Publicidad
Paz 19 Nov 2012 - 11:49 pm

Al inicio del proceso de paz con el Gobierno

Las razones de las Farc para declarar cese de hostilidades

Hay quienes creen que la guerrilla busca oxigenarse y quienes afirman que se trata de un gesto de paz.

Por: Gloria Castrillón / Enviada especial a La Habana
  • 209Compartido
    http://www.elespectador.com/noticias/paz/razones-de-farc-declarar-cese-de-hostilidades-articulo-387998
    http://tinyurl.com/bqrywok
  • 0
El vocero de la delegación de las Farc, ‘Iván Márquez’ (en el centro) anunció una tregua navideña que irá hasta el 20 de enero de 2013. / EFE

El 20 de diciembre de 1999, tras el ataque a una patrulla del Ejército en La Guajira en el que murieron nueve militares, las Farc decretaron un “cese unilateral de acciones ofensivas” contra las fuerzas del Estado, hasta el 10 de enero del 2000. Trece años después, el mismo día del inicio formal de un nuevo proceso de paz con el Gobierno en La Habana (Cuba), el jefe guerrillero Iván Márquez anunció de nuevo una tregua unilateral de las Farc.

“El secretariado de las Farc, acogiendo el inmenso clamor de paz de los más diversos sectores del pueblo colombiano, ordena a las unidades guerrilleras en toda la geografía nacional, el cese de toda clase de operaciones militares ofensivas contra la Fuerza Pública y los actos de sabotaje contra la infraestructura pública o privada, durante el período comprendido entre las 00:00 horas del día 20 de noviembre de 2012, hasta las 00:00 horas del día 20 de enero de 2013”, leyó Márquez, jefe de la delegación de las Farc.

Aunque ya se habían dado puntadas al respecto, el anuncio tomó por sorpresa al equipo negociador del Gobierno y al centenar de periodistas que desde muy temprano se apostaron a la entrada del Palacio de Convenciones en La Habana para presenciar el arribo de los delegados. De hecho, no estaba previsto que se realizaran declaraciones de las partes y el protocolo dispuesto por las autoridades de Cuba se rompió cuando Iván Márquez decidió leer el comunicado en el pasillo de entrada al recinto.

El inicio de las sesiones de la mesa se retrasó casi hora y media. Los corresponsales de la prensa nacional y extranjera fueron citados a las siete de la mañana, pero los primeros en entrar —los delegados del Gobierno, Humberto de la Calle, Sergio Jaramillo, Frank Pearl, Luis Carlos Villegas y Jorge Enrique Mora— lo hicieron a las 9:20, en completo silencio. Apenas esbozaron leves sonrisas y un breve saludo con la mano.

La entrada de los delegados de la guerrilla fue más ruidosa. En primer lugar, por la presencia en primera fila de la holandesa Tanja Nijmeijer, que atrajo todas las miradas y las cámaras, y porque el grupo era más numeroso y muchos de sus integrantes son aún desconocidos para la opinión pública. Detrás de Márquez ingresaron Rodrigo Granda, Jesús Santrich, Marco León Calarcá, Bernardo Salcedo y Patricia (viuda de Alfonso Cano). Casi pasa desapercibido Rubén Zamora, comandante del frente 33 y uno de los negociadores no plenipotenciarios de las Farc, que llevaba un dumi de Simón Trinidad. Sólo al final, cuando Márquez terminó la lectura, logró atraer la atención de los medios con arengas al jefe guerrillero preso en Estados Unidos.

Varias mujeres con gorras de color verde olivo que llevaban grabado el nombre de  Simón Trinidad acompañaron a los delegados. Dos de ellas, Diana y Camila, entregaron comunicados impresos con membrete de las Farc y se presentaron como encargadas de prensa del grupo insurgente. Sobre las diez de la mañana, ya sin la lluvia que acompañó la jornada matinal, comenzó la primera de diez sesiones, según lo pactado por las partes. A partir de ese momento comenzaron las restricciones para la prensa.

