chocó.

¿Cómo se podrán defender de los nuevos retos de discusión territorial que, según usted, vendrán de todas maneras?

Utilizando todos los mecanismos que nos da el Estado de derecho, entre los cuales resaltamos el derecho a la movilización pacífica y a la utilización de todos los recursos de ley.

David venció a Goliat… pero éste no se resigna

Dos departamentos desiguales en desarrollo, riqueza y poder se enfrentan desde el año 2000 por 2.015 kilómetros cuadrados de selva y bosque en la cuenca del río Atrato, al sur de Urabá. Chocó y Antioquia se disputan la región en donde se encuentra la población de Belén de Bajirá, que aunque históricamente ha pertenecido al primer ente territorial, fue pasando administrativamente al segundo.

La Asamblea del Chocó declaró municipio esa comarca, lo que generó la protesta de Antioquia cuya Asamblea la denominó corregimiento de Mutatá. Desde entonces han sostenido un difícil litigio que ha sido una especie de réplica de la pelea bíblica entre el pequeño David y el gigante Goliat. Pese a ser una región con mínimo bienestar social, Belén de Bajirá es apetecible por las riquezas que guarda en su extensión, en donde se encuentran minas de oro, cobre y otros minerales, además de ser una tierra rica para la ganadería y la siembra de palma africana. Casi de forma secreta, este largo y a veces amargo debate se resolvió en diciembre pasado, hace tres meses, cuando dos comisiones especiales del Congreso de la República dieron la razón a “David”. Pero “Goliat” no se resigna y ha interpuesto sus mejores recursos, incluso presiones al jefe de Estado para evitar que el mapa oficial del Chocó se publique.