ONU califica de "avance histórico" aprobación de Ley de Víctimas

El presidente Santos pidió celeridad a los congresistas en la conciliación del texto final de la ley para poderla sancionar en junio.

La aprobación en el Congreso colombiano de una ley para reparar a los 4 millones de víctimas del conflicto armado interno "marca un avance histórico" y abre "un nuevo horizonte de esperanza en la búsqueda de la paz y la reconciliación" del país, destacó hoy la ONU.

"Es la culminación de un esfuerzo iniciado por el presidente Juan Manuel Santos para poner verdaderamente en el centro de atención a las víctimas", subrayó en un comunicado la Oficina en Colombia de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

La llamada Ley de Víctimas, aprobada anoche por el Senado, reconoce el conflicto armado interno, pero no concede el estatus de beligerancia a las guerrillas de las Farc y del Eln ni a ningún grupo armado ilegal.

Ahora una comisión de conciliación deberá armonizar las versiones de la norma aprobadas por la Cámara de Representantes y el Senado, y elaborar un texto final que será sancionado por Santos para convertirse en ley.

La ONU "espera conocer" el texto final de la ley "para compartir un análisis detallado de sus fortalezas y aspectos a desarrollar", según el comunicado divulgado hoy.

"El camino recorrido por el proyecto de ley", que fue radicado personalmente por el presidente ante el Congreso en septiembre pasado, "revela una gran madurez de la sociedad y de la clase política colombianas", remarcó la ONU.

En ese sentido, recordó que "han superado debates que en el pasado se tradujeron en factores discriminatorios de las víctimas y han aportado nuevos avances como la restitución de tierras".

De hecho, uno de los principales logros de la ley es que busca reparar a más de cuatro millones de afectados por el conflicto armado sin discriminar si los victimarios fueron las guerrillas, los paramilitares o los agentes del Estado, y que dedica un capítulo a la devolución hasta el 2014, de dos millones de las seis millones hectáreas de tierra arrebatadas a las víctimas.

A juicio de la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, "el desafío está en asegurar que los mecanismos de implementación respondan al espíritu de la norma aprobada, para lo que es necesario contar con la participación directa, verdadera y respetuosa de las víctimas y sus organizaciones".

Esto es "especialmente importante", según la ONU, "en lo que se refiere a los pueblos indígenas y a las comunidades afrocolombianas", puesto que la ley "les afecta directa y diferencialmente".

Mientras, durante un acto de entrega de tierras en Tibú, en Norte de Santander, Santos pidió este miércoles celeridad a los congresistas en la conciliación del texto final de la ley para poderla sancionar en coincidencia con la visita a Colombia del secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, prevista para mediados de junio.

"Digo que es una ley histórica porque lo es. Los alcances de esta ley, sus objetivos, todo eso la hace una ley que realmente va a cambiar en muchos aspectos la historia del país", sostuvo el mandatario, que se fijó como prioridad desde su llegada al poder en agosto de 2010 la aprobación de esta norma, proyecto de origen liberal.

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