Este año el salario mínimo ha perdido 3% de poder de adquisición, dice el Emisor

El mayor nivel que registran los precios ha impulsado a la baja los salarios, y el Banco de la República considera que la asignación salarial mínima de este año ha caído en cerca de 3% en julio de este año, cuando en el pasado mostraba crecimientos positivos.

El gerente del Banco Central, José Darío Uribe explicó que "el salario mínimo real (deflactado con el IPC -índice de precios al consumidor- de ingresos bajos) muestra una caída anual del 3% en julio de 2008, después de registrar crecimientos positivos desde 2003".

Explicó que el menor crecimiento de consumo de bienes industriales y de servicios, resultado de un incremento de los precios de los alimentos y los combustibles es mayor que la caída en el consumo de dichos bienes por la existencia de condiciones crediticias más restrictivas.

Desde que comenzó a deteriorarse la cartera, por culpa de los mayores costos en el crédito, las entidades financieras ajustaron los requisitos para acceder a nuevos préstamos.

Explica el gerente del Banco Central que los precios relativos que han aumentado corresponden a bienes y servicios cuya demanda es inelástica como la de los alimentos, combustibles, transporte y servicios públicos.

Destaca que como consecuencia de esta situación, el gasto total en estos bienes aumenta con sus precios, dejando menos recursos disponibles para ser gastados en otros.

Esto ha afectado la demanda y la producción de algunos productos, especialmente los industriales y los servicios.

Advierte el informe presentado por el gerente del Banco Central que un cambio temporal de algunos precios en relación con otros, amenaza con generar un aumento permanente de la inflación.

Mayores expectativas

Advierte el informe que los ajustes de precios y salarios incorporan las mayores expectativas de inflación y complican la labor de la autoridad monetaria.

Destaca que los datos recientes en Colombia muestran alzas importantes de las expectativas de inflación a todos los plazos.

Para tratar de anclar las expectativas, el Banco Emisor ha buscado mantener una política monetaria que desaliente el contagio de esos precios al resto de precios y expectativas.

Considera el gerente del Banco de la República que las decisiones futuras de precios y salarios no le darán un peso excesivo a la inflación observada, evitando así que un fenómeno que ahora tiene un componente externo y localizado se convierta en una inflación generalizada e interna.

Si las expectativas de inflación suben y la credibilidad del banco central baja, lo más probable es que la inflación suba y permanezca en niveles altos, de donde es muy costoso bajarla.

En 2008 el aumento en los precios internacionales del petróleo y los alimentos ha sido tan fuerte que, incluso con la apreciación del peso, los aumentos de los precios en pesos de estos productos han presionado al alza la inflación.

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