Tejedoras de Mampuján y su galardón por tender telares de reconciliación

Las campesinas fueron galardonadas con el Premio Nacional de Paz 2015, que reconoció su labor en la construcción de memoria colectiva y procesos de reparación de víctimas.

Fue en la tarde de un viernes caluroso. De varios camiones descendieron en el corregimiento de Mampuján (norte de Bolívar) más de un centenar de hombres armados que integraban el bloque Héroes de Montes de María de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc). Irrumpieron en las calles y convocaron a los habitantes del pueblo a la plaza principal, en donde los amenazaron con torturarlos y asesinarlos como “castigo” por ser auxiliadores de la guerrilla. Era el 10 de marzo del año 2000 y tan sólo un mes atrás el bloque Sur de las Auc había cometido en el corregimiento de El Salado, también en Bolívar, una de las peores masacres en la historia reciente del país, con un saldo trágico de por lo menos 100 víctimas mortales.

Por eso los habitantes de Mampuján sabían que la llegada de los paramilitares a su pueblo sería el preludio de una tragedia, de los días aciagos que estaban por venir. Sin embargo, en un giro inexplicable y luego de que el comandante a cargo recibiera una llamada telefónica, se dio la orden de “perdonarles” la vida. Les otorgaron unas horas para reunir enseres, empacar pertenencias y huir de Mampuján.

El resultado de la invasión paramilitar fue el desplazamiento forzado de 250 familias que hoy, 15 años después, no han podido regresar a la tierra de la que fueron expulsadas. Los sucesos de aquel 10 de marzo, el éxodo y la travesía que tuvieron que vivir por varios años en albergues hasta lograr asentarse de nuevo, están más que documentados. Y no en textos de memoria o documentos históricos, sino en los telares que las mujeres víctimas de esa violencia se atrevieron a crear con sus propias manos como mecanismo de sanación y fórmula para luchar contra el olvido.

El ejercicio fue el resultado de los talleres de costura que en 2006 recibieron de la pastora norteamericana Teresa Geiser, quien trabajaba para la ONG Sembrando Semillas de Paz. De allí surgió la idea de utilizar la técnica aprendida (quilt o colcha), para crear tapices que contaran la historia de dolor y desarraigo de su comunidad. Fue un proceso de catarsis que derivó, en primer lugar, en la creación de la Asociación para la Vida Digna y Solidaria (Asvidas), desde donde se originó la iniciativa “Mujeres tejiendo sueños y sabores de paz”, liderada por las víctimas de Mampuján, con el objetivo de adelantar procesos para lograr reparación y reconciliación, y generar proyectos que proporcionaran garantías económicas.

Con el tiempo lograron financiación de la ONU para poder viajar por varios territorios del país en los que el paramilitarismo había sembrado el terror y en los que las víctimas, al igual que ellas, tenían historias para contar en un tapiz. Su labor ha sido ejemplo como mecanismo de recuperación de la memoria histórica, recomposición del tejido social y apoyo a las víctimas, y por eso fue reconocida ayer con el Premio Nacional de Paz, otorgado por la Fundación Friedrich Ebert Stiftung en Colombia (Fescol), Caracol Televisión, Caracol Radio, El Tiempo, Proantioquia, Alquería y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

“Se han enfocado en mecanismos pacíficos que buscan la resiliencia, el perdón y la reconciliación, transmitiendo sus experiencias a otras mujeres víctimas del conflicto armado. Los tapices son sólo el comienzo de su recuperación, y ahora, con sus proyectos productivos, tendrán un nuevo impulso”, expresó Juliana Vergara, coordinadora del premio, que evaluó 115 postulaciones en su decimaséptima edición.

Los telares de las mujeres de Mampuján han recorrido el país y han formado parte de varias exposiciones como piezas dignas de la historia colombiana y de la representación del conflicto armado en la región de los Montes de María. Su trabajo, como lo señalaron los otorgantes del premio, es un recordatorio de la importancia de la construcción colectiva de la paz en un país con más de 50 años de guerra a cuestas.

Premio Liderazgo por la Paz

En la misma ceremonia el general (r) Rafael Colón recibió el Premio Liderazgo por la Paz, por su trabajo en cabeza de la Dirección para la Acción Integral contra Minas Antipersonales.

Los otorgantes destacaron que con el programa histórico de desminado -en conjunto con las Farc como parte de los compromisos adquiridos en la mesa de diálogos de paz de La Habana-, el general Colón ha enfocado sus esfuerzos en lograr un desminado total del territorio con el apoyo del grupo guerrillero y su conocimiento sobre las zonas más críticas.