Aborto, ¿por qué no echar para atrás?

Conservadores quieren revertir a través de un acto legislativo la decisión que tomó la Corte Constitucional en 2006.

La propuesta del Partido Conservador que prohibiría el aborto incluso en las circunstancias especiales permitidas (malformaciones incompatibles con la vida, peligro de la madre y violación o incesto) continúa su camino legislativo mientras algunas organizaciones la rechazan argumentando, como señaló la abogada Mónica Roa, que “la penalización no es la solución”.

¿Cuáles son las razones de quienes se oponen a que el país eche reversa en este tema? De acuerdo con un documento firmado por varias entidades —entre ellas DeJusticia y Women’s Link Worldwide—, el proyecto afecta la autonomía y la dignidad de las mujeres. Además, de ser aprobado el acto legislativo no se evitarían los abortos y sí se obligaría, dicen, a que los legrados “se realicen en condiciones precarias en la clandestinidad”.

Desde que la Corte Constitucional aprobó la sentencia C-355 de 2006, según el Ministerio de Protección Social, en Colombia ha habido 996 abortos legales. Aunque no existen cifras sobre los abortos ilegales, el Instituto Guttmacher resaltó que, en 2008, hubo más de 400.000. La tercera parte de las mujeres que realizaron este procedimiento tuvieron complicaciones.

Una de las principales preocupaciones de las organizaciones que defienden la sentencia de la Corte es que aquellas mujeres que realicen un aborto serían enviadas a la cárcel. En una carta dirigida a los congresistas, la abogada Mónica Roa afirmó que esto “es desconocer que la mujer es un ser humano plenamente digno que no puede ser tratada como máquina reproductiva”.

El senador Armando Benedetti, en una misiva al presidente del Partido de la U, Juan Lozano, coincide con Roa y añade que “el problema de fondo en todo este debate es la existencia de embarazos no deseados por parte de nuestras adolescentes y mujeres en general”. En 2008, el 67% de los embarazos no fueron deseados. Por eso, las organizaciones, encabezadas por Profamilia, piden más énfasis en el cuidado prenatal y más educación en métodos anticonceptivos.

Esas no son sus únicas preocupaciones. El proyecto, afirma el informe entregado por varias organizaciones, “puede derivar en la prohibición de métodos anticonceptivos como el DIU e incluso la prohibición de la fertilización in vitro”. Una de las cabezas de la iniciativa, José Darío Salazar, presidente del Partido Conservador, aseguró que nada de eso sucedería.

Sin embargo, Roy Barreras, senador de La U, y Mónica Roa advirtieron que otro efecto de la aprobación de la propuesta es que las personas en estado terminal no podrían acudir a la eutanasia.

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