Mesa de diálogo gana el Premio Nacional de Paz

Un día después de que el Congreso de la República refrendara el Acuerdo Final suscrito entre el Gobierno y las Farc, la mesa de conversaciones de La Habana recibió el Premio Nacional de Paz como reconocimiento a su perseverancia, seriedad, trabajo y abnegación para cerrar el conflicto.

“A pesar de las dificultades que atravesaron a lo largo del proceso y de las tensiones propias de este tipo de negociaciones, en ambas delegaciones un sinnúmero de personas, algunas de ellas desconocidas, hombres y mujeres, aportaron a la construcción de cada uno de los puntos del acuerdo que hoy hace posible pensar en una nueva Colombia, donde la violencia ceda el paso a la tolerancia y a la paz”, expresó el jurado.

“Hay que parar esto…el verdadero acuerdo nacional deben hacerse en los territorios para que todas las fuerzas de una vez por todas evitemos repetir masacres que arruinarían que arruinarían el proyecto de paz para nuestros hijos y nietos”, dijo Humberto de la Calle, jefe negociador del Gobierno. 

Por su parte, Iván Márquez, del secretariado de las Farc, reiteró este jueves que la guerrilla pasará a la vida civil para comprometerse a “concretar la vida digna, la no violencia y la no repetición”, y calificó el acuerdo de paz como las “tablas sagradas de un tratado de paz con justicia social para el futuro, para las nuevas generaciones”.

De igual manera, se otorgó una mención honorífica a todos los habitantes de Bojayá (Chocó), por su grandeza y coraje en el respaldo a los diálogos. “Las acciones de la comunidad de Bojayá son ejemplo de la inmensa generosidad de las víctimas, quienes a pesar de su profundo dolor han perdonado y, a través de ese acto magnánimo, han hecho posible emprender el camino hacia la reconciliación”.

Finalmente, en la categoría Liderazgo por la Paz se reconoció a Gonzalo Sánchez, director del Centro de Memoria Histórica, por sus aportes en la construcción de la historia del conflicto armado colombiano. Sánchez lleva once años al frente de los equipos de memoria histórica y ha liderado la producción de no menos de 30 informes que dan cuenta del drama que ha sufrido el país por cuenta de las armas de guerrillas, paramilitares y agentes de Estado. Su trabajo ha sido de entrega total a la reconciliación, desde el reconocimiento de los derechos de las víctimas.

El jurado del Premio Nacional de Paz está integrado por el historiador Jorge Orlando Melo, el presbítero Darío Echeverri, el rector de la Universidad Eafit, Juan Luis Mejía; el sacerdote jesuita Francisco de Roux, la doctora en Ciencia Política Socorro Ramírez, el general en retiro Manuel José Bonnett, la economista, Sylvia Escovar, la presidenta de la Cámara de Comercio de Bogotá, Mónica de Greiff, y el periodista Juan Gossaín.