Frente de Liberación Macina habría secuestrado a la religiosa Gloria Cecilia Narváez

El Gaula de la Policía Nacional, envío a Mali un equipo de investigadores para dar con el paradero de la religiosa que fue secuestrada en febrero de este año. El director del organismo cree que el Frente de Liberacion Macina puede estar detrás de los hechos.

Los uniformados colombianos realizaron sus primeros recorridos cerca de la localidad de Koutiala, a 400 kilómetros al este de la capital BamakoArchivo

La Policía de Colombia señaló al grupo yihadista Frente de Liberación de Macina (FLM) como el posible autor del secuestro de una monja franciscana colombiana ocurrido en Malí en febrero.

"A la hermana Gloria Cecilia Narváez la secuestraron, al parecer, al parecer, un grupo que se denomina Frente de Liberación Macina. Es un grupo insurgente que existe allá en Malí, que es reconocido como terrorista", dijo el general Fernando Murillo, director de la Dirección Antisecuestro y Antiextorsión de la Policía de Colombia.

Según el responsable, el FLM "tiene una relación con células yihadistas y precisamente es un grupo que ha generado algunos secuestros de extranjeros, entre ellos europeos", por cuya liberación ha pedido sumas "bastante importantes" de dinero.

El problema es que desde el secuestro, el 7 de febrero, "no hay ningún grupo que se haya precisamente atribuido" la autoría ni pedido rescate, indicó Murillo.

A pesar de los indicios que apuntan al FLM, el jefe policial dijo que no está claro "si es un secuestro por plata, extorsivo como le llamamos en Colombia, o si es un secuestro político o de otro tipo".

El FLM, creado a principios de 2015 y dirigido por el predicador radical Amadou Koufa, es aliado del grupo yihadista Ansar Dine.

Sor Gloria, de 56 años y miembro de las Hermanas Franciscanas de María Inmaculada, una congregación de origen suizo nacida en 1893 en Colombia y con presencia en 17 países, fue secuestrada cerca de la localidad de Koutiala, 400 kilómetros al este de la capital Bamak, y trabajaba como misionera desde hacía seis años en la parroquia de Karangasso.

Por este caso, cuatro hombres fueron inculpados y colocados bajo custodia por un juez antiterrorista hace dos semanas.

El sur de Malí, donde estaba la religiosa, ha sido escenario de ataques yihadistas en las fronteras con Costa de Marfil y Burkina Faso, al igual que el norte y centro del país.

Las fuerzas de seguridad creen que, tras el secuestro, la rehén fue llevada hacia Burkina Faso.

Murillo, que explicó que hay un grupo de la dirección antisecuestro encargado del caso y el cual incluyó un enviado a Malí, dijo también que temen que "se atente contra la vida de la hermana".

La superiora de las Hermanas Franciscanas de María Inmaculada, Noemí Quesada, comparte ese miedo: "No nos han hablado nada, estamos sin poder saber qué es lo que pretenden".

"Como congregación nosotras estamos prestando un servicio humanitario, social, en las misiones del África y por supuesto ante un secuestro extorsivo pues nosotras no tendríamos una forma, en ningún momento, de cubrir" un pago, indicó.

La Cancillería colombiana, que coordina las labores de búsqueda, informó esta semana que las otras tres religiosas colombianas que estaban en el momento del secuestro, "se encuentran a salvo y fueron trasladadas de Karangasso a otra región, por órdenes de su obispo".