• Dibujo hecho por Evelin Castro de la escuela Remberto Escobar. Las aspersiones empezaron en la provincia de Sucumbíos en 2001. Inicialmente los pobladores no entendían de qué se trataba.

  • Dibujo hecho por Vanesa Jiménez. Los primeros efectos de las fumigaciones se vieron en las plantas que empezaron a perder sus frutos y sus hojas. El glifosato arrasó con cultivos de café y yuca completos.

  • Dibujo hecho por Cecilia Cristina de la escuela Río Upano. Las aspersiones aéreas provocaron enfermedades desconocidas que no respondían a los tratamientos. Las más comunes eran las afecciones respiratorias, digestivas y en la piel.

  • Dibujo hecho por María Elena Camacho de la escuela Río Upano. Decenas de animales, que significaban el sustento y la alimentación de las familias de la frontera, murieron intoxicados.

  • Dibujo hecho por José Luís Cabrera. Hacia 2006 los grupos paramilitares empezaron a tomarse la frontera y a protagonizar numerosos enfrentamientos.

  • Dibujo hecho por Wilmer García. A las afecciones causadas por las aspersiones aéreas, se sumó una guerra entre paramilitares y ejércitos de ambos países, que según el Gobierno de Ecuador dejó incalculables muertes.

  • Sin autor. Luego de siete años de aspersiones los niños quedaron con profundos traumas psicológicos que se manifestaban, por ejemplo, en haber perdido la capacidad de pintar con colores.

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