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Nacional 6 Feb 2016 - 9:00 pm

La historia del profesor Héyder Carlosama

Un genio al borde del colapso por $400 millones

Es hijo de un cortero de caña. Hoy está a punto de doctorarse en la Universidad de Berkeley. Sin embargo, no regresó a tiempo de su permiso de estudios y hoy enfrenta un proceso kafkiano.

Por: Juan David Laverde Palma
En Twitter: @jdlaverde9
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Héyder Carlosama López, investigador y profesor de 43 años. / Archivo particular

Manuel Salvador Carlosama tiene 76 años. A los 7 se fue de la casa huyendo de la rudeza y el maltrato. Sobrevivió a la crueldad de la calle y años después terminó aprendiendo los oficios del jornalero para rebuscarse la vida. Durante las siguientes tres décadas, como cortero de caña, se rompió el lomo bajo el sol canicular de las planicies del Cauca y el Valle del Cauca. Jamás pudo estudiar. Lo suyo fue la supervivencia. Y el legado. A sus hijos sólo les prometió el estudio. Hoy, Héyder Carlosama López –el menor de ellos– está a punto de doctorarse en ingeniería civil y ambiental de la prestigiosa Universidad de Berkeley, en California, Estados Unidos, y aprende en las mismas aulas por las que han pasado 45 premios nobel. Una hazaña.

Sin embargo, el hijo del cortero de caña candidato a doctorado está a punto de enloquecerse. Pero de eso hablaremos ahora.

Héyder nació en zona rural de Popayán hace 43 años. Su madre, Esneda López, solo pudo estudiar hasta tercero de primaria, pero con fina inteligencia capoteó la estrechez de la vida y administró las finanzas de un hogar sostenido a punta de machete y azadón. Cuando Héyder apenas tenía 3 años, su familia se mudó a la vereda El Jagual del municipio de Corinto, Cauca. Allí transcurrió su infancia. En una escuela de bahareque, sin libros ni biblioteca, el hijo del cortero de caña aprendió a leer. Su devoción por el conocimiento se tragó todas las dificultades: un potrero florido como cancha de fútbol, el lápiz gastado, estudiar bajo la luz de las velas cada noche. Y los 40 minutos de trayecto, a pie, de ida y de regreso de su casa hasta la escuela. Todos los días.

En 1983 comenzó el bachillerato y por primera vez lo deslumbró el poder de un libro. Conoció la biblioteca de Corinto y todas las tardes se dedicó a devorar tratados de ciencias, matemáticas y filosofía. “Intenté en vano entender en aquel momento la realidad y teorizar sobre lo bueno y lo malo. Fue una etapa de mi vida académica muy intensa. Aún conservo aquel documento que escribí, titulado La gran teoría heyderiana acerca de la vida”, dice. Los años y los libros lo fueron despertando para el mundo. Eran tiempos de exacerbada violencia guerrillera, pobreza, desplazamiento y muerte. Tenía 11 años cuando las Farc se tomaron el pueblo. Corinto fue entonces –como continúa siéndolo hoy– territorio de guerra y de olvido.

“Recuerdo aquella vez cuando mi hermano, mis compañeros de clase y yo jugábamos al fútbol en horas de la tarde en una cancha a un costado del pueblo. De pronto la gente corría desesperada y nos gritaba que nos fuéramos. Corrimos hacia la calle principal, buscando la salida hacia nuestra casa, que estaba a 40 minutos de ahí. Sin embargo, aturdidos por las explosiones y disparos, nos protegimos a la entrada de una casa. Los guerrilleros pasaban por el frente, nos miraban, algunos nos apuntaban y entonces seguían. Pasaron unos minutos y llenos de pánico corrimos a la carretera. Milagrosamente mi padre nos encontró cruzando el cementerio y nos llevó a casa protegiéndonos entre los cañaduzales. Al llegar, mi madre lloraba desconsolada”.

