Alcaldes del país piden más autonomía y descentralización

Pproponen una contrarreforma al nuevo sistema de regalías y reitera la necesidad de reelección inmediata.

Gilberto Toro Giraldo, director ejecutivo de la Federación Colombiana de Municipios. / El Espectador
Gilberto Toro Giraldo, director ejecutivo de la Federación Colombiana de Municipios. / El Espectador

Con la presencia de por lo menos 700 alcaldes de todo el país, se lleva a cabo desde hoy en Cartagena el Congreso Nacional de Municipios, evento que será clausurado el próximo viernes por el presidente Juan Manuel Santos. Y el clamor parece ser el mismo de siempre: más autonomía y descentralización para estos entes territoriales, los más cercanos a la ciudadanía y donde se siente de verdad las carencias y necesidades de la gente.
En diálogo con El Espectador, el director ejecutivo de la Federación Colombiana de Municipios, Gilberto Toro Giraldo, advierte que desde el Gobierno Central existe mucha desconfianza y estigmatización, y plantea algunos de las propuestas que se le harán al jefe de Estado: una contrarreforma al nuevo sistema de regalías, reelección inmediata o ampliación del período institucional y que se flexibilice la aprobación de los proyectos de desarrollo local. Claro, también habló del proceso de paz y del apoyo condicionado a éste.

Pasan los años, pasan los gobiernos y el panorama sigue siendo el mismo: abandono y falta de atención del Gobierno Central para con los municipios. ¿Qué es lo que piden ustedes exactamente?

Es claro: si el Gobierno cree en la autonomía y en la descentralización tiene que devolver la confianza a los alcaldes y alcaldesas del país. Y tiene que contribuir con hechos concretos como, por ejemplo, devolverle a los municipios la competencia en agua potable o en educación.

Queremos también que el Gobierno Nacional reconozca las competencias y la autonomía que deben tener los municipios en la prestación de algunos servicios de salud. Queremos que en materia de vías terciarias, los recursos lleguen a los municipios para que los alcaldes, concertadamente con las juntas de acción comunal, los aplique dónde están los problemas reales. En síntesis, buscamos que se vuelva entregar a los alcaldes la responsabilidad que el Constituyente Primario quiso: que el municipio, como la entidad más cercana del Estado con la gente, pueda responder de una manera ágil, eficiente y oportuna a sus necesidades.

¿Cuándo pide autonomía en algunos servicios de salud a qué se refiere?

Actualmente en Colombia hay solo cinco ciudades con hospitales de alta complejidad, a donde hay que llevar a los pacientes más críticos. No tenemos telemedicina, ni transporte aéreo médico. La gente se muere porque no aguanta ni siquiera la respuesta a una tutela. Las noticias informan de las muertes en las grandes ciudades porque son inocultables; por eso conocemos que la gente se muere en las puertas de los hospitales por falta de atención. Pero esa situación es mucho grave en todos los municipios del país.

No pretendemos que en cada municipio haya un hospital de segundo o tercer nivel, pero sí tiene que haber uno de primer nivel o un centro de salud bien dotado que cuente con la capacidad de atender en primera instancia las enfermedades que no requieren una amplia complejidad en su atención. Pero además, necesitamos que haya programas de prevención, y para eso los municipios deben tener los recursos y la capacidad de ejecutar los programas para evitar que la gente se enferme.

Todo eso nos lo han quitado. Adicionalmente, necesitamos que en los municipios no haya médicos rurales sino médicos de verdad, pero para poderlos llevar hay que pagarles bien. Son muchos temas y lo cierto es que pretender desconocer la importancia y el rol que tienen los municipios para la mejor prestación de los servicios sociales del Estado es un despropósito y una equivocación. Por eso es que muchos programas no están dando resultados.

¿Cómo cuáles?

Por ejemplo en agua potable. Se avecina ya el plazo para ver si Colombia cumplió con las metas del milenio y perdimos seis años en materia de llevarle cobertura y agua potable a todos los municipios del país. El Gobierno anterior no nos quiso hacer caso cuando le dijimos que los planes departamentales de agua estaban destinados al fracaso. Nosotros siempre dijimos que desde los gobiernos departamentales no se podían resolver los problemas de los municipios.

Me habla del Gobierno anterior, ¿y el de ahora que ha hecho frente a eso?

Pues hoy parece que la solución es más dura que la enfermedad, porque resulta que los recursos se los quitaron a los departamentos y se los llevaron para entidades del gobierno central. Para que haya desarrollo y bienestar no hay que inventar la rueda, eso ya está inventado. Los países más desarrollados han demostrado que entre más descentralización y más autonomía hay más bienestar y desarrollo, pero en Colombia, de entrada, desconfiamos de los alcaldes y alcaldesas. Pareciera que fuera de Bogotá todos son corruptos y eso es gravísimo para la institucionalidad.

