Las nuevas voces de las Farc en Cuba

Ante todo, representan el círculo de confianza del jefe guerrillero. Sin obviar sus responsabilidades militares, se trata de reconocidos impulsores del Movimiento Bolivariano y de las milicias de apoyo y reclutamiento de la insurgencia.

Victoria Sandino Palmera’ o ‘Vicky’ es una de los comandantes del Frente 21.
Victoria Sandino Palmera’ o ‘Vicky’ es una de los comandantes del Frente 21.

La próxima semana, cuando se reanuden los diálogos de paz entre el gobierno Santos y las Farc en La Habana, comenzará a advertirse el impulso que se le quiere dar a la mesa de negociación con el arribo del jefe guerrillero Jorge Torres Victoria, alias Pablo Catatumbo, y con la asistencia de cinco nuevos delegados de la guerrilla, cuyo ascendente en la organización es más político que militar. De hecho, se trata de un equipo de relevo cuyo historial en las Farc está directamente relacionado con las actividades políticas clandestinas.

Aunque, como corresponde a una organización alzada en armas, todos los nuevos delegados de las Farc tienen responsabilidades militares, según fuentes cercanas al grupo insurgente y documentos de inteligencia, se trata de personas de la entera confianza de Pablo Catatumbo, integrantes del llamado Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia y relacionados con la realización de paros y marchas, en el contexto de la agitación social. En otras palabras, con recorrido en las milicias clandestinas, en especial en trabajo político.

De Victoria Sandino Palmera, cuyo verdadero nombre es Judith Simanca Herrera —una de las nuevas voceras en La Habana—, se sabe que es natural del municipio de Tierralta (Córdoba) y que se vinculó del todo a las Farc en pleno proceso de paz del Caguán en la era Pastrana. Hoy ejerce como uno de los principales mandos del Frente 21 de la organización, que opera en el sur del Tolima. Es experta en la doctrina guerrillera y por eso ha sido responsable del reclutamiento de muchos militantes y colaboradores en la región donde incursiona.

Según las autoridades, es además compañera sentimental de Gentil Duarte, comandante del Frente 7°. Durante buen tiempo, alias Vicky, como también se le conoce, fue enlace clave del extinto jefe guerrillero Guillermo León Sáenz, alias Alfonso Cano, y después recibió de Pablo Catatumbo la misión específica de promover el repoblamiento en el sur del Tolima, es decir, de garantizar apoyo de la población civil a la insurgencia en una de sus zonas históricas de retaguardia. Se espera que aporte en el tema de participación política.

La otra nueva negociadora es Laura Villa, quien durante los diálogos del Caguán ya había oficiado como asesora. Es politóloga, también del círculo de confianza de Pablo Catatumbo, y una militante que ha seguido muy de cerca el desarrollo del Movimiento Bolivariano y del llamado Partido Comunista Clandestino. Quienes la conocen sostienen que es una consultora permanente en tema políticos, con nexos cercanos con dos jefes de importancia en las Farc: Carlos Losada y Mauricio Jaramillo, más conocido como El Médico.

A pesar de su ascendente político en mandos del bloque Occidental de las Farc, las áreas de influencia principal de Laura Villa han sido en los últimos tiempos los departamentos del Meta y Guaviare. Con ella viajó a La Habana Sergio Ibáñez, otro asesor político directo del Secretariado de las Farc. Hay quienes dicen que es ni más ni menos que la mano derecha de El Médico y responsable de organizar las Milicias Bolivarianas. Por eso se le considera clave a la hora de establecer cuál puede ser la base política real que hoy tienen las Farc.

Los dos nuevos delegados restantes de las Farc en La Habana son Fredy González y Lucas Carvajal. Su importancia en la organización es que siempre han sido personajes en comunicación directa con Pablo Catatumbo. Ambos llevan más de 25 años en la organización. El primero apoyando tareas políticas en el Valle del Cauca y el segundo en la agitación de masas para el bloque Occidental. En síntesis, son personas que les dan tranquilidad a Catatumbo y a otros dos jefes de la llamada ala militar de las Farc: Fabián Ramírez y Joaquín Gómez.

De hecho, el pasado jueves se conoció una comunicación de Joaquín Gómez en la cual manifestó que en las Farc no hay alas políticas y militares y que el bloque Sur, que él dirige, “está de acuerdo con sus representantes en las actuales conversaciones de paz”. Por eso, “acatará y cumplirá al pie de la letra con los acuerdos a que se llegare”. De paso, ratificó su apoyo y subordinación al jefe del Estado Mayor Central de las Farc, Timoleón Jiménez, alias Timochenko. Un comentario que desvirtúa también que la llegada de Catatumbo a Cuba era una especie de golpe a Timochenko.