Las memorias de la guerra son cicatrices de su pasado. Héyder no olvida cuando unos bárbaros arrodillaron a toda una familia en una vereda de Corinto, le prendieron candela a la casa y le dispararon en la cabeza a un amigo de infancia de apenas 12 años. Sobrevivió de milagro, pero quedó parapléjico y sin memoria. O aquella vez en el barrio en donde otro infame se bajó de la moto, sacó del cinto su arma y disparó un rafagazo que dejó tendida en un charco vinotinto a su vecina de siempre. Corinto fue en 1984 escenario del fallido proceso de paz con el M-19. Héyder aprendió a caminar entre los fusiles y las botas de los subversivos en aquellos años azarosos. Muchos de sus amigos fueron muertos o desplazados por ese contexto de violencias cruzadas. Héyder venció todo eso, se graduó con el mejor promedio de su clase y obtuvo la medalla Andrés Bello del Ministerio de Educación. Una hazaña.

En esa época, Héyder no sabía que se pudiera estudiar más allá del bachillerato. Fueron sus profesores de física y filosofía los que le abrieron los ojos. El primero le envió una nota a su madre implorándole que le permitiera viajar a Popayán para tantear una carrera. El segundo lo contactó con el decano de Filosofía de la Universidad del Cauca. Al final se decidió por la ingeniería civil. Sin plata, el hijo del cortero de caña aterrizó en una habitación estrecha, en las residencias universitarias, en las que compartía cuarto y en donde un miniclóset funcionaba secretamente como cocineta para preparar los alimentos. “Eran también tiempos en los que la gaseosa y el pan se hacían en tamaños más grandes”, dice. Fue el mejor de su clase. Su promedio académico bastó para no pagar semestres ni matrículas.

Terminó becado en la Universidad de los Andes para estudiar una maestría en ingeniería civil y ambiental. También fue becario de la Organización de Estados Americanos y la Universidad Nacional de San Juan de Argentina para estudiar la especialización en Carreteras de alta montaña. Se graduó con honores, aquí y allá. Diplomados, estudios, libros. Héyder terminó enseñando en la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC). Pero quería más. En 2008 se propuso realizar un doctorado en la Universidad de Berkeley. La escogió por los innumerables aportes científicos al mundo de sus egresados y profesores. “En total 72 personas distinguidas con el premio Nobel han estado afiliadas de diferente forma con la universidad. Actualmente hay nueve profesores ganadores del Nobel, de los cuales dos han sido galardonados durante mi estancia en esta universidad”, cuenta.

Héyder pidió una comisión de estudios remunerada y la universidad se la dio por cuatro años, con el apoyo de Colciencias. Viajó a Estados Unidos y, empeñado en seguir devorando libros, se propuso profundizar sus conocimientos en ingeniería geotécnica y geofísica aplicada. Ha cumplido a rajatabla sus obligaciones académicas y hoy está en la etapa final de su trabajo de investigación doctoral. Un ejemplo. Pero todo comenzó a enredársele en 2013. Vencido el tiempo de comisión de estudios, la UPTC le exigió que regresara. Héyder les hizo saber a las directivas que no podía regresar sin su título, que necesitaba una extensión de un año más y que comprendieran que no estaba en Estados Unidos ni de paseo ni de parranda. Como no regresó, la UPTC declaró el abandono del cargo el 30 de diciembre de 2014.

Héyder se cansó de llamar a la universidad, de escribir correos a Colciencias y de pedir un plazo más para culminar sus estudios. Nada sirvió. La letra menuda del contrato de la comisión de estudios decía que el plazo máximo del doctorado era de “sólo cuatro años”. Sin embargo, el promedio de un doctorado en Berkeley es de 5 a 6 años. Lo peor vino después. Sin el respaldo de la UPTC, le exigieron el pago de la totalidad del crédito otorgado por la universidad y Colciencias: unos $400 millones (los intereses siguen contando). Más grave aún, las prestaciones y la seguridad social de Héyder y su familia quedaron en el limbo. Su esposa embarazada, que convivía con él en California, tuvo que retornar a Colombia con su hijo de ocho años. En una estrechez económica infinita terminaron conviviendo en una modesta habitación en Bogotá.