Por cierto, la propuesta de la reelección inmediata de alcaldes sigue en pie. ¿Será que esta vez sí hay ambiente en el Gobierno y en el Congreso para sacarla adelante?

Creo que el presidente Santos le quiere apostar a tener una buena relación con los alcaldes del país y que el Congreso es consciente de que son unos líderes muy importantes a la hora de ayudar a que el ejercicio democrático les de buenos resultados. Por tanto, no pueden desconocer el clamor que hemos planteado de que se den reformas concretas. Estos alcaldes son elegidos por cuatro años, pero en realidad tienen gobernabilidad de un año y seis meses por lo de la Ley de Garantías en las elecciones al Congreso o la demora en la aplicación del nuevo sistema general de regalías. Es absurdo y la gente no lo entiende, y lo que cree es que el alcalde es un incumplido, cuando en realidad ni ha tenido tiempo ni recursos para trabajar. Por eso estamos planteando que se considere seriamente que para fortalecer la gobernabilidad y la democracia y para lograr condiciones reales de desarrollo, se apruebe la reelección inmediata o se amplíe el período, no solo de los alcaldes sino de todos los servidores públicos, desde el presidente, pasando por gobernadores y alcaldes, además de concejos y asambleas.

¿Ampliar el período a seis años, como lo propuso la exsenadora Piedad Córdoba y ahora el Partido Conservador?

A nosotros nos parece muy lamentable que haya personas que quieran apropiarse de iniciativas que vienen de largo plazo. La de ampliar el período a seis años es una propuesta que viene de la Federación Colombiana de Municipios. Los alcaldes están padeciendo las consecuencias de no tener un período adecuado para sacar adelantes sus planes de desarrollo.

O sea que el proyecto de Nuevo Régimen Departamental, aprobado recientemente en el Congreso, es un saludo a la bandera…

Ayudó en algo, por ejemplo, se avanzó en el tema de los Contratos Plan, que ayudan mucho a integrar los niveles del Estado para que aporten los recursos que apunten a resolver problemas concretos en las regiones. También el tema de la asociativitad municipal es bueno. Pero yo sí creo que se quedó corto frente a todo lo que necesitan los municipios para garantizar una buena gobernabilidad.

Los municipios siguen pidiendo una revisión del nuevo régimen de regalías, ¿exactamente en qué sentido?

Pedimos dos cosas: primero, que se conserve en el actual sistema esa redistribución equitativa de los recursos, es decir, que los municipios que nunca recibían regalías ahora tengan esa posibilidad. Incluso los grandes municipios productores ya aceptaron eso. Pero lo que no podemos aceptar es que esos recursos lleguen tan condicionados y tan amarrados, tan sometidos a unos órganos colegiados de administración y decisión (OCADS) donde el alcalde es minoritario y está a merced de los caprichos de los funcionarios de Planeación Nacional o del gobernador, con el agravante de que hay sitios donde el alcalde no tiene una buena relación con el gobernador. Creemos que esa es la expresión máxima de desconfianza con los alcaldes y evidencia que hay una estigmatización.

Mejor dicho, quieren una contrarreforma al sistema de regalías…

Así es, una contrarreforma constitucional que elimine los OCADS. No importa que se mantenga el tema de los proyectos, que los tengan que hacer los municipios, que haya que demostrar que se cumplió con todas las condiciones y que ejecute los recursos con autonomía. De otro lado, queremos que mientras se hace esa contrarreforma se garantice que va a haber flujo efectivo para los recursos aprobados, porque es un hecho y un indicador grave que en 2012 no se hubiese ejecutado un solo peso en obras de impacto local.

¿Y la segunda petición?

Nos parece que es muy importante que se flexibilice la aprobación de los proyectos. La ley lo que dice es que el único requisito que se debe cumplir es que el proyecto este incorporado en el plan de desarrollo local y debería ser así, no como está sucediendo hoy en día, que las entidades del orden central no hacen sino poner trabas.

¿Cuál es la postura de los alcaldes del país frente al proceso de paz entre el gobierno Santos y las Farc?

Los alcaldes y alcaldesas están de acuerdo y el clamor de la gente es que queremos la paz. Desde el principio hemos respaldado al presidente pero también hemos advertido que esa paz no puede ser a cualquier precio. Lo que se quiere es que estos señores asuman la responsabilidad histórica, social y política que tienen por el tanto daño que le han hecho al país. Las Farc no pueden aparecer ahora como si fueran ángeles o los Robin Hood que el Estado injustamente combatió. Debe haber perdón pero no olvido y un mínimo de responsabilidad y de consecuencias por las acciones violentas que cometieron contra la población civil.