Alcaldía declara alerta roja

Lluvias causan calamidad pública en Manizales

Hasta ayer, el saldo oficial era de 17 personas muertas, 7 desaparecidas, 23 heridas y por lo menos 25 barrios afectados. En una sola noche llovió lo que en promedio llueve en un mes. Presidente Santos pidió mantener la alerta, debido a que el pronóstico del Ideam es que en Manizales seguirá lloviendo con intensidad.

Los vecinos de las zonas afectadas ayudan en la remoción de escombros. AFP

Después de cinco años, Manizales se enfrenta de nuevo a una tragedia por el invierno. La última fue en noviembre de 2011, cuando un deslizamiento cobró la vida de 48 personas en el barrio Cervantes. Ayer, luego de una prolongada tormenta, la capital caldense amaneció con un panorama que parecía cosa del pasado: llena de inundaciones, derrumbes y dolor.

El saldo de la emergencia, al cierre de esta edición, era de 17 personas muertas, 7 desaparecidas, 23 heridas, 75 viviendas colapsadas, 900 desalojadas y por lo menos 25 barrios afectados. Ante la emergencia, el comité municipal de Gestión del Riesgo decretó ayer la calamidad pública y todas las autoridades activaron sus protocolos de contingencia, para garantizar la asistencia a los damnificados con kits humanitarios, recursos para pagar arrendamiento y auxilios funerarios.

Lo que empezó en la tarde del martes como un tradicional aguacero, de los que azotan por estas épocas la ciudad cafetera y a los que los ciudadanos están acostumbrados, se convirtió en un diluvio, con rayos y centellas. La estación meteorológica del Hospital de Caldas registró que en la noche del martes cayeron 156,4 mm de lluvia, lo que, según el alcalde de Manizales, José Octavio Cardona, corresponde a la lluvia promedio de todo un mes.

Con el paso de las horas, los organismos de socorro empezaron a atender los primeros llamados de emergencia. Con la misma intensidad que caía el agua, aumentaban las alertas. Ya en la madrugada los socorristas no daban abasto para brindar apoyo, ordenar los primeros desalojos y rescatar del lodo a los primeros afectados. Desde las 3:00 de la mañana trabajaron en el desalojo de las viviendas en riesgo y en las operaciones de búsqueda y rescate, ante el reporte de personas desaparecidas.

La peor tragedia se registró en el barrio Persia, donde residían la mayoría de las víctimas fatales. En este barrio, construido sobre una empinada ladera, residían 12 de las 17 víctimas fatales. Las otras se registraron en Aranjuez (3), Fátima (1) y González (1). De acuerdo con Jairo Alfredo López, director de la Unidad de Gestión del Riesgo de la ciudad, los otros barrios donde ocurrieron deslizamientos fueron Camilo Torres, El Palmar y 20 de Julio.

En Aranjuez, donde se reportaron tres de las víctimas fatales, la situación fue particular, pues a pesar de ser una de las zonas donde se presentó uno de los deslizamientos que más viviendas destruyó (12 en total), se podría decir que la tragedia fue mínima para lo que pudo haber ocurrido. Y todo gracias a la experiencia y a la oportuna alerta de varios vecinos. El episodio de la noche del martes ya lo habían vivido nueve años atrás, cuando parte del imponente cerro Sancancio, que está detrás de sus casas, se les vino encima.

Ese amargo recuerdo fue una lección que les salvó la vida. A las 3:30 de la mañana, casi todos los que estaban en riesgo salieron a tiempo de sus casas. Minutos después la montaña se volvió una mezcla de fango, piedras y árboles. El agente de la Policía José Octavio Suárez Tovar y sus vecinas Luisa Marina Villada, Myriam Zuluaga no alcanzaron a escapar.

Hasta anoche el Instituto de Medicina Legal había identificado a 11 de las 17 víctimas fatales y trabajaba en la identificación del resto. A los tres que fallecieron en Aranjuez se suman María Judith Ramírez de Cardona, Leonel Cárdenas Bermúdez, Liliana Jaramillo Parra, María Nelly García, Carlos Arturo Vásquez, Juan Pablo Góngora, Gabriela Martínez Beltrán (menor de edad) y Dora Díaz Hincapié.

Alerta roja

En la tarde de ayer, el presidente Juan Manuel Santos visitó la ciudad para conocer de primera mano la situación de los damnificados y de las víctimas. Llegó acompañado de Carlos Iván Márquez Pérez, director general de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), y el ministro de Transporte y exalcalde de la ciudad, Jorge Eduardo Rojas, quien aprovechó para hacer un llamado a todos los entes gubernamentales para que se unan para apoyar a la ciudad en este crítico momento.

Junto con las autoridades locales, Santos visitó el barrio Persia y luego se dirigió al puesto de mando unificado, desde donde se coordina la atención de la emergencia. Desde allí, el jefe de Estado anunció la entrega de ayudas nacionales prioritarias y apoyo para intervenir rápidamente los barrios y vías dañadas. Además, pidió mantener la alerta debido a que el pronóstico del Ideam es que en Manizales seguirá lloviendo con intensidad.

El director general de la UNGRD, quien se puso al frente del plan de contingencia, indicó que se están gestionando las ayudas para atender a los damnificados. “Los manizaleños afectados pueden tener seguridad del compromiso del Gobierno para acompañaros en este difícil y trágico evento”.

De otro lado, la solidaridad de los habitantes de Manizales ya se evidencia en diversos puntos de la ciudad, en los que se recolectan ayudas para las familias afectadas. Los oriundos de Manizales, que viven en ciudades como Bogotá y Medellín, han hecho lo propio y han establecido sitios para la recolección de ayudas.

Diecinueve días después de la tragedia de Mocoa, le corresponde la tragedia a la Ciudad de las Puertas Abiertas. Todos los manizaleños esperan que cesen las lluvias, para que las labores de búsqueda de los desaparecidos y la atención de las víctimas se puedan llevar sin inconvenientes.