Desesperado, Héyder hizo malabares para conseguir dinero y traer de vuelta a su familia. Endeudado hasta el cogote, con amenaza de embargos por doquier, solo, sin ayuda alguna de la UPTC o Colciencias, el candidato a Ph.D entró en una depresión profunda a causa del estrés emocional. No duerme. Matt Goodman, del departamento de Sicología de la Universidad de Berkeley, certificó en septiembre de 2015 que Héyder “reporta síntomas sustanciales de ansiedad que fueron detonados por la pérdida de fondos económicos y la incertidumbre profesional que esta situación le ha generado”. El médico Cristiano Guilleminault, del Centro de Medicina del Sueño de Stanford, dictaminó el “sueño alterado o interrumpido durante el 80 % del tiempo total del sueño” de Héyder Carlosama.

Un genio al borde del colapso. Acudió a la tutela. ¿Sus razones? Según él, la UPTC violó sus derechos fundamentales a la dignidad humana, a la educación y al debido proceso al retirarlo de la institución por abandono del cargo. El Tribunal Administrativo de Cundinamarca y el Consejo de Estado les dieron un portazo a sus pretensiones y concluyeron que había otros mecanismos de defensa. Como si no fuera suficiente, la UPTC le notificó a Héyder la apertura de una investigación disciplinaria. En la tutela el abogado de Héyder, Carlos Alberto Paz, resumía así esta tragedia: “Se ha modificado el estatus del actor y el de su núcleo familiar, han pasado de ser becarios del Estado a convertirse en verdaderos rehenes de una deuda que desquicia y reconfigura todo su horizonte material, mental y afectivo”.

El pasado 29 de enero, en carta enviada a la presidenta de la Corte Constitucional, María Víctoria Calle, Héyder Carlosama López le imploró que su tutela sea seleccionada para revisión del alto tribunal. “Soy un amante profundo pero humilde del conocimiento”, le escribió. “Jamás he fracasado, porque siempre he dado hasta la última gota de vida para lograr mis sueños. Jamás he dicho o pensado ‘No se puede’. Ni mis orígenes extremadamente humildes, ni la nefasta marginalidad que esto conlleva, ni el hambre, ni la enfermedad, ni la más criminal e inhumana violencia que siempre acecharon mi vida en mi tierra de crianza (Corinto) han sido suficientes, todos ellos juntos, para vencer mis propósitos y doblegar mi espíritu. Siempre he concluido lo que he empezado”.

Y añadió: “Hoy, sin embargo, me encuentro desesperado ante las injusticias contra mí y mi familia derivadas de las acciones insensatas desplegadas por la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia, con el silencio y beneplácito de Colciencias. Escribo abatido por las circunstancias ya prolongadas que no solo han puesto en riesgo el cumplimiento de mi sueño de doctorarme, sino también la integridad de mi familia y la propia (…) En procura de terminar lo que empecé y cumplirles a Colciencias, a la Universidad de California, a mi familia, hemos y estamos atravesando hambre y toda clase de afugias económicas (…) Siento que se me está castigando por el único delito que al parecer he cometido: soñar en grande, querer hacer patria estudiando para servir mejor y creer que Ser pilo paga en Colombia”.

En un país en el que apenas se registran cinco doctorados por cada millón de habitantes (mientras Brasil registra 63, México 24 y Argentina y Chile 23); en un país en donde solo el 5,4 % de los profesores universitarios tienen título de doctorado (muy por debajo de la media regional); en un país donde la movilidad social es casi un mito y en el que habrían tenido que pasar varias generaciones para que el tataranieto de un cortero de caña pudiera alcanzar un doctorado, la historia de Héyder Carlosama López es un pequeño milagro. Él solo se saltó cinco generaciones y sus viejos están vivos para atestiguar que no necesitaron de un siglo para que un descendiente suyo esté ad portas de conquistar el mayor logro académico de su familia. ¿Podrá lograrlo? Hoy, deprimido, jodido y devastado, lucha contracorriente para burlar un destino kafkiano. Como Joseph K. en El proceso. ¿Qué hará la Corte?

