Listo protocolo de liberación

Ultimando detalles del operativo de rescate de los tres uniformados en manos de las Farc, el Ejecutivo dice que el ritmo del diálogo ha mejorado.

Ayer terminó otro ciclo de conversaciones entre las Farc y el Gobierno en La Habana (Cuba) con algunos anuncios importantes: el ritmo del diálogo está mejorando, hay puntos en común sobre el tema agrario, como primer punto de la agenda, y el protocolo de la liberación de los tres uniformados secuestrados recientemente está listo.

El diálogo, que se reanudará el próximo 18 de febrero, terminó con un comunicado conjunto que sostiene que entre las partes “hay aproximaciones sobre el propósito de dar acceso progresivo a la tierra al mayor número posible de colombianos que no la posean”. El vocero gubernamental Humberto de la Calle aseguró, por su parte, que el ritmo de los diálogos ha mejorado y aclaró que “mientras nos mantengamos en la discusión de la agenda pactada, estas conversaciones pueden avanzar a buen ritmo; al ritmo necesario para concretar los acuerdos que nos permitan ponerle fin al conflicto”.

La aclaración tiene que ver con varias propuestas que han hecho las Farc esta última semana en relación con el tema de desarrollo rural como primer punto de la agenda que se discute. El sábado, la guerrilla publicó sus iniciativas agrarias y en ellas planteó nuevamente un reordenamiento económico y territorial que, según el Gobierno, no se piensa discutir en la mesa. Las Farc dicen textualmente que se trata de “diez propuestas mínimas para el reconocimiento político y de todos los derechos del campesino” y sostienen, por ejemplo, que “los territorios campesinos serán protegidos del ejercicio estructural de la violencia y el despojo, de las presiones de cambios en el uso de la tierra y el territorio por megaproyectos infraestructurales, minero-energéticos o de agrocombustibles, del mercado especulativo de tierras, de los abusos del llamado ‘derecho de superficie’, de la extranjerización de la tierra y de la especulación financiera”.

De la Calle les salió al paso y señaló que “una cosa es lo que las Farc dicen en público como parte de su plataforma, que tendrán ocasión de defender en democracia si se reintegran a la vida civil, y otra es lo que se habla en la mesa. Nos acogemos estrictamente a la agenda pactada en el Acuerdo General y no vamos a abrir la agenda de conversaciones a temas nuevos planteados por las Farc en su plataforma”. Asimismo, el vocero del Gobierno señaló que algunas de las propuestas de la guerrilla, como el tema minero-energético o la idea de frenar la construcción de megaproyectos para la generación de energía eléctrica, no forman parte de las discusiones de la mesa.

“No estamos aquí para hablar de lo divino y lo humano. Hay un derrotero claro de los temas motivo de estos diálogos y no vamos a desviarnos. Y esperamos que las Farc cumplan lo pactado”, agregó De la Calle y le insistió a la guerrilla la necesidad de que encaren a sus víctimas.

El representante de la guerrilla, Iván Márquez, dijo a su vez que las Farc no están pensando en cambiar la agenda pactada, pero que eso no significa que ésta sea una camisa de fuerza y que por eso no puedan incluir en su propuesta agraria las iniciativas que a La Habana han llegado sobre el tema, producto de los foros rurales y de participación ciudadana que se realizaron en el país a finales del año pasado.

En cuanto a la escalada de violencia que se ha dado en el país, el Gobierno recordó que esto forma parte de los riesgos que se asumieron al dialogar con la guerrilla en medio del fuego cruzado. Sin embargo, buenas noticias se conocieron ayer cuando las Farc dijeron que el protocolo de liberación de los uniformados (los policías Cristian Camilo Yate Sánchez y Víctor Alfonso González Ramírez, así como el soldado José Álvarez) está listo. Así lo señalaron los voceros de las Farc en la mesa de diálogo, Rodrigo Granda e Iván Márquez. La exsenadora Piedad Córdoba afirmó que Colombianos y Colombianas por la Paz está atenta al llamado del Gobierno para colaborar con el operativo de rescate que traiga a la libertad a los uniformados.