Gobierno da parte de tranquilidad y pide aislar a los violentos del paro agrario

El ministro del Interior dice que orden público está bajo control a pesar de los intentos de bloqueos en algunas carreteras.

Fernando Carrillo, el ministro del Interior / Archivo.
Fernando Carrillo, el ministro del Interior / Archivo.

El ministro del Interior, Fernando Carrillo, dijo que el orden público en el país está controlado e instó a las organizaciones que convocaron al paro del sector agropecuario a que denuncien infiltraciones de grupos armados ilegales y aislen a los violentos.

"El mensaje a las organizaciones sociales es aislar a los violentos. Es muy importante recordar que lo que rechazamos son las vías de hecho y los bloqueos", dijo el ministro en su primer pronunciamiento desde que comenzó el paro en algunos departamentos del país.

Según la Policía, en las primeras horas del paro fueron detenidas en distintos puntos del país 22 personas por atacar vehículos o causar obstrucciones en las carreteras.

"Nosotros tenemos que defender los derechos de todos los colombianos, por supuesto defendemos la protesta social, pero hay derechos fundamentales como la movilidad, la salud, la educación, que tienen que ser preservados", insistió el ministro al defender la acción policial.

Carrillo pidió a la población que "denuncien si hay infiltraciones de los grupos armados" en las protestas porque, según dijo, esas organizaciones, lo que quieren es violencia, "buscar el caos y la inestabilidad".

Tras señalar que el orden público está bajo control a pesar de los intentos de bloqueos en algunas carreteras, el ministro reiteró la disposición del Gobierno a dialogar con los diferentes sectores que se han sumado al paro.

"Tenemos abiertas mesas de diálogo con todos los sectores en este momento, con los indígenas, con los camioneros, con los cafeteros, y vamos a seguir en el diálogo siempre y cuando se respete la protesta pacífica", expresó.

Por el parto, el Gobierno diseñó un plan de seguridad que involucró a miles de miembros de la Policía y a las Fuerzas Armadas para impedir que los cortes de carreteras perjudicasen a millones de viajeros que este lunes regresaban a sus hogares después de tres días de asueto.

La Policía cifró en unas 12.500 las personas que salieron a las calles en 17 puntos de todo el país para manifestarse en esta primera jornada de la huelga nacional convocada por tiempo indefinido por el movimiento Dignidad Cafetera.

El movimiento, formado por organizaciones regionales de productores de café, no se pronunció sobre el grado de participación de sus afiliados ni tampoco lo hicieron los gremios de camioneros o de trabajadores de la salud, entre otros que habían prometido sumarse a la huelga.

Entre las reivindicaciones de los manifestantes están la reducción de precios de los insumos usados por el sector agropecuario, la restricción de las importaciones y el control del contrabando, una nueva política minera y medioambiental que proteja la vocación agropecuaria del país y el fomento de créditos para el sector.