“Las comunidades están desesperadas”: Pedro Baracutado

En un Foro, en Urrao, Antioquia, los ex guerrilleros -ahora líderes de paz- explicaron el Acuerdo Final de Paz, se tomaron fotos con los lugareños y denunciaron que a las zonas que abandonó el Frente 34 aún no llega la Fuerza Pública.

Por primera vez, caminaron sin esconderse en las calles de Urrao. Pedro y tres ex guerrilleros de las Farc cruzaron el parque principal del pueblo vestidos de civil, ya sin camuflados ni armas y sin temor a ser vistos por la Fuerza Pública o “el enemigo”. Desde que se puso en marcha el Acuerdo de Paz, los integrantes de las Farc se desplazan con permisos del gobierno por municipios cercanos a sus zonas veredales para realizar la pedagogía del Acuerdo.

“Pedro Baracutado”, quien comandaba el Frente 34 de las Farc, es hoy uno de los líderes de paz del Punto Transitorio de Normalización de Vidrí, Vigía del Fuerte Antioquia, a donde se llega cruzando las montañas y ríos desde Urrao en mula y canoa, por más de dos días de camino; o bien, en carro por una vía estrecha sin pavimentar. Así arribó Pedro -de nombre de pila Ancízar García- a este pueblo fresco de montañas vírgenes y gente amable que lo recibieron con entusiasmo durante el Foro por la Reconciliación y la Convivencia promovido por el Comité Interétnico. Al culminar la pedagogía, la gente lo seguía y se tomaba foto con él en las calles del pueblo.

“Esto como de mentiras”, decía una señora en la puerta de una tienda de ropa curioseando porqué la multitud en dirección hacia el parque. Allí, con la imponente iglesia ícono de Urrao a sus espaldas, Pedro y los líderes del Comité organizadores del Foro ofrecieron una entrevista a Teleantioquia y otros medios.

Horas antes, en el Foro, al presentarse Pedro no usó más su “nombre de guerra” sino que se dio a conocer por el que aparece en su cédula; la misma que hoy está estrenando al igual que los otros excombatientes que lo acompañan, quienes, de guerreros pasaron a ser camarógrafos y periodistas.  Los tres llevaban consigo –algunos plastificados- los certificados de dejación de armas que les otorgó Naciones Unidas y la Oficina del Alto Comisionado para la Paz. Son como sus “diplomas” de civiles y no los desamparan ahora que salieron del PTN para socializar los contenidos del tratado de paz explicando a los pobladores cómo los afectará y beneficiará, tal como quedó establecido en el Acuerdo de Paz negociado en La Habana.

En el salón donde se realizó el Foro, campesinos, indígenas y afros escucharon atentos a Pedro y los demás invitados que también cruzaron los ríos que van a dar al Chocó para llegar a este Foro. “Feliz aprendiendo de ustedes a tomar tinto y comer arepa”, les dice en su saludo un líder afro proveniente de Quibdó, invitando luego a la comunidad a unirse en torno a la defensa del Acuerdo de Paz pues, explica, es la única oportunidad pactada en la ley para salir de la pobreza, para reactivar el campo, para acabar con los cultivos ilícitos y volver a la abundancia y tranquilidad de las tierras fértiles colombianas. También será la ocasión para que el Estado haga presencia y, por ejemplo, construya carreteras y en todo caso atienda las necesidades de estas comunidades alejadas.

Un hombre del público, inquieto por las noticias que salen a diario en los medios –dice-, le preguntó a Pedro si es verdad que ellos son narcoterroristas y también le pidió explicaciones sobre las caletas y sobre los bienes que esa guerrilla acumuló durante más de 50 años en guerra. Con tranquilidad, Baracutadó se lo explicó paso a paso como puede observarse en el video que acompaña esta nota. 

Nosotros, el equipo de GeneracionPaz.Co, quisimos preguntarle por el sentido de las pedagogías y también por lo que está pasando a nivel de seguridad en las zonas que abandonó las Farc en los límites de Antioquia y Chocó. En reportes de medios y alertas de organizaciones de Derechos Humanos hemos visto cómo otros grupos ilegales tienen azotados los pobladores de las riveras de ríos, desde que las Farc salieron en su última marcha para concentrarse en las zonas veredales y puntos transitorios donde hoy viven los 7.000 excombatientes ahora desarmados con el anhelo de volver a la democracia y construir un mejor país.

¿De qué se tratan estos espacios de Pedagogía?

Se trata de dar a conocer los acuerdos a toda la ciudadanía, para que pueda darse la implementación. A la mayoría del pueblo colombiano los están haciendo creer que los Acuerdo solo benefician al gobierno y a las FARC. Y no es así. El Acuerdo de Paz está hecho para que toda Colombia salga adelante; y es para que los colombianos se apropien de ellos y luchen para que la implementación sea un éxito. Si los colombianos no los conocen, nunca se apropiarán de ellos.

A una parte de los gobernantes del país no les interesa que los colombianos de a pie los conozcan; todos sabemos que los campesinos, y la gente que no ha tenido estudios muy poco lee, y solo de vez en cuando escuchan las noticias y ya conocemos lo reducido de los medios de comunicación en cuanto a los acuerdos.

Cuéntenos, ¿qué sabe de la seguridad en los territorios que abandonó el Frente 34?

Sobre los territorios que dejamos no se ha cumplido lo que está en el acuerdo. La población sigue sin seguridad. Estos territorios quedaron a merced de las bandas delincuenciales, y avances del paramilitarismo que viene en aumento

La fuerza pública no está cubriendo esos territorios y lo peor es que la población está desesperada. En algunos lugares están pensando hasta en comenzar a armarse los mismos civiles para cuidarse de las bandas y las personas que llegan a afectar sus intereses.

¿Cuáles son esos territorios específicamente?

Por ejemplo la zona minera que queda ubicada en Quibdó; y también en el Medio Atrato en áreas como: Neguá, Punet, Bebará, Bebaramá. Estas zonas son los nidos para las bandas y paramilitares en este momento que vienen azotando a las comunidades y pequeño gremio de mineros. También en el municipio de Frontino, en el corregimiento de la Blanquita ha habido hasta muertos, por bandas delincuenciales. Eso fue el 13 de junio pasado. En Neguá, Corregimiento de Quibó, desaparecieron a un señor de nombre Lucho.

¿Es un civil? ¿Un ex combatiente? ¿Un miliciano?

No son ex combatientes. Pero sí personas muy cercanas a la organización que colaboraron en la construcción de este proyecto de una manera indirecta

¿Cuál es el llamado a las autoridades y comunidades?

Las comunidades están desesperadas. La Fuerza Pública debe protegerlas. El Estado debe cumplir el Acuerdo y brindar seguridad a los civiles pero también a los ex combatientes, porque así se comprometió en el Acuerdo.