La respuesta de la Universidad Pedagógica

La respuesta de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC) siempre ha sido la misma: que su normativa interna, específicamente el acuerdo 087 de 2000, reglamenta que las comisiones de estudio remuneradas para doctorados “tienen una duración máxima de 4 años”, que el plazo puede ampliarse excepcionalmente por el consejo superior hasta por un año, previa recomendación del consejo académico.

Según les ha explicado la UPTC a varias instancias judiciales que la han requerido por cuenta de la tutela promovida por Héyder Carlosama López, la universidad insiste en que el incumplido fue el profesor e investigador que sigue en Estados Unidos. Incluso, en documentos conocidos por este diario se señala que, una vez vencido el plazo de la comisión de estudios, la UPTC le extendió una licencia no remunerada. Sin embargo, como Carlosama López no retornó, a través de la resolución 6092 se declaró la vacancia del cargo. Todo se hizo, explicaron, conforme “al principio de autonomía universitaria”.

La versión de Colciencias

Colciencias recordó que la tutela instaurada por el profesor Carlosama López no podía prosperar porque, tal como lo reconoció el Consejo de Estado el 7 de mayo de 2015, el actor tiene otras vías judiciales para tumbar el acto administrativo de la UPTC que lo desvinculó de la institución.

Colciencias reconoció que, en efecto, seleccionó a Carlosama López como beneficiario de un crédito educativo para realizar estudios de doctorado en el exterior, “siendo avalado por la universidad en la cual laboraba, con quien suscribió un convenio para aunar esfuerzos administrativos y financieros”.

La entidad que promueve la investigación en Colombia resaltó que la UPTC le otorgó al profesor Carlosama López una comisión remunerada por valor de US$1.000 mensuales que se renovaba cada año. La financiación se dio hasta agosto de 2014. No obstante, debido a la reglamentación de la universidad, “no se pudo mantener la comisión de estudios” y se denegó una prórroga.

 

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Angelica2708

Vie, 02/12/2016 - 12:20
Hola, no conozco al personaje. Pero como estudiante hija de campesinos me siento identificada. Me ha contado un pajarito en la Corte, que su caso a sido seleccionado para revision. No lo conozco, pero le deseo que sea a su favor, Saludos, A
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mariasarmiento

Mar, 02/09/2016 - 16:08
Heyder. Lo conozco personalmente tube la fortuna de encontrarlo llevando a su hijo a la escuela donde mi hijo tambien asistia. Es una gran persona, buen padre y amigo. Es una lastima que en Colombia nos este pasando algo como esto, en Berkeley se ven Chinos por montones doctorandose, Koreanos, Chilenos apoyados por el gobierno si queremos hablar de latinoamerica. Pero de Colombia cuantos? en todo ese campus gigantezco no creo que hayan mas de 3. Y uno de esos es Heyder. Lo mas absurdo es la cantidad de dificultades que la UPTC le ha puesto a Heyder. Entonces que sera del futuro de nuestro pais si personas como el sobresalientes se ven atacadas por querer estudiar?. La ayuda es ayudando no a medias y con condiciones irreales, por favor es Berkeley una de las top universidades del mundo. Espero realmente que este articulo toque las venas de muchos, realmente lo necesita nuestro pais. Salir de la pobreza y del atrazo solo se logra con la educacion. Ojala que esto cambie.
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myster_guaray

