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Nacional 15 Dic 2012 - 6:32 am

Santos lanza plan de acción para metrocable y biblioteca

La estrategia en Soacha

En el municipio más poblado de Cundinamarca se reúne un coctel de pobreza, desplazamiento e inseguridad.

Por: Élber Gutiérrez Roa
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Vecino de Bogotá con cuatro siglos de vida desde cuando los españoles fundaron el pueblo en la antigua Ciudad del Dios Varón (Sua-cha), el municipio es una mezcla del legado chibcha – fuertemente enraizado en grupos poblacionales de habla muisca y algunos mestizos locales- con tradiciones llegadas a punta de desplazamiento desde todos los rincones. Caribeños, afrodescendientes del pacífico, llaneros y andinos de acento pastuso, paisa boyacense o tolimense están por toda la región. En las explanadas y también en las cimas de los cerros orientales desordenadamente urbanizados que le unen y separan de Bogotá.

Soacha es un municipio con gran dinamismo, pero pobre. El 79% de su población proviene de otras regiones con un índice de pobreza del 54%, elevados niveles de desempleo y sólo el 8% de su población posee título de educación superior. Pero uno de sus mayores problemas radica en que las soluciones a tanto flagelo pasan, en buena medida, por la concertación con el departamento y con Bogotá. Una decisión sobre pico y placa en Bogotá, por ejemplo, puede terminar afectando a Soacha, y una sobre la vía a Ibagué, sin lugar a dudas repercutirá la comunicación de la capital con el sur del país.

Algo de eso parece estar ocurriendo ahora, cuando la comunicación entre el alcalde Gustavo Petro y el gobernador Álvaro Cruz no parece tan fluida en lo que tiene que ver con infraestructura, el plan de salvamento de los hospitales públicos y el suministro de agua del acueducto de Bogotá para municipios cundinamarqueses.

En ese contexto –y ad portas del inicio de la campaña para las elecciones presidenciales de 2014- el presidente Juan Manuel Santos decidió que el gobierno nacional le dará prioridad a Soacha. Y le pidió a la alta consejera para Bogotá y la región, Gina Parody, que se ocupe de impulsar cuatro grandes proyectos: el metro cable, las obras faltantes de Transmilenio en ese municipio, la construcción de puentes peatonales y la construcción de la biblioteca municipal.

Eso mismo es lo que el presidente anunciará hoy en su visita al sector de Cazucá, como parte de su estrategia para relanzar los encuentros que sostiene los sábados con la comunidad, oficialmente llamados Acuerdos para la Prosperidad. Santos dirá que el proyecto estará listo en diciembre de 2014, transportará a 3.000 pasajeros por hora en una longitud de 2,8 km. Y cubrirá cerca de 25 barrios del sector, desde la estación Terreros de Transmilenio (en la Autopista Sur) hasta la de La Isla. Costará cerca de $130.000 millones.

En cuanto a Transmilenio, dirá que el gobierno financia los $33.000 millones para la estación intermedia en San Mateo y la adecuación del espacio público y la paralela en la Autopista Sur. La licitación de esas obras, terminará en abril y ese mismo año comenzará la construcción.

Son varias las lecturas que pueden hacerse de semejantes anuncios. La primera es que el Jefe de Estado de verdad anda preocupado por mejorar su nivel de cercanía con la ciudadanía y ello, en efecto, estaría relacionado con una aspiración reeleccionista sobre la cual la Casa de Nariño no se ha pronunciado. Por otro lado, está el tema de las diferencias con la alcaldía de Gustavo Peto en Bogotá. Aunque hace apenas un mes los dos mandatarios sostuvieron un encuentro en el cual parecieron quedar en buenos términos, es claro que tienen ideas diferentes sobre el modelo de ciudad. Si Santos no puede enfrascarse en una desgastante pelea con el alcalde, sí puede tratar de ganar espacio en los sectores populares contiguos al área de Bogotá en la que mayor cantidad de votos tuvo Petro y en la que la hoy consejera para Bogotá perdió la alcaldía.

Sea cual sea la razón, lo importante para Soacha será que las obras prometidas no se queden en el tintero por falta de los recursos –también prometidos-, por deficiencias en la planeación o por diferencias políticas entre las autoridades locales, regionales y nacionales.
 

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