Los voceros del Gobierno se negaron a comentar la decisión de las Farc de declarar un cese unilateral de operaciones militares ofensivas. El jefe de la delegación, Humberto de la Calle, ya había insistido en que la intención del Gobierno es avanzar en la discusión del primer punto de la agenda, el desarrollo rural integral. “Tenemos una gran gestión del Estado para tratar de equilibrar la brecha entre habitantes de la ciudad y del campo y queremos enriquecerla con aportes de las Farc”, explicó De la Calle, horas antes de sentarse a la mesa.

Lo que sí se ha conocido son las declaraciones de Iván Márquez a la agencia Anncol, en las que reclama la participación de la sociedad civil para discutir este primer punto: “El pueblo tiene que movilizarse. Creo que no hay otra manera de hacer entender a las élites gobernantes que al pueblo se le debe escuchar. ¿Cómo no se va a involucrar el pueblo con un tema como es el de la tierra y el territorio, que tiene que ver con toda la nación? El pueblo necesariamente tiene que opinar porque se trata de asuntos como el de la soberanía alimentaria”.

Según De la Calle, hay un punto en el que están de acuerdo Gobierno y Farc: “No es una negociación tradicional, que arranca pedazos del Estado a cambio de que la guerrilla deje sus fusiles o renuncie a sus ideas. Se trata de tomar decisiones muy concretas sobre cinco puntos de la agenda y dar lugar a la finalización del conflicto, para que en el proceso de cumplimiento las Farc dejen las armas y, en paz, puedan expresar sus ideas y acudir a las urnas con garantías políticas”.

Las operaciones militares

La tregua anunciada por las Farc tomó por sorpresa tanto al Gobierno como a las Fuerzas Militares. El Espectador supo que las autoridades entendieron la súbita decisión de la guerrilla como una jugada estratégica para alcanzar dos objetivos inmediatos: bajar el ambiente de escepticismo después del discurso de Iván Márquez en Oslo (Noruega) y buscar que las fuerzas disminuyan la presión sobre sus frentes de guerra. Ahora el asunto es saber cómo responder a las Farc y su anuncio navideño.  El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, se refirió con escepticismo  a la tregua: “ojalá cumplan con esto que han prometido. Pero, la verdad esta organización nunca ha cumplido con nada” y sentenció que las Fuerzas Armadas seguirán en ofensiva, a pesar del anuncio de las Farc.

De acuerdo con fuentes consultadas, en la actualidad las Fuerzas Militares tienen operativos militares de gran envergadura en curso, y es muy probable que algunos tengan como objetivo campamentos guerrilleros y la localización de jefes guerrilleros de importancia. Por eso es muy difícil que el Ejecutivo pueda ordenar lo mismo que las Farc y detener sus acciones. Por lo pronto, se sabe que ni las acciones de inteligencia, ni las labores de vigilancia sobre frentes guerrilleros van a detenerse.

Al interior de las Fuerzas Militares, sin comentarios públicos porque la Constitución lo restringe, circularon versiones sobre las dudas que les asiste la sorpresiva tregua decretada por las Farc. “Seguramente ya resolvieron los temas económicos de varios de sus frentes”, comentó una fuente. De todos modos, existe la expectativa de que la tregua pueda representar un avance en el tema neurálgico del proceso, que es el fin del conflicto armado.

En los sectores políticos y sociales la noticia provocó reacciones de todo tipo. En los círculos afines a la seguridad del Estado aún prevalece la desconfianza frente al anuncio. Pero en términos generales, el pronunciamiento de Iván Márquez plantea una distensión en ciertas zonas del país donde la lucha armada es la cotidianidad. Entre quienes piensan que la guerrilla busca oxigenarse y quienes creen que se trata de un gesto de paz, con noticia a bordo arrancó el nuevo proceso de paz entre el Gobierno y las Farc.

Relacionados

  • 0
  • 94
  • Enviar
  • Imprimir

Última hora

Lo más compartido

Publicidad

Suscripciones impreso

362

ejemplares

$312.000 POR UN AÑO
Publicidad
Ver versión Móvil
Ver versión de escritorio