Lun, 02/08/2016 - 00:46
El tema se reduce a un principio básico por el cual nuestro sistema educativo es un desastre corroborado por las cifras; el tiempo de aprendizaje y de obtención de resultados NO puede mantenerse fijo ya que este depende de muchos factores que nunca tienen en cuenta sobre todo los animales que fijan dichos tiempos, por supuesto por conveniencia propia. Es el: heyder el que está logrando lo impensable como se les ocurre atacarlo de esa manera? que clase de animal (funcionario de la universidad) toma la decisión de cobrarle semejante cantidad de dinero. Este tema de los plazos que usan las universidades para exprimir los bolsillos de los estudiantes es mas común en nuestro país de lo que parece y a merita su debida investigación y control por parte del ministerio
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Lavertte

Dom, 02/07/2016 - 15:10
Y luego salen los mandatarios vanagloriándose de los logros alcanzados por los intelectuales de nuestro país, sabiendo que no tuvieron padrinos sino se hicieron camino con las uñas. Ahora entiendo el resentimiento del señor Fernando Vallejo e incluso de Gabito.
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ovejanegra

Dom, 02/07/2016 - 14:34
Desafortunadamente, este Ingeniero dejó llegar los problemas muy lejos. Si sabía de antemano que los Doctorados en Berkeley son de al menos 5 años, tendría que haber previsto la situación. Con ello no estoy disculpando a la Universidad colombiana, pues ellos tambien deberían haber estado previamente informados y negar el permiso para el PHD. No obstante, es bueno recordar que hay miles de mediocres, tanto en Universidades públicas como privadas, que se lucran de permisos para Maestrias y Doctorados en el exterior y luego no revierten este conocimiento, sino que simplemente suben en el escalafón y se jubilan con sueldos millonarios. Qué lástima por este Ingeniero!
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siciliano

Dom, 02/07/2016 - 14:10
hasta en las páginas de Berkeley dicen que un doctorado se toma 5 años... ¡Qué raro que las instituciones colombianas no lo sepan!
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sablemocho

Dom, 02/07/2016 - 14:09
Estos reporteros cachacos son de una corroncheria que mata, como dice la gente del caribe colombiano. Este hombre tiene un problema de caracter burocratico que no es diferente ni mas grave que el que enfrentan miles de colombianos en su trato cotidiano con entidades del Estado. Pero segun el arribista reportero todo es porque el candidato a doctor es hijo de un cortero de cana. Hay millonesde personas en el mundo que todos los dias hacen esfuerzis heroicos en busca de una vida mejor. Tomen por ejemplo las mujeres centroamericanas que se van a Estados unidos casi caminando con sus hijos en procura de darles una vida mejor. Es cierto este hombre es valioso pero lo que aqui hay es un problema de la burocracia bogotana. La otra cosa es que no hay una Universidad de Berkeley, porque es posible que alli haya muchas otras universidades. Supongo que este reportero ignorante lo que esta tratando de decir es que se trata de la Universidad de California en su campus de Berkeley que es uno de los siete que tiene esa institucion. Con razon la gente de la costa Caribe considera que los cachacos son los mas atrasados. Ya lo sabe, no es sino la Universidad de California en su campus de Berkeley.
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sablemocho

Dom, 02/07/2016 - 14:14
Esta es para completar la idea. El reportero dice aqui que el candidato a doctor le dijo que el tiempo para hacer un Ph.D en la universidad de California en su campus de Berkeley son cinco anos. Eso puede ser o puede no ser verdad, eso depende del paso del estudiante. Cinco es el maximo tiempo otorgado pero hay quienes lo han hecho en tres anos y medio. Este es un problema derivado de la falta de informacion del becario que por un momento olvido que si queria una extension de su beca tenia que tramitarla con antelacion.
Opinión por:

etinarcadiaego

Dom, 02/07/2016 - 12:44
error de él el esperar que este país le regalara plata para estudiar, colfuturo, colciencias y el icetex son unos bancos mas del montón, pero cagada mayor, fue el no darse cuenta de los plazos que tenía su "beca", si lo firmó, ahi si nada que hacer...
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jantonio2020

Dom, 02/07/2016 - 12:42
Triste ver la manera como se frustran los sueños de una persona con amor por el conocimiento ante arbitarias determinaciones que toman la uptc y colciencias, él esta dejando en alto el nombre de Colombia y el Estado debe darle lo necesario en lugar de botar los dineros publicos en comitivas absurdas a EE.UU.
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3142390942

Dom, 02/07/2016 - 12:08
Los genios de verdad salen de la lámpara. Jajajajajajaja
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Jose Knecht

Dom, 02/07/2016 - 11:54
Se gastan 600 millones en unas cortinas...
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Eduardo Saenz Rovner.

