Sin acuerdos habrá paro agrario

Comunidades rurales marcharon en Bogotá para pedirle al Gobierno soluciones frente a temas como el acceso a la tierra y el libre comercio.

Más de 4.000 representantes de comunidades afros, indígenas y campesinas se dieron cita en Bogotá para exigir una nueva política agraria. / Luis Ángel

Al tiempo que la campaña presidencial enciende motores, Bogotá es el epicentro de una nueva movilización ciudadana. Se trata de lo que los convocantes han llamado la “Cumbre Agraria Campesina, Étnica y Popular”, que ayer contó con cerca de 5.000 personas que marcharon para protestar por la situación que viven sus comunidades. La cumbre fue convocada por un grupo de organizaciones que muchas veces se han visto enfrentadas, pero hoy quieren extender lazos de unidad en esta coyuntura electoral.

Los promotores de la manifestación son 11 organizaciones, entre los que están Marcha Patriótica, el Congreso de los Pueblos, la Organización Nacional Indígena de Colombia, el Proceso de Comunidades Negras (PCN), la Mesa de Interlocución y Acuerdo (MIA) y el Coordinador Nacional Agrario (CNA).

La cumbre agraria se inició el pasado sábado. Trabajaron en ocho ejes temáticos y construyeron un pliego de peticiones unificado, en el que denunciaron el incumplimiento del Gobierno a los acuerdos a los que llegó en el pasado paro agrario. Sin embargo, el presidente Juan Manuel Santos sostuvo recientemente que de 183 compromisos adquiridos tras los paros, se han cumplido 70.
Por ejemplo, el propio Gobierno asegura que el sector cafetero ha recibido ayudas que no han sido vistas en ningún otro sector del agro y que ascienden a más de $1 billón desde octubre de 2012.

Al tiempo, se incluyeron reclamos sobre el acceso a la tierra, reforma agraria, respeto a la territorialidad y autodeterminación de los afros e indígenas; zonas de reserva campesina, consulta previa, protección a productores para enfrentar los tratados de libre comercio, restricciones a la actividad minera y petrolera, y un plan de choque en infraestructura.

“La paz es otro asunto importante. Debe haber escenarios donde tengamos posibilidad de poner las propuestas que hemos construido. Respaldamos los diálogos en La Habana (Cuba) entre el Gobierno y las Farc. Ponemos las propuestas en manos del Gobierno para que nos dé una respuesta. La cumbre ha tomado la determinación de que si no la hay, vendrá un paro (entre abril o mayo)”, explicó Roberto Daza, vocero de Coordinador Nacional Agrario.

El ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Rubén Darío Lizarralde, dijo a este diario que lo que hay detrás de la cumbre agraria es una intención política. Frente a los señalamientos de incumplimiento de los acuerdos, el titular de la cartera agropecuaria dijo que los compromisos a corto plazo se han cumplido y que los de mediano y largo plazos están en proceso, pero que los resultados no son inmediatos.

“En el gobierno de Santos el presupuesto del sector agroindustrial se ha venido incrementando (para 2014 será de $5 billones). En estos momentos tenemos un presupuesto que se está focalizando hacia la economía familiar campesina”, dijo el ministro.

Entre tanto, el presidente Santos dijo ayer que dio instrucciones a sus ministros para continuar dialogando con los representantes del agro y señaló que “el inventario del cumplimiento de compromisos es altamente positivo”.

La movilización campesina se da en momentos en que el Gobierno Santos promueve una nueva política agraria, que incluye el Pacto Agrario y una comisión de expertos (la anunciada Misión Rural) que emitirá una serie de recomendaciones para reformar el campo colombiano.

Esto sin contar que son días de fervor electoral, que el país está a poco más de un mes de la primera vuelta de las presidenciales y que al mismo tiempo marcha un proceso de paz con las Farc en La Habana, en el que el tema agrario es uno de los ejes fundamentales.