Consejo de Seguridad da luz verde a segunda misión de la ONU en Colombia

La operación, que se centrará en el acompañamiento a la integración en la sociedad de los exguerrilleros, arranca oficialmente el próximo 26 de septiembre. Su mandato inicial será de un año.

AFP

Tal como estaba previsto, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó este lunes por unanimidad la resolución que crea la Segunda Misión para apoyar el proceso de paz en Colombia. (Lea: Reintegración y seguridad, los retos de una segunda misión de la ONU en Colombia)

La operación, que recibió el visto bueno de los 15 miembros del Consejo de Seguridad, arranca oficialmente el próximo 26 de septiembre, en tanto concluye el trabajo de la primera Misión. Su mandato inicial será de un año y será un representante especial del secretario general el encargado de su supervisión.

La Misión se centrará en el acompañamiento a la integración en la sociedad de los exguerrilleros, incluyendo los temas de seguridad, tal y como lo solicitaron el gobierno colombiano y las Farc. Ha trascendido que su carácter será netamente civil, teniendo en cuenta que la misión actual está integrada en su mayoría por observadores militares.

En esa línea, la resolución 2366 faculta al secretario general de la ONU, António Guterres, para dar inicio a los preparativos para poner en marcha la Misión. Precisamente, Guterres contara con un plazo de 45 días para presentar las recomendaciones sobre su tamaño y operatividad.

Se prevé que el nuevo equipo tendrá un mandato mucho más complejo que la primera Misión, que se concentró en la verificación del cese del fuego bilateral y el desarme de las Farc —labores que en estos momentos todavía se llevan a cabo—.

Ya no se tratará de verificar el cumplimiento de la desmovilización total de las Farc, sino de “verificar la reintegración política, social y económica, así como la puesta en marcha de las garantías de su seguridad”, que involucra de fondo al Estado y abarca las medidas planteadas en el texto del Acuerdo de Paz en la lucha contra los llamados grupos neoparamilitares.

Tras la aprobación, intervinieron los miembros del Consejo de Seguridad, quienes ratificaron su apoyo al proceso y reconocieron el papel de las partes para dar por terminado el conflicto. Matthew Rycroft, embajador británico ante la ONU, advirtió en su intervención que la etapa más dura del proceso está por delante:  "Una paz duradera y sostenible depende de la exitosa reincorporación de las Farc a la vida civil. Colombia ha ofrecido un faro de esperanza al mundo. En demasiados lugares la guerra es la norma, pero en parte gracias a nuestros esfuerzos Colombia ha mostrado que la paz es posible".

La canciller María Ángela Holguín, quien asistió a la sesión, destacó en su intervención el respaldo internacional al Proceso de Paz. "Agradezco emocionada esta aprobación del Consejo de Seguridad. El Consejo adopta hoy la tercera resolución de apoyo a la paz en Colombia. La participación de este Consejo ha sido importante para la confianza entre las partes (…) Confiamos que el compromiso de Colombia frente a esta organización lo cumplan los gobiernos futuros", dijo Holguín.

“Reincorporación de las Farc es urgente y fundamental para consolidar la paz”

 

Tras la aprobación, el jefe de la Misión de la ONU en Colombia, Jean Arnault, aplaudió la determinación y se declaró confiado de que este nuevo mandato contribuirá a la implementación de los compromisos sobre reincorporación y garantías de seguridad “en el menor plazo posible”.

“La Misión acoge con satisfacción la tarea que el Consejo de Seguridad le otorga el día de hoy. Como lo ha expresado el Secretario General en sus informes, la reincorporación de las Farc a la vida civil y el despliegue de las instituciones en las zonas afectadas por el conflicto son tareas urgentes y fundamentales para la consolidación de la paz”, aseguró Arnault.

El jefe de la Misión en Colombia destacó que, así como se ha hecho con la verificación del cese al fuego y la dejación de armas, se efectuará un trabajo “objetivo y propositivo”, marcado por la imparcialidad.

“Se presentará a las partes y a la sociedad un balance imparcial del cumplimiento de los compromisos adquiridos; estará encaminada a proponer soluciones y aunar esfuerzos para su implementación; buscará generar confianza, y contribuirá a afianzar el respaldo de la comunidad internacional al proceso de paz en Colombia”, precisó.

Arnault reveló además que la Misión esta reasignando una parte de sus recursos y personal de sus sedes locales y regionales, sin que ello implique “menoscabar el cumplimiento de sus tareas relacionadas con el cese al fuego y la dejación de armas”.