Dom, 02/07/2016 - 11:52
No conozco al profesor Carlosama pero él hizo lo que tenía que hacer: estudiar el Ph.D. en la Universidad de California. Las universidades colombianas y Colciencias no tienen ni idea de lo que es un Ph.D. y cuánto tiempo toma. Las reglas de juego que se inventan aplican a los innumerables "doctorados" de garaje endogámicos, geriátricos y menos que mediocres que pululan en el país, o a los "doctorados" sudacas a orillas del Mediterráneo.
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ovejanegra

Dom, 02/07/2016 - 14:38
Totalmente de acuerdo. Hay que ver los "doctorados" de la Complutense de Madrid! Dan grima y esos cartones solo sirven para engordar el bolsillo de los avivatos que los consiguen. La Universidad actuó de mala fé al aprobar una comisión por 4 años, PHD que no puede hacerse en menos de 5 años, porque la U. de Berkeley sí es una universidad de verdad!
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Matias Jordan

Dom, 02/07/2016 - 11:50
Escrito largo, tedioso y sin gracia, tanto que no logra ni siquiera producir solidaridad con el infortunado ingeniero. Ejemplo de cómo no se debe escribir. Un verdadero ladrillo. Ojalá la decisión de la Corte sea clara, breve, justa y contundente.
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cardan

Dom, 02/07/2016 - 11:48
Hasta donde entendi toda su educacion fue gratuita y con toda esa educacion no leyo o se hizo el loco sabiendo que eran 4 no 5 lo que le financiaban de todas maneras no quiere pagar un peso y el pais (nosotros) todavia le debemos su progreso.
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germanwide

Dom, 02/07/2016 - 11:10
Ser pilo paga? y el que no paga....paila.
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conversatorio53

Dom, 02/07/2016 - 11:01
Reconozco que solo he leido el titular pero es suficiente para escribir: ahi estan pintados los colombianos, siempre faltando cinco para el peso. Por que si era tan importante para esta ersona el doctorado como para cualquiera, como no llego a tiempo a donde tenia que llegar ? Esa frescura, ese folclor, y lo mas triste es que creemos que ese mal entendido "optimismo" es una gracia, no senores, es simplemente irresponsabilidad.
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pisacallos

Lun, 02/08/2016 - 13:20
definitivamente, la ignorancia es atrevida: lea primero y luego sí opine.
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ZiggyStardust

Lun, 02/08/2016 - 10:50
Ahí están pintados los colombianos: opinando sin enterarse antes de opinar.
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Karonte

Dom, 02/07/2016 - 10:46
Otra muestra más de nuestro tercermundista país.
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Ltony

