Arranca la segunda fase de los diálogos de paz

Diez días los negociadores de las Farc y el Gobierno discutirán los puntos de la agenda de paz.

Sin ceremonias protocolarias ni actos de instalación se tiene previsto para hoy, a partir de las 8:30 de la mañana, el inicio de la segunda fase de conversaciones de paz entre el Gobierno y las Farc en La Habana. La delegación del Gobierno, que llegó ayer a Cuba, y la de las Farc, que está aquí desde hace varias semanas, se encontrarán en un salón acondicionado para tal fin en el Palacio de Convenciones.

En vista de que el acto formal de instalación de la mesa se cumplió en Oslo el pasado 18 de octubre, hoy los voceros llegarán directamente a sesionar de manera ininterrumpida durante 10 días. El Gobierno lo hace con la firme intención de empezar a discutir el primer punto de la agenda, el desarrollo rural integral, y para tal fin viajaron los asesores en este tema, Alejandro Reyes y el secretario jurídico del Ministerio del Interior, Marlon Andrés Bernal.

“A La Habana no llegamos a negociar concesiones de sociedad, no vamos a negociar el modelo de desarrollo de Colombia ni las políticas del Gobierno”, dijo la cabeza del equipo negociador, Humberto de la Calle, antes de partir para la isla, corroborando la posición que asumió desde la instalación de la mesa en Oslo.

La guerrilla, por su parte, intentará abrir la discusión sobre los alcances y la interpretación de cada punto del documento titulado “Acuerdo general para la terminación del conflicto”, firmado en agosto pasado en la capital cubana, según se desprende de las recientes declaraciones del jefe de la delegación insurgente, Iván Márquez.

Con ese pulso político empezarán estas sesiones, que se realizarán, por determinación de las partes, bajo total reserva. Incluso, en la rueda de prensa ofrecida por el equipo negociador del Gobierno antes de embarcarse hacia La Habana, De la Calle insistió en que no se hará un proceso por los micrófonos. “Seremos leales al compromiso firmado de que los diálogos serán discretos. No buscaremos titulares de prensa sino resultados concretos. No seré yo, ni este equipo que nos acompaña, los que vamos a alimentar discusiones estériles y protagonismos innecesarios”, afirmó el exvicepresidente.

En este aspecto, los equipos técnicos de Gobierno y Farc ya decidieron que la mesa de conversaciones tendrá dos instrumentos para comunicar sus avances: comunicados conjuntos, leídos en español por el delegado del gobierno cubano y en inglés por el noruego, y ruedas de prensa por separado, cuando los dos jefes negociadores lo consideren oportuno.

La reserva de información llega a tal punto que los medios de comunicación no han tenido acceso al Palacio de Convenciones. El gobierno cubano citó para la mañana de hoy a más de 200 corresponsales de prensa para presenciar la llegada de los delegados al sitio de las reuniones, un salón sencillo, discreto y austero, en el que se ubicó una mesa rectangular con cinco puestos a cada lado para que se sienten los voceros plenipotenciarios de cada parte.

Aparte de los voceros de los equipos negociadores, en el recinto estarán los delegados de Cuba y Noruega, garantes de este proceso, y los de Venezuela y Chile, que fungen como acompañantes. Ninguno de ellos puede participar en las deliberaciones.

Estas primeras rondas se cumplirán hasta la una de la tarde. No está previsto que las delegaciones almuercen juntas, ya que cada equipo dedicará ese tiempo para hacer consultas internas y prepararse para la sesión del día siguiente. No está claro si al final de los primeros diez días haya algún comunicado público.

Lo que si queda absolutamente claro, y lo reiteró De la Calle al salir de Colombia, es que el Gobierno busca un proceso de paz rápido y eficaz. “Como lo ha dicho el presidente: un proceso de meses, no de años”. A la vez, insistió en que “queremos un proceso que avance con la guerrilla mediante acuerdos prácticos y que sean posibles. Un acuerdo que les dé a los colombianos resultados y no frustraciones. Uno donde quepan todas las ideas políticas tramitadas dentro de la democracia y no mediante la violencia”.

“El Gobierno tiene la voluntad de avanzar. Confiamos en que las Farc le digan a Colombia si están dispuestas también a llegar a acuerdos concretos y realistas para hacer política legal, sin armas. Esperamos, como también lo hace la mayoría de los colombianos, que muestren que piensan que es el momento de la fuerza de las ideas y no de la fuerza de las balas, y menos de la combinación de ambas. Es el momento de definiciones, no de discursos”, expresó el jefe negociador.

Delegados internacionales por la paz

En un modesto salón del Palacio de Convenciones en La Habana (Cuba) se reunirán los diez negociadores plenipotenciarios de las Farc y el gobierno de Juan Manuel Santos para discutir, durante diez días, los cinco puntos de la agenda de negociación. Como se sabe, el desarrollo rural integral será el primer punto de la agenda.

Entre los delegados internacionales que servirán de facilitadores y garantes del proceso de paz están: por Cuba, Carlos Fernández de Cossio y Abel García. Por Noruega: Dag Halvor Nylander y Vega S. Brynildsen. De Chile el representante es Milenko Scoknic. Mientras que Roy Chaderton asiste por parte de Venezuela. Sólo uno de cada país estará presente en el recinto de las deliberaciones.