Dom, 02/07/2016 - 10:08
Felicito a este senor, me parece que el comunicador mediocre, "NORMAL" en colombia, se refiera a este senor como hijo de un bruto corta cana, como si el estracto de una persona indica inteligencia a la hora de nacer, hijo de millonario no es garantia para llegar a ser un cientifico o premio novel, si este senor deve 400 millones tiene que pagarlos, hay que regarle los estudios a ese nivel porque en colombia son pocos los doctores? el pudo trabajar en u.s.a ganando en dolares para completar sus pagos, tiene derecho a 20 horas semanles de trabajo, ademas 400 millones son 130 o 140 mil dolares, en u.s.a todo el mundo tiene que pagar por cuotas cuando terminan, es una deuda, se presta para que se forme y viva como gente, es lo mismo que cuando a uno se le presta para montar un negocio,es para que de sus ganancias pague,que ignorancia de los periodistas al montar sus notas burras, ofenden con sus titulos y,creen que quien estudia un doctorado en la mejor universidad del mundo es un DIOS, si eso fuera la ultima cocola todo el mundo estudiaria solo en esas univesidades, que pague. Para que se den cuenta los comincadores baratos colombianos, son ustedes los que en entrevistas,notas diarias le dicen doctor a todo el mundo que tiene una carrera de cinco anos,,doctor a URIBE,SANTOS,PETRO, A UN MEDICO, A UN PROFESOR,PSICOLOGO, no son doctores, hay que pasar por una maestria, hay que llamarlos por su profesion, o por el nombre, da asco escuchar decir el DOCTO PETRO,es ridiculo llamar un petardo de esos doctor, un abogadicto que ni ejerce su profesion. Recuerden, esta bien que los colombianos tengan estudios universitarios gratis, los cinco primeros anos, peroooooo senores estudiar doctorados ya es un lujo, no es para todo el mundo, hay que trabajar para cumplir metas grandes, de gratisssssssss nada, sale mas economico traer doctores de Rusia, Polonia, espana y paises con mejor nivel academico que el colombiano
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conversatorio53

Dom, 02/07/2016 - 11:04
Olvido incluir los traer doctores de Cuba...
Opinión por:

largavidaauribe

Dom, 02/07/2016 - 10:00
Aquí cuestionan al científico los egresados de PARACOL y RCN (Repartidores de Culo en la Noche) las mejores ACADEMIAS de los LUMPEN INTELECTUALES
Opinión por:

largavidaauribe

Dom, 02/07/2016 - 09:53
Este doctor falta a la verdad cuando dice que en COLOMBIA hay muy pocos PH D .... Por acá abundan aunque con mala ortografía .... EN COLOMBIA SOBRAN LOS HP D === HIJOS DE PUTA, =HIPÓCRITAS Y PODRIDOS DEMENTES, =HIJOS DE PARACOS DEMOCRÁTICOS .....Esos sobran y gobiernan
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kircher

Dom, 02/07/2016 - 09:30
Aunque sea una situación penosa y dramática, por mas descarnado que suene decirlo: El único responsable de esta situación es el mismo.
Opinión por:

Jose Knecht

Dom, 02/07/2016 - 09:27
Cuando un país no tiene nada atractivo que ofrecer, le toca amenazar e imponer penalidades. Moraleja de la historia: ¡No estudien! ¡Quédense brutos, que acá solo puede estudiar el que tiene plata!
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nvx

Dom, 02/07/2016 - 09:06
A los genios en usa les dan becas y no necesitan otras y a un genio un doctorado le sale en tres años o cuatro.
Opinión por:

jwgaray

Dom, 02/07/2016 - 08:12
Qué artículo más sesgado. La UPTC tiene toda la razón y más bien porque no investigan en las universidades públicas cuántos profesores se han ido con sueldo y becas y nunca han entregado el título. Después de más de 20 años siguen siendo 'candidatos', con el consiguiente fraude a los recursos públicos. Y queda una pregunta, no sabía el señor al comienzo cuánto duraba el doctorado? Porque aceptó comisión si sabía que no podía cumplir? No conoce la ley que indica que después de 5 días es abandono de cargo?
Opinión por:

Eduardo Saenz Rovner.

Dom, 02/07/2016 - 07:34
El profesor Carlosama hizo lo que tenía que hacer: irse a hacer el Ph.D. en la Universidad de California. Las universidades colombianas y Colciencias no tienen ni idea de lo que es un Ph.D. y cuánto tiempo toma. Las reglas de juego que se inventan aplican a los innumerables "doctorados" de garaje endogámicos, geriátricos y menos que mediocres que pululan en el país, o a los "doctorados" sudacas a orillas del Mediterráneo.
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